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miércoles, 18 de febrero de 2015

HASTA QUE ME ATREVÍ

Una cosa es vivir cada día y escribir sobre el último episodio de tu enfermedad. Otra es sentarte en frente de un médico auditor y contarle paso a paso la evolución de tu enfermedad en los últimos tres años.

Vaya de la actualidad hacia atrás, me dijo el doctor y así lo hice. Le conté que no trabajaba desde abril del a 2014, es decir, hace 10 meses. Que me habían operado de un tumor y que me habían hecho tres tipos diferentes de quimioterapia y que aun seguía en tratamiento. Cuando le relaté que en los dos años anteriores las quimios habían tenido éxito pero que esta última había sido el problema el doctor se fue haciendo una idea de mi caso.

Luego de saber en qué consistía mi trabajo y qué era lo que me impedía realizarlo (la fatiga) pasó a examinarme. Me preguntó si me habían encontrado agua en los pulmones, le expliqué que sí, que también habían encontrado unas adenopatías en la zona mamaria. Eso fue decisivo.

El doctor me miró a los ojos y me dijo “cualquiera que la ve cree que usted no tiene nada, pero con lo que me ha contado es suficiente”.

Imagino que con la frase “ya es suficiente” el doctor se refería a que tengo sobrados motivos para solicitar  que me den “Invalidez parcial o total, temporal o permanente”, con lo que ya me sentiré más libre, sin esa presión de regresar a dictar clases.

Tal vez debí empezar este trámite hace meses, pero no tenía la fuerza interna para afrontar estos interrogatorios. Sí ahora que sé que la enfermedad está cediendo, contar mi historia clínica me ha movido, estoy segura que no hubiera podido hacerlo si mi pronóstico era negativo.

Aun debo esperar por los resultados, esperar al veredicto que decidirá mi futuro laboral, pero siento que me he quitado un peso de encima.


Gracias, Señor por los seguros de invalidez, gracias por los médicos comprensivos que colocas en nuestro camino. Gracias por darme el valor para enfrentar estos trámites.

viernes, 23 de mayo de 2014

Volvió la calma...!!!! Despeje mi duda

Primero diré que no se trata de un nódulo en el hígado sino de un par de nódulos sueltos, cerca del hígado. Lo cual es un alivio!!

La cita fue básicamente para planear la quimio del próximo miércoles, el doc no mencionaba nada sobre este tema hasta que le pregunté: "¿Qué ha salido en la resonancia, doctor?".

La explicación es larga, pero lo bueno es que se trata de un par de nódulos que están cerca al hígado pero no en el hígado. Lo preocupante es que uno de ellos, el que ha crecido y tiene 2 cms es nuevo. Ha surgido después de la operación.

¿Por qué no me sacaron el otro nódulo en la operación? para no contaminar... y porque el cirujano cree que todo desaparecerá con la quimio (recuerdo que algo  así me dijo en la clínica, pero quién se acuerda).

Aun no se han reunido el oncólogo con el cirujano y el radiólogo. Queda pendiente saber cuándo sería más oportuno que me controlen y con qué procedimiento. Si después de la segunda o tercera quimio... sin con una resonancia o simplemente con una ecografía... por ahora son simples opciones...

Ahora estoy mucho más tranquila, ya he pasado por eso, en las quimios del 2012 y desaparecieron los nódulos. Tengo que confiar en que vuelvan a desparecer. Haré como me sugirió el doctor Pun,"imaginate que eres un pac-man y te estás comiendo los nódulos....". Es un buen sistema ese de la visualización.

He querido escribir este post antes de caer desmayada por la buena noticia. Ahora tengo un buen motivo para celebrar y por que no emborracharme...


Gracias, Señor, por las buenas noticias, por los ángeles disfrazados de médicos con su mandil blanco. Gracias por todas las bendiciones que me das.

jueves, 22 de mayo de 2014

Tiempo de tempestades

Podría empezar este post diciendo que todo está bien como cuando me llaman por teléfono y digo que todo está OK.

Pero no tiene ningún sentido mentirle a mi blog.

Hasta la semana pasada, fecha en que fui al control post quimio con mi oncólogo, la mayor de mis preocupaciones era un herpes que me había salido en el pallar de la oreja derecha al cuarto día de la quimio.

La verdad es que me sentí vulnerable. Pensé que mis defensas estaban bajas y eso me aterró, pero los exámenes de sangre demostraron que estaba OK. Solo había que esperar que se pasara el virus, tomando antibióticos y un antiviral.

Todo iba bien, un poco incómoda con el herpes que persistía sin desaparecer hasta que recogí el informe médico que le había pedido al doc para mi trámite de subsidio, es decir el descanso médico. Ya en mi casa lo leí y me dio un colapso. La última línea concluía con "sospecha de metástasis hepática".

Fue tanto el nerviosismo que no supe qué hacer ni qué pensar. Esto fue el día lunes. En mi cita anterior el doctor me había pedido que le dejara las resonancias magnéticas que me había pedido para revisarlas con el cirujano. "Quiero confrontar los resultados con lo que ha visto el cirujano", me soltó tratando de no darle importancia, pero yo sabía que algo pasaba...

Me sentí engañada, me sentí ingenua, muy ingenua por creer que todo estaba bajo control. ¿Y si se tratará de un error? ¿Si alguien había hecho el informe y había colocado eso equivocadamente??

Pedí una copia de los informes de la resonancia magnética y lo descubrí. Me ha salido un nódulo en el hígado y tiene 2 cms. Este nódulo no estaba en marzo y solo han pasado dos meses.

No he querido hacer una escena histérica y me he negado a llamar a mi oncólogo y pedirle una explicación. Esperaré tranquila a mi cita de mañana  viernes por la mañana. Tal vez no esté en el hígado , tal vez solo esté por ahí como los otros que estuvieron ahí antes.

Pero cinco días son una eternidad . Hoy tuve que ir al piscina, nadé una hora sin pensar en nada, solo sintiendo el agua y su efecto sedante. Me he relajado sí, pero me encantaría tomar vino hasta perder el sentido y ahí sí olvidarme de todo.

Ayer no pude hacerlo porque hoy me hacia el análisis de sangre. Hoy tampoco podré porque sino mañana el hígado va a estar más grande de lo normal. Tendré que esperar al fin de semana.

¡Mierda!


Gracias, Señor, por los ángeles que me envías, por esas llamadas que llegan en el momento oportuno y me dan ánimo. Gracias Señor, por la vida, que hasta ahora puedo disfrutar. Gracias por mis médicos, que siguen luchando tanto como yo. Bendícelos, por favor.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Mi primera sesión de quimio -Cuarta temporada

Hoy fui sola a mi primera sesión de quimio - en la cuarta temporada en un periodo de casi 20 años-. Me doy cuenta que ya soy una veterana en estas lides. Como el doctor me había informado que la Adriamicina liposomal era bastante tolerable, llamé a mi taxi y me fui como quien se va a hacer algo de rutina.

Me reencontré con las enfermeras, las técnicas y algunas compañeras de prom (es decir gente que se hizo la quimio conmigo el año pasado).  Le di ánimo a una de ellas que viene de provincia y tenía carita de preocupada.

Cada vez que cuento mi historia me doy cuenta de lo afortunada que soy. Después de dos años de enfrentarme a nódulos incipientes, me encuentran un tumor de 2.5 cms en el colon que había estado escondido y no era visible ni con el PET scan ni las resonancias.Y todo gracias a que un examen genético me encuentra una mutación y me obliga a hacerme una colonoscopía. Este tumor que estaba en el colon pero que era de endometrio podría ser el que originaba los nódulos. Al menos yo quiero creer eso, eso suena lógico y muy prometedor.

Mi médico oncólogo me dijo: "Tú sabes que en este momento yo no puedo firmarte un papel que diga que no vas a tener una recurrencia de la enfermedad, pero si te haces la quimioterapia entonces si podré firmarte un papel que diga que en un porcentaje significativo se reducirán las posibilidades de una recurrencia de la enfermedad".

En el fondo me preguntaba si me podría firmar un papel que diga si sobreviviría a la quimio tanto como a la enfermedad... y parece que el doctor me leyó el pensamiento. Dijo: "esta medicina es muy tolerable y no se te va a caer el pelo." Me dejé convencer y decidí no pensar más.

La verdad que me estaba dando una ¡Excelente Noticia! En los últimos días había tenido que bloquear los más horribles pensamientos que intentaban cruzar mi mente: Y si no me pueden poner la quimio que tendrían que ponerme... Si.... Si... Si... siempre surgían posibilidades aterradoras.

Esta es la cuarta vez en mi vida que inicio una quimio.
Sí fui sola, pero estuve acompañada por J y sus mensajes de texto alentadores, por mi papá que igual se dio un salto para curiosear y por mi hermana que me fue a recoger.
Los amigos también me monitorean y como sé que no quieren inoportunar por esta vía les cuento que estoy bien.

Esperemos que mañana siga tan bien como ahora.

Van a ponerme 6 cursos de quimio, como es costumbre, así que  el tratamiento me tomara 126 días.
Vamos 1 día, me quedan 125.


Señor, gracias por los científicos que desarrollaron químicos que le dan duro al cáncer y no te dejan sin cabello ni te producen muchos estragos, ilumínalos para que sigan encontrado curas a esta enfermedad y mejor si no son tan caras ni tan nocivas para el organismo.

lunes, 24 de febrero de 2014

Otro milagro

Nunca pensé que me encontrarían algo. Estaba segura que se trataba de un examen de rutina, ahora que me habían detectado el Síndrome de Lynch. Pero no. La doctora llamó a mi hermana para dárnosla noticia. La endoscopia había salido bien, me habían encontrado gastritis y habían tomado muestras para saber si se debía  a la bacteria helicobacter pylori… o no.

Pero al hacer la colonoscopía había surgido el problema. Como en una anterior oportunidad no habían podido hacerla pero esta vez no por un espasmo sino porque se encontraron con una tumoración. ¡TUMORACION!!!! Mi mente trataba de procesar la palabra ¡TUMORACION!!!!

Este era otro milagro de Dios. La colonoscopia me la había hecho porque me descubrieron el Síndrome de Lynch, sino nunca me la hubieran ordenado esta prueba. Mi hermana me abrazó conmovida, pero ella estaba a punto de romper enllanto y yo no. Yo seguía agradecida a Dios porque me  estaban  detectando esta tumoración  (espero que a tiempo).

El viernes me deben estar dándolos resultados de si es o no un cáncer y el próximo miércoles  tendremos el estudio histológico completo.

La doctora se admiró de que con semejante tumoración que casi había obstaculizado todo el intestino yo no hubiera tenido síntomas. Me  pregunto si mis deposiciones eran delgadas. Le dije que sí, algunas veces pero que la mayor parte del tiempo mis deposiciones eran flojas como diarrea. Entonces dijo “el cuerpo es sabio”. Y yo que pensaba que esta situación era producto del extracto que tomo por las mañanas…
Por este último comentario pienso que probablemente me tengan que operar para desbloquear mi intestino. La doctora nos explicó que me sacarían un pedazo, que no era necesario algo más radical.

Pienso muchas cosas, que otra vez tendré que pedir descanso médico, que tal vez no pueda viajar a México… que tendré una nueva batalla que enfrentar, justo cuando estoy volviendo a mi rutina anterior.
                                                   


Señor, dame fuerzas para enfrentar esta nueva batalla, para encontrar el rumbo correcto entre mis proyectos personales y el trabajo en la universidad. Pero, gracias, muchas gracias por  poner a la genetista en mi camino… si no fuera porque Gaby fue a la genetista no hubiéramos detectado que tenía algo en mi colon.

sábado, 8 de febrero de 2014

La vida continúa…

El viernes fui a la consulta con mi oncólogo, yo le había pasado por e-mail el informe de la doctora genetista argentina para que tuviera tiempo de prepararse y absolver todas mis dudas.

No sé qué esperaba del doctor. Tal vez había imaginado que me consolaría ahora que teníamos la certeza que tengo el gen que ha provocado el cáncer a mi familia por  tres generaciones; pero todo sucedió de forma impredecible.

Antes de llegar a mi oncólogo pasé por el médico asistente, quien escuchó el relato de todos mis achaques. Diagnóstico: Neuropatía en manos y pies. Neuropatía en los dientes, neuropatía en el esfínter de la vejiga. Receta: un antidepresivo que ha dado bueno resultado en neuropatías... ¡Socorro!!! No tomaré un antidepresivo de ninguna manera.

Por fin estábamos en el consultorio de mi oncólogo y ¿qué creen? Me recibió con una gran sonrisa y un entusiasmo inusitado. Cuéntame cómo es que te has hecho el estudio genético en Argentina, ¿toda tu familia vive ahí…? Le expliqué que mi hermana menor vive allá y que como le contó la historia familiar a su médico la envió a la genetista y la genetista indagó por los antecedentes familiares y así se había armado el expediente. Lo más interesante era que en Georgetown University (Washington- EEUU) habían estudiado el caso de una de mis tías y habían determinado que  su perfil genético era compatible con el Síndrome de Lynch y ahora yo también había dado positivo a la misma mutación.

-¿Qué exámenes le estamos solicitando?- preguntó mi oncólogo.
-Una tomografía- contestó el asistente
-Hasta ahora no te hemos vigilado el colón, ahora te vamos a pedir una colonoscopía y una endoscopia elevada- agregó con mucha naturalidad-. Te las van a hacer con anestesia, tienes mucha suerte.

Y mientras yo sentía que nada en mi vida había cambiado, salvo que ahora me harían dos exámenes más mi oncólogo agregó que mi caso sería motivo de estudio y discusión médica en la clínica porque estaba muy bien documentado… Entonces, comprendí la razón de su alegría.

Han pasado 24 horas y me siento muy aliviada. Aquí en Lima, la clínica también tiene una genetista que revisará mi caso y dará las indicaciones necesarias para mis próximos controles Además, una doctora de gastro se unirá al equipo de médicos que me atienden (ginecógo y oncólogo )  para vigilar mi cólon y mi estómago como prevención.

Algunos creen que al saber que tengo una mutación genética que me predispone a varios tipos de cáncer me puedo sugestionar y enfermarme de puro susto.  Yo no creo que sea así. Yo me siento más protegida que nunca. Pienso que mis hermanas y mis demás familiares que han tenido cáncer deberían hacerse la prueba para que sus doctores puedan ayudarlas más cabalmente.



Gracias, Señor, por los genes buenos que heredé, gracias por los avances de la ciencia que podrán neutralizar a mis genes fallados. Señor, bendice a todos los médicos que luchan por ganarle la batalla al cáncer, ilumínalos para que tomen las decisiones correctas.Gracias, mil gracias por los milagros que haces por mí.

jueves, 22 de agosto de 2013

Stand-by

Hace más de un mes que no escribo, debería decir hace más de un mes que estoy esquivando la realidad. Estoy abrumada con mis pensamientos y mis temores. No quiero pensar, no quiero hablar,  que nadie me pregunte nada…

La espera de casi dos meses para enfrentarme a mis nuevos resultados ha sido dura pero por fin terminará mañana.

Mañana tengo cita con mi oncólogo, la cita de los 3 meses… ahora con un petscan que va a mostrar si hay actividad tumoral o no en mi cuerpo.

No quiero saber!! No quisiera saber nada!! Pero debo ir a mi cita. Tal vez todos estos temores son infundados pero no puedo dejar de considerar que los resultados pueden ser diferentes a lo que yo quiero oír.

A partir de mañana me esperan muchas decisiones que he postergado porque no estoy segura de nada.

Me doy cuenta que he perdido la fe, la confianza o la esperanza.  No hay nada que yo pueda hacer para cambiar los resultados que ya están esperando que los recoja. Debería relajarme y aceptar la voluntad de Dios o el rumbo del destino.

En este momento quisiera escaparme a otra dimensión y empezar de nuevo en otra piel, si es que se pudiera. Qué lindo sería habitar otro cuerpo sin riesgos ni amenazas, pero no es mi caso.

Esta guerrera está escondida en la trinchera esperando el toque de diana para reaccionar por fin. Mientras tanto digamos que estoy en stand-by.



Gracias , Señor, por el valor que me vas a dar –estoy segura-  para afrontar las nuevas novedades de mi estado de salud. Gracias por la tecnología que permite ver cada rincón de mi organismo, pero valgan verdades… me muero de miedo.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Mi sexta sesión de quimio


Dicen que la tercera es la vencida. Espero que así sea, esta es la tercera vez que recibo seis cursos de quimioterapia, como tratamiento. Pienso en lo fuerte que es mi cuerpo para soportar tanto químico y en mi propia fortaleza espiritual para seguir la terapia.

Sé que no estoy sola en esta prueba, tengo mucha gente a mí alrededor apoyándome. Desde buenos deseos, rezos hasta envío de energías en el plano astral, hasta la mano de Dios interviniendo a mí favor. Yo lo siento, es la única explicación para la buena respuesta de mi organismo ante el Docetaxel y la Gembcitabina.

Hoy he empezado mi sexto curso de quimio, mañana me pondrán suero y medicamentos para la hidratación, pasado mañana también. También recibiré cinco vacunas de Filgastrín para ayudar a mi médula a producir y reponer los leucocitos y el próximo miércoles, me administrarán el refuerzo de la quimio, una dosis adicional, seguida de un día más de hidratación. Ese día habré concluido mi tratamiento y, siguiendo la tradición de Oncocare (ahora Clínica Aliada contra el Cáncer) debo llevar bocaditos y una torta para celebrar mi graduación.

Yo no ando de muchos ánimos celebratorios en este momento pero creo que debo hacerlo porque celebrar ayuda, me ayuda a mí y a los demás pacientes (es decir, a la promo).

Mucha gente, entre ellos mi oncólogo, creen que la  gente que se aventura a seguir tratamientos alternativos como comer gorgojos por ejemplo, lo hace por desesperación. ¿Tú comerías gorgojos vivos? me preguntó en una oportunidad como diciendo estarías tan desesperada para hacer eso… Yo solo sonreí pero por dentro pensaba Estoy tan desesperada por curarme del cáncer que me voy a someter a una quimio por tercera vez en mi vida y solo porque me dicen que me ayudaría a evitar la aparición de cualquier nuevo nódulo.

Yo no he estado nunca en un caso muy grave (bueno la segunda vez que me pusieron radioterapia, tal vez sí) pero con las quimios siempre ha sido por precaución, para evitar… como me dicen ahora. El año pasado sí fue para desaparecer los pequeños nódulos peritoneales, pero parecía algo fácil de lograr. Pero a los seis meses aparecieron estos últimos dos.  A los que les han dado radio y ahora quimio. Ya están casi desaparecidos pero seguimos con el tratamiento para no arriesgar…

Yo podría haber dicho ¡Ya, no!. Hasta aquí nomás, pero soy una persona persistente. Si me he decidió por este tratamiento lo hago completo, aunque tenga que permanecer en cama descansando por falta de energías.

En mi opinión, estoy tan desesperada por curarme o más que aquel que opta por comer gorgojos vivos.  El doctor se olvida que la quimio también es una apuesta, aunque más científica debemos reconocerlo, pero totalmente dañina para mi organismo y que implica un enorme sacrificio.

Pero mientras haya vida, hay posibilidades de mejorar la calidad de vida. Apenas termine mi tratamiento empezaré a purificarme. Ahí sí cuidaré mi alimentación, tomaré mis extractos de fruta y vegetales y retomaré las hierbas chinas. Por ahora mis prioridades son estar fuerte y sana para culminar mi sexta sesión de quimioterapia.


Gracias Señor, por tu gran apoyo y el de tus ángeles aquí en la tierra. Bendice a mis médicos y a todo el equipo que interviene en mi tratamiento. Dale ánimo, fortaleza y esperanza a mis compañeros de promo para que pronto también ellos estén celebrando su fiesta de graduación.

martes, 14 de mayo de 2013

Del banco, la perra y la peluca


Ayer, avanzada la tarde, me doy cuenta que tengo que pagar mi tarjeta de crédito y ya no  lo puedo hacer vía online, así que me alisto para ir al banco que queda a tres cuadras y hacer el pago en el cajero automático.

Como estoy deportiva con buzo y zapatillas me animo a llevar a la perra conmigo. Aprovecho para que se pasee, pienso.

Enrumbo al banco, la perra camina obediente hasta que a unos pocos metros de mi objetivo se dispone a hacer sus necesidades. ¡Oh, no!!! Si mayores reparos deja un regalito enorme sobre la acera. 
Felizmente estaba preparada y tenía dos bolsas en mi cartera. Me agacho para recoger sus heces y me olvido que llevo puesta la peluca. Estoy en plena faena de recojo cuando la perra se suelta, me incorporo de un salto y me lanzo sobre la correa que se alejaba cada vez más de mi. En ese momento siento que con el impulso la peluca ha dado un brinco en mi cabeza y ha caído por donde ha querido.

Cuando logro levantarme el pelo me cae sobre la frente sin raya ni forma. Tengo las manos ocupadas con la correa de la perra y la bolsa con el recuerdito. Trato de mirarme en el vidrio de las ventanas del banco, no llego a distinguir nada.

Ya en el banco no me queda otra que dejar a la perra afuera, enganchada en la reja, entro con mi bolsa del delito y me acomodo la peluca ante la mirada asombrada del vigilante. De hecho que cumplo todos los requisitos del manual del sospechoso. ¡Con perra y con peluca!!! Hago mi trámite lo más rápido que puedo y recupero el peinado y la dignidad en cuanto vidrio encuentro en mi camino.

Regreso lo más rápido posible y ruego a todos los santos no encontrarme con nadie conocido… Voy pensando que a veces es mejor camina sola, que mal acompañada. Sobre todo en mi situación.


Gracias, Señor, por las anécdotas que le quitan solemnidad a la vida, que nos hacen reírnos de nosotros mismos. Sin ellas que aburrida sería la vida.

jueves, 18 de abril de 2013

¡Voy por dos!!!!

Ayer me pusieron el refuerzo de mi cuarta quimioterapia, hoy tendré la sesión de hidratación. ¡Ya sólo me quedan dos más!!!!

Debo reconocer que el doctor ha establecido una dosis óptima, porque los estragos son mínimos.

El mayor malestar de esta última quimio ha sido el reflujo. Felizmente me agregaron un medicamento extra a la hidratación y me recetaron Dislep para la casa cada 12 horas y con eso se contuvo.

Otra molestia que he sentido me la producen las vacunas de Filgrastín, básicamente sensación de fiebre y dolor de huesos que me obligan a tumbarme a descansar, pero se trata de un sacrificio de cinco días a cambio de que mis leucocitos suban y resistan los medicamentos  para poder recibir el refuerzo  que termina por tumbarlos pero en límites tolerables.

Realmente no tengo de qué quejarme, como bien, me doy gustitos cada vez que mi cuerpo me lo pide y le he perdido el miedo a la diarrea. Ahora sé que la diarrea me va a acompañar como o no coma, o dicho con mayor precisión, coma dieta o no. Siempre tengo a la mano una bebida con electrolitos y así voy  tolerando mejor ese cansancio tremendo que me puede llegar a producir.

Como me he sentido tan bien, estoy pensando cómo voy a pasar mi cumpleaños, tal vez me anime a hacer algo, tal vez un almuercito familiar, algo íntimo pero con alegría. Justo esa semana descanso de la quimio, así que tendré energías y buen apetito. El año pasado me pusieron mi última quimio justo para mi cumpleaños número 50 y aunque estaba feliz porque ya terminaba el tratamiento, tuve que dejar de celebrar como me hubiera gustado. Ya habrá ocasión más delante de celebrar a lo grande.

Por ahora ando ocupada penando en cambiar mi auto por uno automático porque manejar es realmente una tarea ardua. El timón me pesa, el freno y el embrague me cansan, mis reflejos andan lentos. De momento no manejo, me movilizo en taxi-remisse. Tengo un amigo que lleva, me trae, voy feliz en un auto nuevo con aire acondicionado y todo. Me siento como una reina, como la reina que soy…

También tengo la mente ocupada en escribir, en soñar y desarrollar proyectos que me puedan servir a futuro. En estos días tengo muchas ideas, quiero hacer muchas cosas como Miski Guerrera, quiero colaborar con mi granito de arena. Y además están los trámites laborales, presentar los documentos para el descanso médico y estar pendiente para que no me vaya a dejar sin mis haberes en el trabajo. El mes pasado no me pagaron algunos días y este mes me tienen que reintegrar.

Anoche, me fui a acostar muerta de cansancio. Me tendí en la cama, me relajé  y reconocí la sensación. ¡INSOMNIO!!! El cuerpo agotado y la mente despierta bullendo a mil por hora. Luché contra el insomnio con mis aceites relajantes (Oleo 32 de Just), ejercicios respiratorios, etc. pero fue en vano. A la 1.30 de la madrugada ya me encontraba explorando las redes sociales, revisé mis correos pendientes, organicé mis pendientes, hasta que ala 3.30 am ya estaba lista para dormir. La mente estaba ligeramente aletargada pero mi cuerpo ya no daba más.

Este insomnio no es producto de mis angustias personales, es efecto de la Dexametasona que me colocan. Es un Insomnio diferente. Es un estado de aceleración especial, tengo mucha mayor lucidez que la habitual. La Dexametasona es una droga que sirve para muchas cosas, pero yo siento claramente que estoy drogada. Voy a pedir que me revisen la dosis, no vaya a ser que me acostumbre al avivamiento de la Dexametasona que es mil veces más potente que el café (que no consumo hace años) o la coca-cola.

Ahora estoy pagando las consecuencias. El efecto ya pasó. Acabo de terminar el desayuno y tengo que volver a la camita porque se me cierran los ojos.

 

Señor, gracias por este tratamiento que tolero como si fuera el más benigno. Gracias por la fuerza y coraje que me das para ayudarme a mi misma y ayudar a los que me rodean. Bendice a todo el equipo de quimioterapia, a las enfermeras, las técnicas, la doctora que revisa nuestro caso cada día de tratamiento.  

 

 

martes, 9 de abril de 2013

¡Buenas Noticias!!

Me volvió el alma al cuerpo.

“Son buenas noticias”, me explicó el doctor C luego de revisar pacientemente las 14 láminas de mis resonancias magnéticas.

El primer nódulo el más antiguo no registra contraste, es decir, se trata de una cicatriz. De los dos nuevos que me detectaron en noviembre pasado, uno ha desaparecido y el otro registra una huellita que el doctor también interpreta como cicatriz.

Mi mente no reaccionaba escuchaba pero no entendía si decía que habían desaparecido o que habían crecido. Cuando dijo “son buenas noticias”, entonces, por fin salí del aturdimiento. “Por lo menos no hay nada nuevo”, balbuceé, demostrando el mayor de mis temores.

“Está todo bien pero vamos a continuar nuestro plan original”, agregó el doctor C. Me puse feliz de que me pusiera nuevamente la quimio. Me faltan tres sesiones más, es decir faltan 63 días para terminar el tratamiento. Yo solo pensaba en que en la siguiente resonancia magnética no aparezca ni la cicatriz. Si tengo que pasar tres quimios más, no me interesa. Si tengo que volver a las hierbas chinas o hacer una dieta baja en calorías, sin carne, sin dulces… estoy dispuesta a hacerlo.

En el fondo de mi corazón y mis pensamientos tortuosos, yo estaba aterrada de que la dieta  proteínica con tanto cuy, hígado, carne, leche, huevo, etc. hubiera alimentado las células cancerosas y me llevara alguna sorpresa.

Ayer salí a celebrar, me fui al cine y luego a darme un atracón de fajitas de pollo. Con gusto me habría tomado una Margarita Presidente, pero recordé –felizmente- que debo cuidar mi hígado para que aguante.

Hoy será un día agitado. Debo terminar todos los pendientes, comprar mis golosinas saludables, coordinar la movilidad para que me lleven y me traigan (felizmente es un amigo que ha puesto su servicio de taxi) preparar la dieta, ir al banco, conseguir billetes chicos para pagar a la señora que me pone las  vacunas, etc. Ahora sí, ¡ estoy feliz!!!


Señor, muchas  gracias, por las buenas noticias. Muchas gracias por este magnífico regalo que me das. Bendice al doctor C, al doctor M y a todo el equipo de médicos, enfermeras y auxiliares que están pendientes de mi mejoría. Bendice a mis amigos y a mi familia también.

jueves, 21 de marzo de 2013

El tercer round de mi tercera quimioterapia


Ayer me pusieron el tercer curso de esta tercera quimioterapia que recibo en mi vida.

El lunes fui a una cita con mi doctora bioenergética. Irma Luz, así se llama, me aplicó un filtro para la Gemcitabina. Me dijo que me disminuirían los efectos del químico.

No puedo explicar cómo es que actúa este filtro. Es una gota del químico que está entre dos vidrios que llevan un marco y parece una lupa. La doctora me colocó varios sobre ciertas chacras.

Yo no sentí nada durante el procedimiento, pero por la tarde me sentía tan cansada como si me hubieran aplicado la quimio, al día siguiente también estuve muy cansada. Ayer que me pusieron la quimio estuve agotadísima, pero hoy la he pasado súper bien. Por la mañana recibí la hidratación (dos horas de suero y algunos medicamentos como el protector gástrico), luego me aplicaron la vacuna Filgastrin y la estoy pasando fresh. No me duele nada. ¡Es increíble!!!

Desde el año 1996 acudo a la consulta con esta doctora. Gracias a su apoyo he podido sobrevivir tantos años de esta lucha contra el cáncer. Al año de conocerla, y cuatro de haber tenido cáncer de ovario,  me diagnosticaron el cáncer de endometrio y ella me ayudo a enfrentar la histerectomía y la radioterapia que vino después. Luego me apoyó muchísimo con la depresión que me acompañó largo tiempo. Ella está convencida que mi peculiar historia familiar tiene que ver con algo del pasado con una herencia que nos llega por el lado materno, especialmente de mi abuela materna. Me ha sugerido que lea sobre psicogenealogía, una ciencia que se desarrollo en Francia y que ahora se conoce como las constelaciones familiares.

También está convencida que hay varios seres de luz que me protegen porque aun no he cumplido la misión que me toca en esta vida. Así que no estaba equivocada cuando dije que sentía que había una red de sanación alrededor mío.

La doctora me ayuda a un nivel holístico, mi cuerpo, mi mente, mi espíritu. Cuando finalice mi tratamiento voy a verla de nuevo, pero estoy segura que durante todo este tiempo ella me va a estar monitoriando, enviándome energía positiva y orando por mí.


Gracias, Señor, por los ángeles que pones en mi camino. Unos son científicos tradicionales, otros son alternativos, otros ni saben que son mis ángeles, pero ahí están colaborando con mi sanación. Dales larga vida y muchas bendiciones.