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lunes, 7 de septiembre de 2015

Pasó el susto!!!



Estar en casa después de 12 días en la clínica es como recaer en un remanso de paz.

Había estado gestando una infección subcutánea sin saberlo. Cuando se manifestó la fiebre y un dolor abdominal pensaron que se trataba de una infección urinaria pero tuve que esperar un día más para que me hicieran una ecografía. Ese fue el día más largo, me sentía pésima, yo solo quería que me internaran y me reanimaran de alguna manera. En cuanto el médico me vio y se enteró, que me había empezado a destilar materia de un espacio de mi cicatriz operatoria de hace más de un año, me enviaron a emergencia.

Análisis de todo tipo, resonancias, junta de médicos, antibióticos y más antibióticos.
Pasé de drogui permanente a más animada en unos tres días, cuando la fiebre se controló, entonces ya me sentí mejor.

Me sentía como secuestrada por la enfermedad y muy vulnerable.

La medicina biológica que me colocan en vez de quimioterapia, podía haber causado una fístula entre mi intestino y mi pared abdominal. Oh, no!! Septicemia!! Urgente una colonoscopía para cerrarle el conducto. Felizmente no se trató de eso, se trató de algo localizado que no merecía que me sometieran a ninguna intervención quirúrgica. Gracias a Dios!!!

Uno aprende muchas cosas en estos incidentes. De pronto te muestran tu realidad, tal cual. Sí, tengo un cáncer controlado, el AVASTIN, la medicina biológica maravillosa queme colocan impiden que los tumores generen tejidos y así los mantienen a raya, pero ¿qué pasa si necesitas una operación, un simple cortecito?? Hay que esperar cinco semanas para realizarla sin riesgos.

En estos días he pensado mucho, realmente mucho. Hay dos formas de luchar, he leío en un libro que me enviaron en pdf. Una es de forma pasiva, esperando la ayuda externa dela medicina – y no está mal-, la otra es desde dentro con mis fuerzas, mi energía ,mi determinación y, por supuesto, con la ayuda de Dios.

sábado, 21 de marzo de 2015

Un nuevo milagro

Quienes me siguen saben bien que estaba desaparecida. Desde que me dijeron que mi situación era complicada callé. Nunca me había sentido tan vulnerable como en ese momento. Y eso que ya he pasado varias situaciones difíciles.

Pero entre las situaciones difíciles hay que diferenciar las lesiones primarias, es decir cuando te descubren un nódulo o un tumor, te lo sacan y listo. Venga el tratamiento. Cosa distinta es que luego de que todo parezca indicar que está TODO BIEN, te descubran una recurrencia y al darte el tratamiento en vez de que desaparezca, aparecen nuevas lesiones e incluso adenopatías que son ganglios comprometidos.

Desde abril del año pasado en que me operaron de un tumor de endometrio en el colon, y vieron que me habían salido nuevos nódulos peritoneales, empezó mi tratamiento, dos veces tuvieron que cambiar las medicinas porque los resultados no eran los esperados. En el control del mes de setiembre el doctor habló de una “manchita” que le preocupaba en mi hígado, también se hablaba de adenopatías mamarias que, sospechosamente para mí, coincidieron con un dolor terrible en el omóplato derecho.

El doctor C, mi oncólogo, y su equipo optaron por darme una combinación de medicina biológica AVASTIN o Bevacizumab y Gemzar, una quimio tradicional. EL seguro (EPS PACIFICO) aprobó el tratamiento y yo empecé de nuevo. Confié. En diciembre, durante el chequeo de los tres meses ya se notaba una buena mejoría y ahora en marzo 2015 las lesiones ya no evidencian enfermedad, se trata solo de cicatrices que aparecen en la resonancia magnética.

Acudir a tu control al finalizar el tratamiento es un momento de gran tensión. Esta vez yo no quise celebrar el fin del tratamiento ni hablaba de ello. No quería pensar. Esperaba los resultados para poder planificar mi vida… si podría hacer planes o no. Aunque siempre es posible y necesario hacer planes, yo quería saber si tendría fuerzas para hacer lo que quiero hacer.

Días antes vomité, apreté los dientes mientras dormía, me contracturé la espalda, me volvieron los dolores de cabeza de tensión. Pero sobreviví a la “víspera del control”. Y todos mis temores se desvanecieron cuando el doctor dijo que  “habíamos aprobado el examen”, que eran buenas noticias, ¡las mejores noticias!!!

Siento que estoy en deuda con Dios, con la vida, pero sea justo o injusto que yo me recupere, es FENOMENAL!!! ¡Es MARAVILLOSO!! ¡Es UN MILAGRO!!! ¡UN NUEVO MILAGRO!!!!



Gracias, Señor, por los milagros. Gracias por los buenos médicos. Gracias por los ángeles que me envías para ayudarme a sobrellevar esta enfermedad.

miércoles, 18 de febrero de 2015

HASTA QUE ME ATREVÍ

Una cosa es vivir cada día y escribir sobre el último episodio de tu enfermedad. Otra es sentarte en frente de un médico auditor y contarle paso a paso la evolución de tu enfermedad en los últimos tres años.

Vaya de la actualidad hacia atrás, me dijo el doctor y así lo hice. Le conté que no trabajaba desde abril del a 2014, es decir, hace 10 meses. Que me habían operado de un tumor y que me habían hecho tres tipos diferentes de quimioterapia y que aun seguía en tratamiento. Cuando le relaté que en los dos años anteriores las quimios habían tenido éxito pero que esta última había sido el problema el doctor se fue haciendo una idea de mi caso.

Luego de saber en qué consistía mi trabajo y qué era lo que me impedía realizarlo (la fatiga) pasó a examinarme. Me preguntó si me habían encontrado agua en los pulmones, le expliqué que sí, que también habían encontrado unas adenopatías en la zona mamaria. Eso fue decisivo.

El doctor me miró a los ojos y me dijo “cualquiera que la ve cree que usted no tiene nada, pero con lo que me ha contado es suficiente”.

Imagino que con la frase “ya es suficiente” el doctor se refería a que tengo sobrados motivos para solicitar  que me den “Invalidez parcial o total, temporal o permanente”, con lo que ya me sentiré más libre, sin esa presión de regresar a dictar clases.

Tal vez debí empezar este trámite hace meses, pero no tenía la fuerza interna para afrontar estos interrogatorios. Sí ahora que sé que la enfermedad está cediendo, contar mi historia clínica me ha movido, estoy segura que no hubiera podido hacerlo si mi pronóstico era negativo.

Aun debo esperar por los resultados, esperar al veredicto que decidirá mi futuro laboral, pero siento que me he quitado un peso de encima.


Gracias, Señor por los seguros de invalidez, gracias por los médicos comprensivos que colocas en nuestro camino. Gracias por darme el valor para enfrentar estos trámites.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Me (de)volvió la fe

Los que me siguen saben que no escribo hace tiempo, quiero decir bastante tiempo. Desde que mi tratamiento dio resultados confusos y me cambiaron de medicinas no he podido tener un  solo pensamiento claro que compartir.

La reacción de mis amigos y familiares, en cambio, fue mucho mejor. Algunos solo te escuchan, otros te arengan “¿sigues en el limbo?” o “¿no estarás comiendo azúcar ni tomando leche, no?, otros te buscan contacto con sanadores de este mundo y otros, que no han perdido la fe insisten “avísame para rezar la novena juntos…”

La novena al Divino Niño, se me presentó como un deber, algo que debía hacer por mí misma, pero mientras la rezaba sentía que había perdido la fe que antes le tenía al pequeño y milagroso Niño Jesús. De todas maneras la continué por si obraba en mí algún milagro. Y el Niño se manifestó de maneras sutiles.

Hace dos días una buena amiga se dio un tiempo y vino a visitarme,  su presencia me ayudó a poner algunas ideas en orden y darme cuenta que debía tomar una decisión sobre mi vida, mi tratamiento y sus consecuencias. Estoy muy acostumbrada a seguir el mandato de los médicos pero ¿qué digo yo sobre mi situación…?, ¿qué hago yo para sanarme?, ¿en qué creo?, ¿qué quiero?

A esta amiga le confesé mis temores: Mi situación de salud me pone frente a la posibilidad de acogerme a un periodo de invalidez parcial o total si fuera total dejo de trabajar y recibiría una pensión equivalente al 70% de mi sueldo algo que no deja de resultar tentador pero corro el riesgo de perder mi EPS el seguro que está cubriendo mis gastos oncológicos actualmente. Mis médicos, mis amigos, mis familiares coinciden en una advertencia: “NO PUEDES PERDER TU EPS” y esto me genera tal ataque de pánico que me paraliza y no sé qué hacer.

Hace pocos días pensé en mi subconsciente, que últimamente hace lo que quiere. La verdad es que  la idea de no seguir trabajando me atrae muchísimo… tanto que  temo que podría convertirse en la razón de que no funcionen los tratamientos. Lo cual resulta un gran absurdo. Ante este escenario, el riesgo de perder la EPS resulta lo de menos. Si dejo de trabajar estoy segura que me curo, ya no necesitaría enfermarme.

-“No te voy a decir cómo alinear tu consciente con tu subconsciente” concluyó mi amiga, “eso debes averiguarlo tú misma”.

No pasaron ni 24 horas cuando encuentro un mensaje de otra querida amiga, que ha dejado las comunicaciones para dedicarse a sanar y me comenta “el otro día estaba haciendo meditación ThetaHealing y tu nombre se me vino a la mente, ¿cómo estás? Ojalá podamos vernos”.

Un tremendo escalofrío recorrió mi cuerpo al pensar en la coincidencia de que esta amiga pensara en mí cuando no nos vemos en años, pero el escalofrió se pronunció cuando entré a google y descubrí que la meditación ThetaHealing fue creada por una chica que se curó de cáncer.

Recién voy en el día octavo de la novena al Divino Niño y él ya está obrando milagros en mi vida, si de algo tengo certeza es que me envía a mis amigas-ángeles a mostrarme el camino a seguir.

Este Divino Niño me ha devuelto la fe, la fe en él y la confianza en mí misma. 
¡Cómo no creer en él!

Gracias, Señor, por devolverme la fe y por permitirme ver los grandes absurdos que pretenden dirigir mis decisiones en esta vida.

jueves, 21 de agosto de 2014

Mi barco sigue a flote

Alguien me dijo “a las personas que están en tu condición les va apareciendo una cosa luego otra, deberías pensar en disfrutar el tiempo que te queda sin tantas presiones”.

Este barco está haciendo agua, pensé empáticamente, pero un segundo después ya estaba lamentando lo mal informado que estaba mi interlocutor.

Es cierto que en los últimos años he tenido que enfrentarme a dos nódulos cerca al hígado (2012), a otros dos nódulos en la zona pélvica (2013) y a un tumor en el colon, el cual fue extraído con cirugía y a otros dos nódulos que volvieron a salir cerca al hígado (ahora en el 2014). Es decir me he enfrentado a siete nódulos en tres años.

Para mí no es una hazaña, es simplemente lo que me tocó enfrentar, pero las personas cercanas a mí a veces lo ven de otra manera.

Si a esto le agregamos que ha surgido un nuevo nódulo resistente a la quimio que me venían aplicando, entonces la cosa cambia, no culpo a quienes crean que mi situación está complicada.

Pero yo no lo siento así, será que mi lucha viene de hace 21 años y que he estado sana durante 14 años, cuando las estadísticas señalaban que viviría a lo más cinco años más. Para mí este medio vaso está lleno, no está vacío. Está lleno de esperanza, está lleno de energía positiva, está lleno de vitalidad.

Podemos pensar que Dios nos pone pruebas y que el cáncer es una de ellas o podemos pensar que Dios se cansó de mandarme indirectas y ha decidido obligarme a cambiar el rumbo de mi barco para  que encuentre mi misión en la vida y me dedique a lo que realmente me hará feliz.

En el próximo post les contaré por qué digo esto.



Gracias, Señor, por las personas que piensan diferente y tienen el valor de hablarte con sinceridad y cariño. Al principio el golpe duele, pero luego una reacciona y saca fuerza de donde parece no quedar ninguna. Bendiciones para ellas!.

miércoles, 13 de agosto de 2014

De sorpresas e incertidumbres

Tiempo que no escribo. No me ha dado el ánimo ni las fuerzas.

Mi último post indicaba que mi estado de salud estaba en remisión. Bueno me acabo de enterar que no es exactamente así, ese era un punto de vista optimista. Apareció un segundo punto de vista que nos hizo ver la realidad de otra manera.

De una primera impresión, mi oncólogo dudó de las imágenes de la resonancia magnética. De dos nódulos que son el objetivo de mi tratamiento, uno había desaparecido, el otro se había reducido considerablemente – es decir, todo iba bien- pero había aparecido un tercer nódulo, uno nuevo.

-Es raro que dos nódulos se reduzcan y uno crezca - me comentó el doctor C- seguramente este nódulo ya estaba ahí pero no se le veía, vamos a seguir con lo planeado hasta el momento.

Con esa indicación me fui a mi casa, confiada que todo andaba bien, pero los médicos hacían lo suyo. Hubo junta de médicos, citaron a la médica radióloga y esta les comprobó que efectivamente era un nódulo nuevo. ¡PLOP!!!!

Me llamaron de la clínica y me comunicaron la noticia. En vista de la nueva situación, me iban a cambiar de tratamiento.

Ya solo me faltaban dos de seis quimios y ahora tenía que seguir con otra medicina, una más tóxica, que ya me habían dado hace dos años.

No tuve tiempo de desmoronarme, la sorpresa fue tanta que en menos de lo que me di cuenta ya estaba con la nueva quimio.

Ya voy en la quinta y me voy para la sexta a fin de mes, pero ¿se terminará mi tratamiento?

That´s the question…!

Si algo he debido aprender es que en estas condiciones no se puede planificar, pero siempre ando metida en líos. Entusiasmada con el inminente fin de mi tratamiento compré unos pasajes para irme de vacaciones y ahora no sé si tendré que devolverlos, modificar la fecha o fugarme aunque mi médico no lo aconseje.

Incertidumbre, se llama esto que siento, esto que no me deja dormir.



Señor, ayúdame a superar la incertidumbre. Gracias por todas los ángeles que pones alrededor mío para que me distraigan y apoyen. Ilumina mi doctor y a todo su equipo para den lo mejor de sí con cada paciente, como han hecho conmigo. Gracias nuevamente.

miércoles, 4 de junio de 2014

Bendita Adriamicina liposomal

El medicamento que me están poniendo como quimioterapia se llama Adriamicina liposomal, dicen que es una droga moderna, que produce menos estragos que otras. Con una gran sonrisa en los  labios mi oncólogo me advirtió: "No se te va a caer el pelo".

Digamos que eso de que no se te caerá el pelo es una razón de peso para sentirme más bendecida, pero al final es un detalle, porque aun si me quedara totalmente calva me habría hecho el tratamiento, eso ni dudarlo.Sin embargo me alegra que no se me caiga el pelo, sobre todo mis pestañas, que al cabo de un año recién han vuelto a su tamaño anterior.

Primera quimio-  7 de mayo: primer día, no sentí nada, segundo día, sentía una piedra atravesada en mi estómago pero estaba bien. Tercer día, la piedra amenazaba en convertirse en un tremendo estreñimiento.
Cuarto día: una diarrea me desatoró el intestino pero me llevó al baño durante todo el día, y además me brotó una erupción cutánea en el pallar de la oreja derecha. se trataba de un herpes. Eran miles de ampollitas que peleaban por poblar mi oreja. Y no solo era el problema estético sino el dolor del ganglio que está debajo del oído. El huésped se quedó como 10 días a pesar que tomé el antiviral y un antibiótico fuertísimo. Quinto día: Levanto mi brazo y veo una mancha morada en mi axila. ¡Carajo!! pensé muerta de pánico, ¿ahora qué??. La doctora de quimio me indica que solo es pigmentación, que también puede pasar en las palmas de las manos y en los pies. Me empeño en evitarlo... Felizmente que es invierno y nadie me ve mis axilas, bueno casi nadie...

Resultado: la quimio no te produce estragos directamente, pero si indirectamente.

Días después acudí a consulta con mi doctora bioenergética y cuál creen que fue su enfoque sobre el herpes??

-Estás botando la enfermedad. Es una buena señal, te estás limpiando.

Segunda quimio- 28 de mayo: primer día, todo ok, un poco de sueño. Segundo día: cansancio profundo a pesar de recibir hidratación y-ojo- el pallar de mi oreja se ha puesto colorado. El oncólogo me indica que le eche una crema y observemos. Tercer día: el cansancio es cada vez peor, no me quiero levantar de mi cama; cuarto día: sigue el cansancio y además descubro que mi oreja se ha hinchado y el ganglio también. Que tome el antiviral me indica el doctor. Me compro el más caro, el de marca para que funcione mejor.

Me dedico a descansar y  tomar mis medicamentos religiosamente, el herpes parece derrotado, pero mi estómago está gritando de dolor. Me alimento cual camionero para contrarrestar los efectos pero por lo visto no es suficiente. Llega el sexto día: me levanto tomo mi protector gástrico, de ahí mi extracto verde, de ahi mi jugo, mis vitaminas...cuando siento que no puedo más...El estómago se me voltea y devuelvo todo lo que he comido y tomado. Pienso "no tomaré una pastilla más" y así lo hago pero me he quedado sin protector gástrico y literalmente una tripa se está comiendo a la otra. Hoy es el séptimo día: por lo visto todo ha vuelto a la calma. No pastillas, no extractos, solo el protector gástrico. Y aquí estoy.

Resultado:Ya pasó una semana completa de mi segunda quimio y todavía estoy peleando con los supuestos no-estragos. Cambié de desodorante y ahora uso uno natural que no dura mucho y hay que volver a usarlo, pero el resultado ha sido el esperado, mis axilas se están despigmentando, prefiero estar apestosilla que con las axilas negras. Doy gracias a Dios, podría ser peor.

Hay una ilusión matemática que me sorprende:  J, mi novio,  insiste en que ya cumplí la tercera parte del tratamiento y que muy pronto ya habré cumplido la mitad y, claro, así de rápido ya habré concluido las 6 sesiones sin pestañar. Es verdad lo que dice, pero yo lo vivo en un universo paralelo, aquí el tiempo es un continuo que avanza lento, no se cancelan los días, van enlazados.

Tal vez otros pacientes de quimio coincidan conmigo. El tiempo no va igual que antes, va a otro ritmo. Serán las drogas, será el no estar en la cotidianidad, el tener esta sensación que te pierdes parte de la vida, que el mundo se detiene y no se detiene al mismo tiempo.

Hoy debo salir de este universo y volver a la normalidad para hacer un trabajo pendiente. Sé que será un esfuerzo sobrehumano, a pesar que es algo que me apasiona. Siento una pena terrible por no disfrutarlo como quisiera, pero hay una fecha que cumplir. Pienso en lo afortunada que soy de contar con descanso médico en mi trabajo en la universidad. Si tuviera el peso de las clases en mis hombros no  lograría levantarme de la cama. ¡Es una gran liberación!


Gracias, Señor, por esta quimio benigna, que ojalá arrase con todo lo que debe. Gracias, Señor por el herpes, entendido como una buena señal de curación. Gracias por las bendiciones que me das y dame fuerzas para disfrutar la vida mientras estoy aletargada por los efectos del tratamiento.

jueves, 22 de mayo de 2014

Tiempo de tempestades

Podría empezar este post diciendo que todo está bien como cuando me llaman por teléfono y digo que todo está OK.

Pero no tiene ningún sentido mentirle a mi blog.

Hasta la semana pasada, fecha en que fui al control post quimio con mi oncólogo, la mayor de mis preocupaciones era un herpes que me había salido en el pallar de la oreja derecha al cuarto día de la quimio.

La verdad es que me sentí vulnerable. Pensé que mis defensas estaban bajas y eso me aterró, pero los exámenes de sangre demostraron que estaba OK. Solo había que esperar que se pasara el virus, tomando antibióticos y un antiviral.

Todo iba bien, un poco incómoda con el herpes que persistía sin desaparecer hasta que recogí el informe médico que le había pedido al doc para mi trámite de subsidio, es decir el descanso médico. Ya en mi casa lo leí y me dio un colapso. La última línea concluía con "sospecha de metástasis hepática".

Fue tanto el nerviosismo que no supe qué hacer ni qué pensar. Esto fue el día lunes. En mi cita anterior el doctor me había pedido que le dejara las resonancias magnéticas que me había pedido para revisarlas con el cirujano. "Quiero confrontar los resultados con lo que ha visto el cirujano", me soltó tratando de no darle importancia, pero yo sabía que algo pasaba...

Me sentí engañada, me sentí ingenua, muy ingenua por creer que todo estaba bajo control. ¿Y si se tratará de un error? ¿Si alguien había hecho el informe y había colocado eso equivocadamente??

Pedí una copia de los informes de la resonancia magnética y lo descubrí. Me ha salido un nódulo en el hígado y tiene 2 cms. Este nódulo no estaba en marzo y solo han pasado dos meses.

No he querido hacer una escena histérica y me he negado a llamar a mi oncólogo y pedirle una explicación. Esperaré tranquila a mi cita de mañana  viernes por la mañana. Tal vez no esté en el hígado , tal vez solo esté por ahí como los otros que estuvieron ahí antes.

Pero cinco días son una eternidad . Hoy tuve que ir al piscina, nadé una hora sin pensar en nada, solo sintiendo el agua y su efecto sedante. Me he relajado sí, pero me encantaría tomar vino hasta perder el sentido y ahí sí olvidarme de todo.

Ayer no pude hacerlo porque hoy me hacia el análisis de sangre. Hoy tampoco podré porque sino mañana el hígado va a estar más grande de lo normal. Tendré que esperar al fin de semana.

¡Mierda!


Gracias, Señor, por los ángeles que me envías, por esas llamadas que llegan en el momento oportuno y me dan ánimo. Gracias Señor, por la vida, que hasta ahora puedo disfrutar. Gracias por mis médicos, que siguen luchando tanto como yo. Bendícelos, por favor.

jueves, 1 de mayo de 2014

81 días después…

Mi último post fue el 8 de febrero, hace 81 días ( aunque acabo de publicar uno que tenía guardado de fecha 24 de febrero). Dejé de escribir porque mis familiares (que me siguen) se enteraron de la mutación genética por el blog y se armó un alboroto. Pensé entonces, que no tenía derecho a ventilar un tema que ya no era personal sino familiar y guardé silencio.

De otro lado, entre ese último post y hoy han pasado tantas cosas y he vivido tantas incertidumbres que preferí  callar hasta tener algo concreto que decir.
Ahora sí. ¡Prepárense!
  
Miércoles 19 de febrero: me hicieron la colonoscopia y me informaron que había una tumoración.
Jueves 20: me entero que una de mis mejores amigas que vivía en USA, sola, había fallecido. Ella que estaba sana se había muerto y yo que vengo luchando hace 20 años, seguía viva. El mundo al revés!!
Viernes 21: me informaron que la tumoración era un carcinoma y la siguiente semana me dieron el notición: no es cáncer de Colon sino de Endometrio en el Colon. ¡PLOP!!!

Yo, que me sentía tan bien, que estaba volviendo a entrar en mi ropa, que disfrutaba de mis clases de natación, que estaba reincorporándome a mi trabajo en la universidad otra vez estaba EN JAQUE.

CONCLUSIÓN: me debían operar cuanto antes… Nunca disfruté tanto que se demoraran las cartas de garantía. Necesitaba tiempo para prepararme emocionalmente. Desde el fondo de mi alma gritaba ¡NO, por favor!!!!

Mientras  pasaban los días y el panorama de mi operación /tratamiento  no se aclaraba, tomé una determinación. No sé qué me pasó, si la muerte de mi amiga tuvo mucho que ver… De pronto supe que algo en mi vida TENÍA que cambiar si quería seguir viva. Y tomé  la determinación de ENAMORARME.

Y me ARRIESGUÉ. Muy cerca a mi estaba él, digámosle J, me había invitado a salir y yo lo había choteado. Entonces me lo encontré y ¡listo! Asunto arreglado.

Salí con él un domingo en medio de toda esta confusión y la muerte de mi amiga, la pasé BIEN, MUY BIEN!!!  EXCELENTE!!

De pronto empezó la cuenta regresiva, yo iniciaba un romance y en menos de un mes me estarían OPERANDO.

Como dice el título de mi blog, la vida un día nos muestra lindos sueños y al otro se asoman las sombras. Lo importante es el equilibrio entre ambos. Yo opté por soñar, por vivir y tirarme el tumor al hombro
.
Aparte de sus encantos, J ha sobrevivido a un Cáncer de Colon bastante serio, así que este tumorcito le parece NADA!!! Me siento muy cómoda hablando de mis asuntos médicos sin que se me desmaye.
Pienso que Dios lo ha puesto en mi camino por ALGO  o por MUCHO. 

J también es una razón por la cual me he demorado en retomar mi blog.  Valgan verdades, he estado muy OCUPADA. El AMOR reclama su tiempo y yo se lo entrego FELIZ.

A estas alturas, no solo estoy enamorada, estoy operada y en siete días inicio una nueva quimio. Mi pronóstico es bueno, así que simplemente FLUYO!!!

¡Ahora ya lo saben!



Gracias, Señor, por el amor y los “Js” que pones en el camino de las mujeres con cáncer. Pocos hombres te pueden encontrar sexy en estas circunstancias, este es un regalo que solo TÚ me puedes dar. Gracias, también,  por mis médicos cirujanos y oncólogos, que dan lo mejor de sí con cada paciente, cólmalos de bendiciones. AMEN.

jueves, 6 de febrero de 2014

Día agridulce

Ayer fue un día especial. Mi papá había organizado una reunión familiar con los hijos de una de sus hermanas, aprovechando que el que vive fuera estaba enLima. Por fin reuniría a los cuatro sobrinos y a sus hijas para almorzar.

Mi hermana menor no estaría presente porque vive en Argentina. Esa mañana ella tenía cita con la genetista en el instituto CEMIC de Buenos Aires. Le darían los resultados de un estudio genético que  le sugirieron realizarse como prevención. Ella está en sus cuarentipocos y es la única de las cuatro hermanas que no ha tenido cáncer.  Yo me sumé a su estudio y cuando estuve en Argentina de vacaciones me realicé la prueba de ADN para buscar una posible mutación genética que sería la causa de nuestro alto riesgo de cáncer a nivel familiar.

Luego de que todos los hermanos de mi abuelo fallecieran de cáncer y que tres de tres de una rama de mis tíos se vieran afectados por la enfermedad a edad temprana, la más joven de mis tías (que en paz descanse) se convirtió en caso de estudio en un famoso hospital americano. Ella nos envió un mail con el detalle de su diagnóstico y la mutación familiar.

Cuando les comenté a mis médicos que mi tía tenía el síndrome de Lynch, lo descartaron porque no les parecía que nuestro caso se ajustara a esa situación. Pero la genetista que atendió a mi hermana indagó hasta obtener el código genético de la mutación y confrontaron nuestras muestras buscando ese gen específico.

Si mi hermana se hubiera hecho la prueba sola y le hubiera salido negativo, como le salió, nunca hubiéramos sabido si nosotras teníamos o no ese gen y si realmente ella podría decir “Uf, sí, gracias a Dios no lo tengo”. Por eso me hice la prueba, para que pudieran confrontar con una de las hermanas que había tenido cáncer. Mi resultado: POSITIVO.

Tengo el mismo gen que mi tía  y que, probablemente, mi mamá, mis otros tíos y tías y mi abuelo y mis tíos abuelos.

La mañana de ayer era complicada para mí. Esperé la llamada de la genetista desde Argentina, quien me dio la noticia y ofreció enviarme los resultados por mail para mostrárselos a mi oncólogo en mi cita de control (por los seis meses post tratamiento), mañana viernes.

Apenas colgué no tuve tiempo de asimilar los resultados. -Sí, pues, yo tengo el síndrome de Lynch, pero mi hermana no. ¡Gracias a Dios!!!- y tuve que salir a recoger a mi tía, la única hermana de mi mamá y que hasta hace unas semanas no había tenido señales de cáncer- para que le realizaran una biopsia de mama. El doctor ha indicado una operación, a pesar de no tener los resultados de la biopsia. “Esto es un cáncer de mama”, me dijo y lo dijo delante de ella.

Así que con una noticia tras otra no he tenido tiempo de pensar ni asimilar mi propia circunstancia.
Ya sabía yo que debía tener algún problema genético, debo alegrarme porque ahora sabemos cuál es y qué precauciones debo tener.

Copio del informe:

“Las mutaciones de estos genes se asocian con riesgo aumentado de desarrollar cáncer de colon y endometrio y en menor medida otros cánceres como estómago, tracto urinario, tracto hepatobiliar, intestino delgado, sistema nervioso, páncreas y carcinomas sebáceos. El riesgo de presentar cáncer de ovario en individuos portadores es 12%. La afectación de la mama es poco frecuente. Los estudios de mutaciones en familias de alto riesgo sugieren una probabilidad de desarrollar cáncer de colon cercana al 80% y de endometrio hasta un 60% a lo largo de la vida, para individuos portadores de la mutación.”

Yo ya tuve cáncer de endometrio y de ovario, así que  de esos ando bien controlada, ahora me están sugiriendo:

1.       Realizar videocolonoscopía cada uno o dos años, comenzando a los 20-25 años.
2.       Control urológico anual comenzando a los 30-35 años.
3.       Considerar videoendoscopía alta cada uno o dos años comenzando a los 30-35 años.
4.       Control dermatológico anual por el riesgo aumentado de presentar carcinomas sebáceos.
5.       Para las mujeres en la familia en riesgo (con mutación detectada), considerar anexohisterectomía después de la paridad.

De las cinco recomendaciones y solo cumplo la quinta. La histerectomía me la hicieron hace 17 años con gran dolor de mi alma. Mi vida cambió a partir de ese día. Cambió pero continuó.

Sé que este será un tema a discutir con mis hermanas, primas y primos. Algunos querrán saber si tienen la mutación, otros no. Yo no tengo hijos así que conmigo no hay más que hablar. Si tienes el gen, las probabilidades de que tus hijos lo hereden es del 50%, si no los tienes no hay probabilidades de que tus hijos lo hereden. Ya se verá.

Luego de dejar a mi tía en su casa, fui al almuerzo en casa de mi papá con un horrible dolor de cabeza. Por lo visto mis pensamientos no entraban en mi cráneo. Mis temores, tampoco. Por la noche me fui a un concierto y me olvidé de todo.




Señor, gracias por la ciencia que cada día avanza más. Gracias por la valentía que me das. Gracias por los amigos músicos que tocan como los mismos ángeles y te ayudan a recordar que la vida vale la pena vivirla sin pensar en más.

martes, 31 de diciembre de 2013

Un buen año más…

¿Qué hace a un año un año bueno? ¿Qué te haya ido bien? ¿Qué haya sido un año de oportunidades y que las hayas aprovechado? ¿O, tal vez, que hayas enfrentado una tremenda enfermedad y la hayas vencido?

Este ha sido un buen año para mí. Ha sido un año duro, un año exigente, pero los resultados han valido la pena.

He estado en tratamiento durante cinco meses, he estado con descanso médico durante nueve meses y he tomado vacaciones ya sintiéndome sana y recuperada, durante casi un mes. Luego han venido las fiestas y las he disfrutado.

Este año he aprendido mucho, me he enfrentado a mí misma, a mis miedos, a mi sufrimiento corporal y ahora estoy en busca de una nueva forma de vida más saludable.

Espero que el próximo año haya espacio en mi vida para otras metas, otras experiencias. Empiezo el 2014 sana, totalmente recuperada en cuanto a mi vitalidad y mi estado anímico. Voy a recibir el año con mi familia y de ahí me iré a una fiesta a reunirme con amigos alegres, con amigos que me han acompañado en este proceso con su cariño y sus oraciones, probablemente. Espero bailar, no importa si sola o en grupo (mejor si hay hombres bailarines). Espero regresar a casa cansada, agotada, con ese dolor de pies que te recuerda lo bien que la has pasado.

Mañana, será otro año, un nuevo periodo para ser feliz.



Gracias, Señor, por esta nueva oportunidad de alcanzar mis metas y mis sueños. Gracias, por los milagros que has obrado en mí y en mis compañeros de quimioterapia.  Bendice a mi familia, a mis amigos y a quienes han hecho posible que recobre mi salud y seguirán vigilantes durante el nuevo año.

martes, 5 de noviembre de 2013

PATATÚS!!!

Hace casi dos meses que volví a trabajar, luego de ocho meses de descanso médico y ya necesito vacaciones.

Ha sido muy iluso de mi parte pensar que voy a volver a ser la misma, ilusos también mi médico y mis compañeros de trabajo. Contra todo mi espíritu luchador y optimista me tengo que conformar y aceptar que NO soy la misma de antes- al menos por ahora y entiéndase ahora como un prolongado presente-.

Mi hígado ha quedado muy sensible y al menor contratiempo me da un PATATÚS. Si como algo grasoso como un pan con mantequilla me da PATATÚS. Si voy a tener un día tenso amanezco con todos los síntomas del PATATÚS.

Mi estómago se pone rígido, literalmente como tener el estómago hecho un nudo, me da dolor de cabeza, no siento que respire lo suficiente y me pongo lenta, muy lenta.

Hoy amanecí con esa sensación horrible, quise ganarle y me sobrepuse, pero a media mañana estaba a punto de vomitar, con esa sensación de que el estómago te da vueltas. Lo único que quería era tirarme a mi cama pero no podía.

En cuanto me convencí que no podría ir al trabajo, tuve que prepararme una sopa de dieta porque a pesar de todo yo siempre tengo apetito. Yo pienso que al comer se disuelve la bilis y uno mejora, así que tuve que hacer guardia hasta que estuvo listo mi almuerzo y recién después pude pegarme una siesta.

Al despertar seguía con el malestar, aun así tuve que hacer una gestión cerca a mi casa, pero tuve que renunciar a asistir a una celebración importante en mi trabajo. ¡No me daba el cuerpo!!

Cómo habré estado de aturdida que me olvidé de ir a pagar mis tarjetas de crédito que vencían hoy… ni modo. Cuando me di cuenta ya no lo podía hacer ni por internet.

Pienso en la razón del PATATÚS: ¿Mucho estrés?, ¿Mucho cansancio?, ¿Algo que comí?, ¿Algún colerón?, ¿Miedo a reencontrarme con la gente?? ¿O será que ya faltan solo 10 días para mi próximo control médico…? ¡No había pensado en eso…!

Estos ataques de pánico me hacen recordar al año 1997, luego de que me hicieran radioterapia por mi segundo episodio de cáncer. Fue la época más horrible de mi vida, me moría de miedo de morirme  y, por las noches, acostumbraba a imaginarme lo que sería la muerte, hasta que me convencí que la muerte sería algo agradable.

Realmente necesito tomarme un tiempo para poner mis ideas en orden y seguir mi recuperación aun no estoy lista para afrontar el estrés propio del trabajo, al menos no en las condiciones actuales. Estos últimos días varias personas me han recordado que no debo estresarme, y eso me estresa porque tengo muchas cosas que hacer contra el reloj. ¡Estoy atrapada en un estresante círculo vicioso!



Gracias, Señor por las vacaciones que aún me quedan porque no tomé a causa de la enfermedad. Ahora puedo aprovecharlas y recuperarme. Tú sabes que las necesito. 

miércoles, 16 de octubre de 2013

Todo por un auto nuevo

Mi fiel carrito Daihatsu que me ha acompañado por largos ocho años, se transformó en un tanque o un buque a consecuencia de los efectos de la quimioterapia en mis músculos. De solo sacar el auto de la cochera me quedaba extenuada. Ni hablar lo que significaba manejar 40 minutos para ir a mi trabajo.

Felizmente, encontré un auto automático y con timón hidráulico que venía con muchas garantías, casi nuevo ¡Y qué diferencia!! Ahora ya no manejo, ahora me paseo por las calles de Lima, por más congestionado que esté el tránsito.

Pienso en lo afortunada que soy de haber encontrado un auto a mi alcance, que me ha devuelto la posibilidad de movilizarme sin que me duela nada cuando bajo del auto…

Calles de Lima, ahí voy. Paseos al campo,  ahí voy. Veranito en la playa, ahí voy!!!! Ya me veo por las pistas al volante de mi nuevo Aveo escuchando mi música favorita. ¡Esto sí es vida!!!


Señor, gracias por la posibilidad de renovar mi auto, gracias por ponerme este auto sanador en mi camino. Bendice a quien me lo vendió y a quien me compró el mío. ¡Estoy feliz!!

jueves, 12 de septiembre de 2013

De vuelta al trabajo y a las sorpresas de la vida

Ayer fue un día muy especial. Mi primer día de trabajo (o retorno al trabajo) luego de casi 9 meses entre vacaciones y  el descanso médico. La jornada tuvo sus altibajos porque mi oficina ha sido asignada a otra persona y mis cosas han sido embaladas  ¡oh, sorpresa!! Parece que no me esperaban tan pronto.

Recibir el cariño de mis compañeros, especialmente del vigilante y el encargado de la limpieza, me hicieron sentir muy querida. Estuve un par de horas, tuve que ir a relaciones laborales a  ver el tema de mi subsidio porque el seguro social me vuelve a rechazar mis documentos. Ahora quieren un nuevo informe médico y un reporte de gastos. Ya se los estoy consiguiendo pero además le voy a mandar mi foto sin pelo al médico auditor para que no le queden dudas de que el tratamiento fue cierto.

Por la mañana cuando abrí mi correo leí un mensaje de Gabriela, una compañera de prom de la quimioterapia. Me escribía a mí y a dos chicas más contándonos que esa tarde la operaban y que rezáramos para que todo saliera bien (chamba para el Divino Niño), saliendo del trabajo fui al centro oncológico para solicitar el informe y demás y me encontré con otra compañera de prom, Melissa, ella ya superó un cáncer de seno y ahora está luchando contra una metástasis al hígado.

Yo que iba por un ratito  me quedé conversando largo rato apoyándola y discutiendo acerca de nuestra situación con el seguro. Las dos tenemos EPS, este seguro paralelo a la seguridad social, solo nos cubre mientras sigamos trabajando. Si dejamos de trabajar qué pasa con nuestra cobertura, qué seguro nos va  a recibir con esta pre-existencia?? Estamos jodidas!! Decidimos que era un tema para plantearle a la congresista Cecilia Tait, que ya se curó de un cáncer y que debería entendernos.

Melissa está curada a un 90%, gracias a la quimio y a la dieta que le ha dado Sasha Barrios, con jugos verdes (extractos) y una serie de indicaciones específicas de alimentación. Me ha dicho que en Wong venden unos germinados de brocoli que son ¡lo máximo! Tendré que conseguirlos.

Por nuestra larga conversación  me enteré que Robertito, un pata que luchó duro contra el cáncer de cólon ha muerto. Yo recuerdo que hace un par de meses me topé con él y me dijo que le habían encontrado un nuevo tumor. Estaba muy decidido a enfrentarlo. No pensé que se fuera tan pronto. Descansa en paz, querido amigo.

Al salir me crucé con Lizardo, otro pata que ha vencido a la leucemia y está en espera de un trasplante de médula. Me hubiera gustado saludarlo pero él no me vio.

Me pongo a pensar en cuántas personas geniales están en la lucha, algunas lo logran  otras no.

Pienso en mi misión, por qué Dios permite que yo siga adelante. Si yo he pasado por todo esto y tengo fuerzas para pelear, pelearé por nuestros derechos, creo que esa es una de tarea que requiere atención urgente.

Gracias, Señor, por esta nueva oportunidad de vida, sé que cada día es un regalo y no quiero desperdiciarlo. Gracias por permitirme conocer lindas personas, luchadoras y decididas. Te pido muchas bendiciones para ellos.





viernes, 23 de agosto de 2013

Las mejores noticias!!!!

Gracias a Dios y a las buenas vibras de mis amig@s y familiares, mi PETSCAN dice que no tengo nada oculto por ahí… En otras palabras no hay actividad de cáncer en mi cuerpo (cerebro, pulmón, abdomen, pelvis, etc.) Es decir el tratamiento ha dado resultado al 100%.

Ahora solo me queda recuperarme del gran susto que he tenido estos días previos a la consulta.


Gracias, Señor, bendice a mi oncólogo, a mi doctora bioenergética, a mi doctor en medicina china y a todos los ángeles que han colaborado con mi restablecimiento.



jueves, 22 de agosto de 2013

Stand-by

Hace más de un mes que no escribo, debería decir hace más de un mes que estoy esquivando la realidad. Estoy abrumada con mis pensamientos y mis temores. No quiero pensar, no quiero hablar,  que nadie me pregunte nada…

La espera de casi dos meses para enfrentarme a mis nuevos resultados ha sido dura pero por fin terminará mañana.

Mañana tengo cita con mi oncólogo, la cita de los 3 meses… ahora con un petscan que va a mostrar si hay actividad tumoral o no en mi cuerpo.

No quiero saber!! No quisiera saber nada!! Pero debo ir a mi cita. Tal vez todos estos temores son infundados pero no puedo dejar de considerar que los resultados pueden ser diferentes a lo que yo quiero oír.

A partir de mañana me esperan muchas decisiones que he postergado porque no estoy segura de nada.

Me doy cuenta que he perdido la fe, la confianza o la esperanza.  No hay nada que yo pueda hacer para cambiar los resultados que ya están esperando que los recoja. Debería relajarme y aceptar la voluntad de Dios o el rumbo del destino.

En este momento quisiera escaparme a otra dimensión y empezar de nuevo en otra piel, si es que se pudiera. Qué lindo sería habitar otro cuerpo sin riesgos ni amenazas, pero no es mi caso.

Esta guerrera está escondida en la trinchera esperando el toque de diana para reaccionar por fin. Mientras tanto digamos que estoy en stand-by.



Gracias , Señor, por el valor que me vas a dar –estoy segura-  para afrontar las nuevas novedades de mi estado de salud. Gracias por la tecnología que permite ver cada rincón de mi organismo, pero valgan verdades… me muero de miedo.

martes, 16 de julio de 2013

¡Vamos progresando!!

Ya van a ser casi dos meses que terminé la quimio y empecé mi  régimen de nutrición.

El cuerpo es una maravilla, ya voy venciendo ese cansancio abrumador.

Al principio cuando salía a caminar por media hora, volvía a casa y tenía que dormir una siesta de 2 ó 3 horas para recuperarme porque había quedado extenuada. Ahora, he aprendido un truco. Antes de salir a caminar como una fruta dulce para tener energía y no desfallecer. Está dando resultado. La siesta que es obligatoria, todavía, se ha reducido a una hora u hora y media a lo mucho. Es decir ahora puedo hacer algo en la mañana y algo por la tarde.

En cuanto a la dieta para bajar los siete kilos extra, está dando resultado en medidas pero no en peso, si la hacemos caso a la balanza tendría que decir que he subido medio kilo. La nutricionista trató de darme mil razones para no traumarme por subir de peso en vez de bajar… Me dejé convencer con el argumento que señala que mi grasa se está transformando en músculo y eso es lo que pesa… quiero creer que es así.

La idea es eliminar la grasa como medida de precaución para evitar una recaída del cáncer. La nutricionista me ha prohibido tajantemente las gaseosas (yo estuve tomando gaseosa durante la quimio porque me daba energía), me ha permitido comer un poquito de chocolate con tal que deje la gaseosa y los azúcares. Ahora estoy endulzando con estevia. No más enlatados ni comida envasada, todo natural. Puedo comer un pan en la mañana y un carbohidrato en el almuerzo pero por la tarde ya no. Así que bienvenidas las ensaladas y las nuevas recetas que me han entregado.

Ahora ando metida en la cocina, empiezo temprano con el extracto verde y luego del desayuno, dejo todo listo para mi ensalada del día. Con cinco comidas al día, no hay forma de evitarlo. Yo misma he preparado el souflé de alcachofas y el ratatouille con zapallito italiano y berenjenas. Todo sea por comer sano y rico. 

No me quejo, lo disfruto. Pero esto es posible porque, gracias a Dios tengo tiempo libre para hacerlo. ¿Cómo haré después cuando vuelva al trabajo? Tendré que trabajar menos horas para mantener el ritmo.
Pero eso de volver al trabajo lo veo aun muy lejano…



Gracias, Señor, por la sensación de bienestar que acompaña a la recuperación. Tú me diste las fuerzas para superar el tratamiento, ahora me das la perseverancia para salir adelante con la dieta y el ejercicio.

domingo, 7 de julio de 2013

No estoy de vacaciones

Ya han pasado 40 días de mi última sesión de quimio y mi cuerpo ha empezado a recuperarse. Tomen nota, dije “empezado”, he iniciado un largo proceso de volver a ser la misma de antes.

Esta etapa es dura, porque una quiere hacer todo como si ya estuviera bien, es decir normal, pero  el cuerpo todavía no responde.

El lunes pasado, por la mañana hice mis 30 minutos diarios de caminata (recién empecé…), al medio día estaba languideciendo sin saber por qué, hasta que recordé que había hecho ejercicio. Por la tarde fui un rato al banco y me puse zapatos con taco. Por la tarde tenía un dolor de pantorrillas como si hubiera ido al gimnasio y hubiera hecho 2,000 ranitas. Mis músculos han perdido totalmente su tono y su flexibilidad. Hasta estar sentada en una silla me cuesta trabajo. De rato en rato tengo que recostarme, lo hago en un sillón porque recostarme en mi cama me parece demasiado.

Lo de la natación lo estoy postergando un poco porque realmente me asusta lanzarme al agua en mi estado físico actual. No sé si resista más de 10 minutos nadando ni  quiero imaginar el dolor de cuerpo que me puede ocasionar después.

Estoy evitando que la gente me vea, sobre todo la gente de mi trabajo porque empiezan a preguntarme ¿cuándo te reincorporas? Y yo me pongo de mal humor porque yo aún estoy con descanso médico, NO ESTOY DE VACACIONES.

Los entiendo, es fácil confundirse. Es cierto, yo misma me miro en el espejo y me veo bien, un poco más gordita, pero con la peluca y maquillada se me ve bien. Hace unos días me encontré con una amiga y me preguntó qué estaba haciendo porque mi piel estaba mejor que nunca. Llegamos a la conclusión que debe ser por el extracto verde, es decir por la clorofila que estoy tomando. Ella se quedó tan impresionada que me pidió la receta para empezar a tomar el extracto de perejil, acelga brócoli y zanahoria. Sin duda este extracto está haciendo efecto en mi nutrición. 

Después de haber estado cinco meses con diarreas continuas, ahora sí debo estar asimilando los nutrientes. Además del extracto estoy agregando germinados de alfalfa  y de espinaca a mis ensaladas, y además tomo dos veces al día las cápsulas de calcio, magnesio y zinc. ¡Me voy a poner como Popeye!!

Pero para ser la misma de antes, además de bajar los 7 kilos que he ganado, tengo que recuperar mi cabellera, mis cejas y mis pestañas. Mi cuero cabelludo está cubierto de una pelusa, pero no totalmente, hay partes desérticas y ya deberían estar cubiertas. Estoy aplicándome una loción capilar de Quina, que dicen es milagrosa. Espero que realmente lo sea.

Este tiempo de convalecencia, llamémoslo de “no vacaciones”, también me sirve para poner las ideas en orden. Mientras estaba en el tratamiento solo pensaba en qué día iba y si estaría bien para que me pongan la siguiente quimio. Ahora las preocupaciones son otras. Yo necesito recuperar mis fuerzas y luego irme de verdaderas vacaciones.



Gracias, Señor por la capacidad de recuperación del organismo que nos has dado, gracias por los extractos milagrosos y tu red de sanadores. Gracias también por el gran apoyo que recibo de mis médicos, mi familia y mis buenos amigos. Bendícelos a todos ellos.

lunes, 24 de junio de 2013

Chirriando los dientes

Se pasaron 30 días desde mi “graduación” y no he hecho nada en especial. Sigo tan convaleciente como antes. Yo había pensado recuperarme más, físicamente, pero no ha sido demasiada la mejoría.

Lo que sí he empezado un tratamiento  con unas gotas homeopáticas llamadas “drener”, que han servido para limpiar mi hígado y mis riñones. Luego he concentrado mis fuerzas en prepararme el extracto verde (acelga, perejil, brócoli y zanahoria) para tomar en ayunas cada mañana.

A pesar de que mi ánimo estaba bien, optimista como siempre, de rato en rato me sorprendía a mí misma chirriando mis dientes. Esta fue la primera señal de que andaba tensa. Como decía mi abuelita “la procesión va por dentro”. Y debe ser, porque la sorpresa de mi nerviosismo fue tal que me parecía que la que chirriaba los dientes era otra persona, no yo.

El viernes 21 me tocó el control, del primer mes luego del tratamiento. El doctor revisó mi análisis de sangre incluido el marcador Ca125 y las resonancias de abdomen y pelvis.  Esta vez yo no tuve tiempo de revisar los resultados de la resonancia. Supe por el doctor que todo está bien, que el tratamiento ha dado resultado, pero que como todo mi organismo está inflamado todavía, en un par de meses me van a sacar un PET SCAN para obtener un resultado más definitivo. Mientras no me hagan el PET SCAN yo aun no canto victoria (segunda señal).

Mis análisis de sangre han marcado 12.5 de hemoglobina y una gran recuperación de plaquetas  y de leucocitos, pero hay algunos índices que están fuera del rango normal. Entre ellos el colesterol, las transaminasas y la glucosa.  Al doctor todo le pareció aceptable excepto la glucosa y me ha mandado a repetir ese análisis en 10 días.

Respecto al peso, he aumento 7 kilos en estos  cinco meses, así que me han derivado a una nutricionista y me han recomendado que haga ejercicio. “Ahora sí ya puedes hacer ejercicio”, dijo mi doctor.

Así que estoy tentada de tomar clases de natación y caminar. Ambas actividades me ayudan a poner las ideas en orden (¡necesito  sicólogo urgente!!) y son muy beneficiosas para la salud.



Gracias, Señor, por las buenas noticias, que aunque yo me muera de miedo, son buenas noticias. Dame fuerzas para seguir adelante y aceptar que todo va bien.