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lunes, 7 de septiembre de 2015

Pasó el susto!!!



Estar en casa después de 12 días en la clínica es como recaer en un remanso de paz.

Había estado gestando una infección subcutánea sin saberlo. Cuando se manifestó la fiebre y un dolor abdominal pensaron que se trataba de una infección urinaria pero tuve que esperar un día más para que me hicieran una ecografía. Ese fue el día más largo, me sentía pésima, yo solo quería que me internaran y me reanimaran de alguna manera. En cuanto el médico me vio y se enteró, que me había empezado a destilar materia de un espacio de mi cicatriz operatoria de hace más de un año, me enviaron a emergencia.

Análisis de todo tipo, resonancias, junta de médicos, antibióticos y más antibióticos.
Pasé de drogui permanente a más animada en unos tres días, cuando la fiebre se controló, entonces ya me sentí mejor.

Me sentía como secuestrada por la enfermedad y muy vulnerable.

La medicina biológica que me colocan en vez de quimioterapia, podía haber causado una fístula entre mi intestino y mi pared abdominal. Oh, no!! Septicemia!! Urgente una colonoscopía para cerrarle el conducto. Felizmente no se trató de eso, se trató de algo localizado que no merecía que me sometieran a ninguna intervención quirúrgica. Gracias a Dios!!!

Uno aprende muchas cosas en estos incidentes. De pronto te muestran tu realidad, tal cual. Sí, tengo un cáncer controlado, el AVASTIN, la medicina biológica maravillosa queme colocan impiden que los tumores generen tejidos y así los mantienen a raya, pero ¿qué pasa si necesitas una operación, un simple cortecito?? Hay que esperar cinco semanas para realizarla sin riesgos.

En estos días he pensado mucho, realmente mucho. Hay dos formas de luchar, he leío en un libro que me enviaron en pdf. Una es de forma pasiva, esperando la ayuda externa dela medicina – y no está mal-, la otra es desde dentro con mis fuerzas, mi energía ,mi determinación y, por supuesto, con la ayuda de Dios.

miércoles, 18 de febrero de 2015

HASTA QUE ME ATREVÍ

Una cosa es vivir cada día y escribir sobre el último episodio de tu enfermedad. Otra es sentarte en frente de un médico auditor y contarle paso a paso la evolución de tu enfermedad en los últimos tres años.

Vaya de la actualidad hacia atrás, me dijo el doctor y así lo hice. Le conté que no trabajaba desde abril del a 2014, es decir, hace 10 meses. Que me habían operado de un tumor y que me habían hecho tres tipos diferentes de quimioterapia y que aun seguía en tratamiento. Cuando le relaté que en los dos años anteriores las quimios habían tenido éxito pero que esta última había sido el problema el doctor se fue haciendo una idea de mi caso.

Luego de saber en qué consistía mi trabajo y qué era lo que me impedía realizarlo (la fatiga) pasó a examinarme. Me preguntó si me habían encontrado agua en los pulmones, le expliqué que sí, que también habían encontrado unas adenopatías en la zona mamaria. Eso fue decisivo.

El doctor me miró a los ojos y me dijo “cualquiera que la ve cree que usted no tiene nada, pero con lo que me ha contado es suficiente”.

Imagino que con la frase “ya es suficiente” el doctor se refería a que tengo sobrados motivos para solicitar  que me den “Invalidez parcial o total, temporal o permanente”, con lo que ya me sentiré más libre, sin esa presión de regresar a dictar clases.

Tal vez debí empezar este trámite hace meses, pero no tenía la fuerza interna para afrontar estos interrogatorios. Sí ahora que sé que la enfermedad está cediendo, contar mi historia clínica me ha movido, estoy segura que no hubiera podido hacerlo si mi pronóstico era negativo.

Aun debo esperar por los resultados, esperar al veredicto que decidirá mi futuro laboral, pero siento que me he quitado un peso de encima.


Gracias, Señor por los seguros de invalidez, gracias por los médicos comprensivos que colocas en nuestro camino. Gracias por darme el valor para enfrentar estos trámites.

martes, 26 de agosto de 2014

La vida te da sorpresas

I

La semana pasada noté que mi peinado ya no se armaba, recurría a mis viejos amigos los pañuelos, a mi boina y hasta a un nuevo gorro-chalina que me regaló J.

Entre el fin de semana  y hoy debo haber  perdido el 70% de mi cabellera y tuve que ponerme peluca después de tantos meses. Ya he pasado por esta situación antes, pero ahora es diferente.

J me hace sentir bien a pesar de lo que cuento. “Tú eres más que tu pelito”, me dice y yo no puedo dejar de enamorarme más de él. Todo lo toma con tanta naturalidad y comprensión que me hace pensar que Dios me ha premiado sin que yo sepa por qué.


II

Hace poco me advirtieron en mi trabajo que mi caso va a entrar en evaluación por la junta de médicos de Essalud porque ya superé los días máximos de subsidio por descanso médico. Eso quiere decir que van a evaluar si lo mío es un tema de incapacidad temporal o permanente. Si fuera temporal extienden mi subsidio, si fuera permanente me invitan al cese.

¿Cese? Pensé horrorizada, pero ahora que me he informado mejor parece ser que el seguro que pagamos con la AFP  podría cubrir las cuotas que me faltan hasta cumplir 65 años y me jubilaría recibiendo el 70% de mi sueldo actual si la incapacidad fuera permanente y 50% si fuera temporal.

Yo no sabía que el seguro de la AFP es para esto y que podría haber recibido el 50% de mi sueldo por el tiempo que he estado enferma por cuenta de la AFP, independientemente de mi subsidio de Essalud. Como todo esto parece demasiado bueno, voy a ir el miércoles a una cita en la misma AFP para salir de dudas.

Lo mejor de todo es que si me jubilo por incapacidad podría seguir trabajando. Claro que la idea sería trabajar menos para tener más tiempo libre para escribir.

A esto me refería en el último post. Dios se ha cansado de insinuaciones y me está amenazando a través de Essalud. Lo único que me preocupa es si podré mantener mi seguro que es a través de la EPS. Si alguien sabe algo más al respecto por favor infórmenme.



Gracias, Señor, por hacerme sentir tan afortunada…

jueves, 21 de agosto de 2014

Mi barco sigue a flote

Alguien me dijo “a las personas que están en tu condición les va apareciendo una cosa luego otra, deberías pensar en disfrutar el tiempo que te queda sin tantas presiones”.

Este barco está haciendo agua, pensé empáticamente, pero un segundo después ya estaba lamentando lo mal informado que estaba mi interlocutor.

Es cierto que en los últimos años he tenido que enfrentarme a dos nódulos cerca al hígado (2012), a otros dos nódulos en la zona pélvica (2013) y a un tumor en el colon, el cual fue extraído con cirugía y a otros dos nódulos que volvieron a salir cerca al hígado (ahora en el 2014). Es decir me he enfrentado a siete nódulos en tres años.

Para mí no es una hazaña, es simplemente lo que me tocó enfrentar, pero las personas cercanas a mí a veces lo ven de otra manera.

Si a esto le agregamos que ha surgido un nuevo nódulo resistente a la quimio que me venían aplicando, entonces la cosa cambia, no culpo a quienes crean que mi situación está complicada.

Pero yo no lo siento así, será que mi lucha viene de hace 21 años y que he estado sana durante 14 años, cuando las estadísticas señalaban que viviría a lo más cinco años más. Para mí este medio vaso está lleno, no está vacío. Está lleno de esperanza, está lleno de energía positiva, está lleno de vitalidad.

Podemos pensar que Dios nos pone pruebas y que el cáncer es una de ellas o podemos pensar que Dios se cansó de mandarme indirectas y ha decidido obligarme a cambiar el rumbo de mi barco para  que encuentre mi misión en la vida y me dedique a lo que realmente me hará feliz.

En el próximo post les contaré por qué digo esto.



Gracias, Señor, por las personas que piensan diferente y tienen el valor de hablarte con sinceridad y cariño. Al principio el golpe duele, pero luego una reacciona y saca fuerza de donde parece no quedar ninguna. Bendiciones para ellas!.

miércoles, 4 de junio de 2014

Bendita Adriamicina liposomal

El medicamento que me están poniendo como quimioterapia se llama Adriamicina liposomal, dicen que es una droga moderna, que produce menos estragos que otras. Con una gran sonrisa en los  labios mi oncólogo me advirtió: "No se te va a caer el pelo".

Digamos que eso de que no se te caerá el pelo es una razón de peso para sentirme más bendecida, pero al final es un detalle, porque aun si me quedara totalmente calva me habría hecho el tratamiento, eso ni dudarlo.Sin embargo me alegra que no se me caiga el pelo, sobre todo mis pestañas, que al cabo de un año recién han vuelto a su tamaño anterior.

Primera quimio-  7 de mayo: primer día, no sentí nada, segundo día, sentía una piedra atravesada en mi estómago pero estaba bien. Tercer día, la piedra amenazaba en convertirse en un tremendo estreñimiento.
Cuarto día: una diarrea me desatoró el intestino pero me llevó al baño durante todo el día, y además me brotó una erupción cutánea en el pallar de la oreja derecha. se trataba de un herpes. Eran miles de ampollitas que peleaban por poblar mi oreja. Y no solo era el problema estético sino el dolor del ganglio que está debajo del oído. El huésped se quedó como 10 días a pesar que tomé el antiviral y un antibiótico fuertísimo. Quinto día: Levanto mi brazo y veo una mancha morada en mi axila. ¡Carajo!! pensé muerta de pánico, ¿ahora qué??. La doctora de quimio me indica que solo es pigmentación, que también puede pasar en las palmas de las manos y en los pies. Me empeño en evitarlo... Felizmente que es invierno y nadie me ve mis axilas, bueno casi nadie...

Resultado: la quimio no te produce estragos directamente, pero si indirectamente.

Días después acudí a consulta con mi doctora bioenergética y cuál creen que fue su enfoque sobre el herpes??

-Estás botando la enfermedad. Es una buena señal, te estás limpiando.

Segunda quimio- 28 de mayo: primer día, todo ok, un poco de sueño. Segundo día: cansancio profundo a pesar de recibir hidratación y-ojo- el pallar de mi oreja se ha puesto colorado. El oncólogo me indica que le eche una crema y observemos. Tercer día: el cansancio es cada vez peor, no me quiero levantar de mi cama; cuarto día: sigue el cansancio y además descubro que mi oreja se ha hinchado y el ganglio también. Que tome el antiviral me indica el doctor. Me compro el más caro, el de marca para que funcione mejor.

Me dedico a descansar y  tomar mis medicamentos religiosamente, el herpes parece derrotado, pero mi estómago está gritando de dolor. Me alimento cual camionero para contrarrestar los efectos pero por lo visto no es suficiente. Llega el sexto día: me levanto tomo mi protector gástrico, de ahí mi extracto verde, de ahi mi jugo, mis vitaminas...cuando siento que no puedo más...El estómago se me voltea y devuelvo todo lo que he comido y tomado. Pienso "no tomaré una pastilla más" y así lo hago pero me he quedado sin protector gástrico y literalmente una tripa se está comiendo a la otra. Hoy es el séptimo día: por lo visto todo ha vuelto a la calma. No pastillas, no extractos, solo el protector gástrico. Y aquí estoy.

Resultado:Ya pasó una semana completa de mi segunda quimio y todavía estoy peleando con los supuestos no-estragos. Cambié de desodorante y ahora uso uno natural que no dura mucho y hay que volver a usarlo, pero el resultado ha sido el esperado, mis axilas se están despigmentando, prefiero estar apestosilla que con las axilas negras. Doy gracias a Dios, podría ser peor.

Hay una ilusión matemática que me sorprende:  J, mi novio,  insiste en que ya cumplí la tercera parte del tratamiento y que muy pronto ya habré cumplido la mitad y, claro, así de rápido ya habré concluido las 6 sesiones sin pestañar. Es verdad lo que dice, pero yo lo vivo en un universo paralelo, aquí el tiempo es un continuo que avanza lento, no se cancelan los días, van enlazados.

Tal vez otros pacientes de quimio coincidan conmigo. El tiempo no va igual que antes, va a otro ritmo. Serán las drogas, será el no estar en la cotidianidad, el tener esta sensación que te pierdes parte de la vida, que el mundo se detiene y no se detiene al mismo tiempo.

Hoy debo salir de este universo y volver a la normalidad para hacer un trabajo pendiente. Sé que será un esfuerzo sobrehumano, a pesar que es algo que me apasiona. Siento una pena terrible por no disfrutarlo como quisiera, pero hay una fecha que cumplir. Pienso en lo afortunada que soy de contar con descanso médico en mi trabajo en la universidad. Si tuviera el peso de las clases en mis hombros no  lograría levantarme de la cama. ¡Es una gran liberación!


Gracias, Señor, por esta quimio benigna, que ojalá arrase con todo lo que debe. Gracias, Señor por el herpes, entendido como una buena señal de curación. Gracias por las bendiciones que me das y dame fuerzas para disfrutar la vida mientras estoy aletargada por los efectos del tratamiento.

viernes, 23 de mayo de 2014

Volvió la calma...!!!! Despeje mi duda

Primero diré que no se trata de un nódulo en el hígado sino de un par de nódulos sueltos, cerca del hígado. Lo cual es un alivio!!

La cita fue básicamente para planear la quimio del próximo miércoles, el doc no mencionaba nada sobre este tema hasta que le pregunté: "¿Qué ha salido en la resonancia, doctor?".

La explicación es larga, pero lo bueno es que se trata de un par de nódulos que están cerca al hígado pero no en el hígado. Lo preocupante es que uno de ellos, el que ha crecido y tiene 2 cms es nuevo. Ha surgido después de la operación.

¿Por qué no me sacaron el otro nódulo en la operación? para no contaminar... y porque el cirujano cree que todo desaparecerá con la quimio (recuerdo que algo  así me dijo en la clínica, pero quién se acuerda).

Aun no se han reunido el oncólogo con el cirujano y el radiólogo. Queda pendiente saber cuándo sería más oportuno que me controlen y con qué procedimiento. Si después de la segunda o tercera quimio... sin con una resonancia o simplemente con una ecografía... por ahora son simples opciones...

Ahora estoy mucho más tranquila, ya he pasado por eso, en las quimios del 2012 y desaparecieron los nódulos. Tengo que confiar en que vuelvan a desparecer. Haré como me sugirió el doctor Pun,"imaginate que eres un pac-man y te estás comiendo los nódulos....". Es un buen sistema ese de la visualización.

He querido escribir este post antes de caer desmayada por la buena noticia. Ahora tengo un buen motivo para celebrar y por que no emborracharme...


Gracias, Señor, por las buenas noticias, por los ángeles disfrazados de médicos con su mandil blanco. Gracias por todas las bendiciones que me das.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Mi primera sesión de quimio -Cuarta temporada

Hoy fui sola a mi primera sesión de quimio - en la cuarta temporada en un periodo de casi 20 años-. Me doy cuenta que ya soy una veterana en estas lides. Como el doctor me había informado que la Adriamicina liposomal era bastante tolerable, llamé a mi taxi y me fui como quien se va a hacer algo de rutina.

Me reencontré con las enfermeras, las técnicas y algunas compañeras de prom (es decir gente que se hizo la quimio conmigo el año pasado).  Le di ánimo a una de ellas que viene de provincia y tenía carita de preocupada.

Cada vez que cuento mi historia me doy cuenta de lo afortunada que soy. Después de dos años de enfrentarme a nódulos incipientes, me encuentran un tumor de 2.5 cms en el colon que había estado escondido y no era visible ni con el PET scan ni las resonancias.Y todo gracias a que un examen genético me encuentra una mutación y me obliga a hacerme una colonoscopía. Este tumor que estaba en el colon pero que era de endometrio podría ser el que originaba los nódulos. Al menos yo quiero creer eso, eso suena lógico y muy prometedor.

Mi médico oncólogo me dijo: "Tú sabes que en este momento yo no puedo firmarte un papel que diga que no vas a tener una recurrencia de la enfermedad, pero si te haces la quimioterapia entonces si podré firmarte un papel que diga que en un porcentaje significativo se reducirán las posibilidades de una recurrencia de la enfermedad".

En el fondo me preguntaba si me podría firmar un papel que diga si sobreviviría a la quimio tanto como a la enfermedad... y parece que el doctor me leyó el pensamiento. Dijo: "esta medicina es muy tolerable y no se te va a caer el pelo." Me dejé convencer y decidí no pensar más.

La verdad que me estaba dando una ¡Excelente Noticia! En los últimos días había tenido que bloquear los más horribles pensamientos que intentaban cruzar mi mente: Y si no me pueden poner la quimio que tendrían que ponerme... Si.... Si... Si... siempre surgían posibilidades aterradoras.

Esta es la cuarta vez en mi vida que inicio una quimio.
Sí fui sola, pero estuve acompañada por J y sus mensajes de texto alentadores, por mi papá que igual se dio un salto para curiosear y por mi hermana que me fue a recoger.
Los amigos también me monitorean y como sé que no quieren inoportunar por esta vía les cuento que estoy bien.

Esperemos que mañana siga tan bien como ahora.

Van a ponerme 6 cursos de quimio, como es costumbre, así que  el tratamiento me tomara 126 días.
Vamos 1 día, me quedan 125.


Señor, gracias por los científicos que desarrollaron químicos que le dan duro al cáncer y no te dejan sin cabello ni te producen muchos estragos, ilumínalos para que sigan encontrado curas a esta enfermedad y mejor si no son tan caras ni tan nocivas para el organismo.

jueves, 1 de mayo de 2014

81 días después…

Mi último post fue el 8 de febrero, hace 81 días ( aunque acabo de publicar uno que tenía guardado de fecha 24 de febrero). Dejé de escribir porque mis familiares (que me siguen) se enteraron de la mutación genética por el blog y se armó un alboroto. Pensé entonces, que no tenía derecho a ventilar un tema que ya no era personal sino familiar y guardé silencio.

De otro lado, entre ese último post y hoy han pasado tantas cosas y he vivido tantas incertidumbres que preferí  callar hasta tener algo concreto que decir.
Ahora sí. ¡Prepárense!
  
Miércoles 19 de febrero: me hicieron la colonoscopia y me informaron que había una tumoración.
Jueves 20: me entero que una de mis mejores amigas que vivía en USA, sola, había fallecido. Ella que estaba sana se había muerto y yo que vengo luchando hace 20 años, seguía viva. El mundo al revés!!
Viernes 21: me informaron que la tumoración era un carcinoma y la siguiente semana me dieron el notición: no es cáncer de Colon sino de Endometrio en el Colon. ¡PLOP!!!

Yo, que me sentía tan bien, que estaba volviendo a entrar en mi ropa, que disfrutaba de mis clases de natación, que estaba reincorporándome a mi trabajo en la universidad otra vez estaba EN JAQUE.

CONCLUSIÓN: me debían operar cuanto antes… Nunca disfruté tanto que se demoraran las cartas de garantía. Necesitaba tiempo para prepararme emocionalmente. Desde el fondo de mi alma gritaba ¡NO, por favor!!!!

Mientras  pasaban los días y el panorama de mi operación /tratamiento  no se aclaraba, tomé una determinación. No sé qué me pasó, si la muerte de mi amiga tuvo mucho que ver… De pronto supe que algo en mi vida TENÍA que cambiar si quería seguir viva. Y tomé  la determinación de ENAMORARME.

Y me ARRIESGUÉ. Muy cerca a mi estaba él, digámosle J, me había invitado a salir y yo lo había choteado. Entonces me lo encontré y ¡listo! Asunto arreglado.

Salí con él un domingo en medio de toda esta confusión y la muerte de mi amiga, la pasé BIEN, MUY BIEN!!!  EXCELENTE!!

De pronto empezó la cuenta regresiva, yo iniciaba un romance y en menos de un mes me estarían OPERANDO.

Como dice el título de mi blog, la vida un día nos muestra lindos sueños y al otro se asoman las sombras. Lo importante es el equilibrio entre ambos. Yo opté por soñar, por vivir y tirarme el tumor al hombro
.
Aparte de sus encantos, J ha sobrevivido a un Cáncer de Colon bastante serio, así que este tumorcito le parece NADA!!! Me siento muy cómoda hablando de mis asuntos médicos sin que se me desmaye.
Pienso que Dios lo ha puesto en mi camino por ALGO  o por MUCHO. 

J también es una razón por la cual me he demorado en retomar mi blog.  Valgan verdades, he estado muy OCUPADA. El AMOR reclama su tiempo y yo se lo entrego FELIZ.

A estas alturas, no solo estoy enamorada, estoy operada y en siete días inicio una nueva quimio. Mi pronóstico es bueno, así que simplemente FLUYO!!!

¡Ahora ya lo saben!



Gracias, Señor, por el amor y los “Js” que pones en el camino de las mujeres con cáncer. Pocos hombres te pueden encontrar sexy en estas circunstancias, este es un regalo que solo TÚ me puedes dar. Gracias, también,  por mis médicos cirujanos y oncólogos, que dan lo mejor de sí con cada paciente, cólmalos de bendiciones. AMEN.

sábado, 8 de febrero de 2014

La vida continúa…

El viernes fui a la consulta con mi oncólogo, yo le había pasado por e-mail el informe de la doctora genetista argentina para que tuviera tiempo de prepararse y absolver todas mis dudas.

No sé qué esperaba del doctor. Tal vez había imaginado que me consolaría ahora que teníamos la certeza que tengo el gen que ha provocado el cáncer a mi familia por  tres generaciones; pero todo sucedió de forma impredecible.

Antes de llegar a mi oncólogo pasé por el médico asistente, quien escuchó el relato de todos mis achaques. Diagnóstico: Neuropatía en manos y pies. Neuropatía en los dientes, neuropatía en el esfínter de la vejiga. Receta: un antidepresivo que ha dado bueno resultado en neuropatías... ¡Socorro!!! No tomaré un antidepresivo de ninguna manera.

Por fin estábamos en el consultorio de mi oncólogo y ¿qué creen? Me recibió con una gran sonrisa y un entusiasmo inusitado. Cuéntame cómo es que te has hecho el estudio genético en Argentina, ¿toda tu familia vive ahí…? Le expliqué que mi hermana menor vive allá y que como le contó la historia familiar a su médico la envió a la genetista y la genetista indagó por los antecedentes familiares y así se había armado el expediente. Lo más interesante era que en Georgetown University (Washington- EEUU) habían estudiado el caso de una de mis tías y habían determinado que  su perfil genético era compatible con el Síndrome de Lynch y ahora yo también había dado positivo a la misma mutación.

-¿Qué exámenes le estamos solicitando?- preguntó mi oncólogo.
-Una tomografía- contestó el asistente
-Hasta ahora no te hemos vigilado el colón, ahora te vamos a pedir una colonoscopía y una endoscopia elevada- agregó con mucha naturalidad-. Te las van a hacer con anestesia, tienes mucha suerte.

Y mientras yo sentía que nada en mi vida había cambiado, salvo que ahora me harían dos exámenes más mi oncólogo agregó que mi caso sería motivo de estudio y discusión médica en la clínica porque estaba muy bien documentado… Entonces, comprendí la razón de su alegría.

Han pasado 24 horas y me siento muy aliviada. Aquí en Lima, la clínica también tiene una genetista que revisará mi caso y dará las indicaciones necesarias para mis próximos controles Además, una doctora de gastro se unirá al equipo de médicos que me atienden (ginecógo y oncólogo )  para vigilar mi cólon y mi estómago como prevención.

Algunos creen que al saber que tengo una mutación genética que me predispone a varios tipos de cáncer me puedo sugestionar y enfermarme de puro susto.  Yo no creo que sea así. Yo me siento más protegida que nunca. Pienso que mis hermanas y mis demás familiares que han tenido cáncer deberían hacerse la prueba para que sus doctores puedan ayudarlas más cabalmente.



Gracias, Señor, por los genes buenos que heredé, gracias por los avances de la ciencia que podrán neutralizar a mis genes fallados. Señor, bendice a todos los médicos que luchan por ganarle la batalla al cáncer, ilumínalos para que tomen las decisiones correctas.Gracias, mil gracias por los milagros que haces por mí.

jueves, 6 de febrero de 2014

Día agridulce

Ayer fue un día especial. Mi papá había organizado una reunión familiar con los hijos de una de sus hermanas, aprovechando que el que vive fuera estaba enLima. Por fin reuniría a los cuatro sobrinos y a sus hijas para almorzar.

Mi hermana menor no estaría presente porque vive en Argentina. Esa mañana ella tenía cita con la genetista en el instituto CEMIC de Buenos Aires. Le darían los resultados de un estudio genético que  le sugirieron realizarse como prevención. Ella está en sus cuarentipocos y es la única de las cuatro hermanas que no ha tenido cáncer.  Yo me sumé a su estudio y cuando estuve en Argentina de vacaciones me realicé la prueba de ADN para buscar una posible mutación genética que sería la causa de nuestro alto riesgo de cáncer a nivel familiar.

Luego de que todos los hermanos de mi abuelo fallecieran de cáncer y que tres de tres de una rama de mis tíos se vieran afectados por la enfermedad a edad temprana, la más joven de mis tías (que en paz descanse) se convirtió en caso de estudio en un famoso hospital americano. Ella nos envió un mail con el detalle de su diagnóstico y la mutación familiar.

Cuando les comenté a mis médicos que mi tía tenía el síndrome de Lynch, lo descartaron porque no les parecía que nuestro caso se ajustara a esa situación. Pero la genetista que atendió a mi hermana indagó hasta obtener el código genético de la mutación y confrontaron nuestras muestras buscando ese gen específico.

Si mi hermana se hubiera hecho la prueba sola y le hubiera salido negativo, como le salió, nunca hubiéramos sabido si nosotras teníamos o no ese gen y si realmente ella podría decir “Uf, sí, gracias a Dios no lo tengo”. Por eso me hice la prueba, para que pudieran confrontar con una de las hermanas que había tenido cáncer. Mi resultado: POSITIVO.

Tengo el mismo gen que mi tía  y que, probablemente, mi mamá, mis otros tíos y tías y mi abuelo y mis tíos abuelos.

La mañana de ayer era complicada para mí. Esperé la llamada de la genetista desde Argentina, quien me dio la noticia y ofreció enviarme los resultados por mail para mostrárselos a mi oncólogo en mi cita de control (por los seis meses post tratamiento), mañana viernes.

Apenas colgué no tuve tiempo de asimilar los resultados. -Sí, pues, yo tengo el síndrome de Lynch, pero mi hermana no. ¡Gracias a Dios!!!- y tuve que salir a recoger a mi tía, la única hermana de mi mamá y que hasta hace unas semanas no había tenido señales de cáncer- para que le realizaran una biopsia de mama. El doctor ha indicado una operación, a pesar de no tener los resultados de la biopsia. “Esto es un cáncer de mama”, me dijo y lo dijo delante de ella.

Así que con una noticia tras otra no he tenido tiempo de pensar ni asimilar mi propia circunstancia.
Ya sabía yo que debía tener algún problema genético, debo alegrarme porque ahora sabemos cuál es y qué precauciones debo tener.

Copio del informe:

“Las mutaciones de estos genes se asocian con riesgo aumentado de desarrollar cáncer de colon y endometrio y en menor medida otros cánceres como estómago, tracto urinario, tracto hepatobiliar, intestino delgado, sistema nervioso, páncreas y carcinomas sebáceos. El riesgo de presentar cáncer de ovario en individuos portadores es 12%. La afectación de la mama es poco frecuente. Los estudios de mutaciones en familias de alto riesgo sugieren una probabilidad de desarrollar cáncer de colon cercana al 80% y de endometrio hasta un 60% a lo largo de la vida, para individuos portadores de la mutación.”

Yo ya tuve cáncer de endometrio y de ovario, así que  de esos ando bien controlada, ahora me están sugiriendo:

1.       Realizar videocolonoscopía cada uno o dos años, comenzando a los 20-25 años.
2.       Control urológico anual comenzando a los 30-35 años.
3.       Considerar videoendoscopía alta cada uno o dos años comenzando a los 30-35 años.
4.       Control dermatológico anual por el riesgo aumentado de presentar carcinomas sebáceos.
5.       Para las mujeres en la familia en riesgo (con mutación detectada), considerar anexohisterectomía después de la paridad.

De las cinco recomendaciones y solo cumplo la quinta. La histerectomía me la hicieron hace 17 años con gran dolor de mi alma. Mi vida cambió a partir de ese día. Cambió pero continuó.

Sé que este será un tema a discutir con mis hermanas, primas y primos. Algunos querrán saber si tienen la mutación, otros no. Yo no tengo hijos así que conmigo no hay más que hablar. Si tienes el gen, las probabilidades de que tus hijos lo hereden es del 50%, si no los tienes no hay probabilidades de que tus hijos lo hereden. Ya se verá.

Luego de dejar a mi tía en su casa, fui al almuerzo en casa de mi papá con un horrible dolor de cabeza. Por lo visto mis pensamientos no entraban en mi cráneo. Mis temores, tampoco. Por la noche me fui a un concierto y me olvidé de todo.




Señor, gracias por la ciencia que cada día avanza más. Gracias por la valentía que me das. Gracias por los amigos músicos que tocan como los mismos ángeles y te ayudan a recordar que la vida vale la pena vivirla sin pensar en más.

viernes, 31 de enero de 2014

¡Feliz Mes Nuevo!

Han pasado 30 días y no me provocaba escribir para el blog. 

Yo me preguntaba por qué. Una amiga me sugirió “tal vez porque ahora te sientes más cerca de la vida que de la muerte”. Me quedé pensando.

He estado muy preocupada de empezar el año forjando hábitos favorables para organizar mi día. Escribir por las mañanas, almorzar sano. Ordenar todo lo que pueda antes de que vuelva a trabajar y por las tardes vida social: Cine, amigas, natación tres veces por semana.

Ahora sí estoy disfrutando mis vacaciones. Mi cuerpo está más fuerte, la natación me está ayudando bastante. Me siento más serena también y duermo como bebé…

Después de ocho meses de descanso médico volví al trabajo pero no era suficiente. Las secuelas de atravesar una experiencia tan dura a nivel físico y emocional requieren más tiempo. Al menos en mi caso. 

Hoy es el último día de enero y me siento tranquila. No siento ese terror a volver al trabajo y que me gane el sistema y termine descuidando mi salud.

Se podría decir que estoy de vacaciones desde el  21 de noviembre en que subí al avión y me fui a Buenos Aires por tres semanas. También me fui a Punta Cana, tres días de sol, mar, aire puro,  yoga y  baile a la orilla del mar,  he bailado salsa, merengue y bachata… me he reconciliado con mi cuerpo, mi mente descansó. Es imposible pensar en una playa paradisíaca… Mi espíritu se tomó un descanso también, se purificó. Siempre es bueno estar fuera, no solo fuera, lejos. Eso nos da la distancia necesaria para ver las cosas de otra manera.  

No tomaba vacaciones en dos años así que he tenido muchos días para reponerme. Y estos 30 días libres han sido una verdadera bendición. Me doy cuenta que puedo ser feliz, que podré serlo. Ya estoy más fuerte.

Extraño enseñar, esa es una parte bonita de mi vida, pero es demandante. Hay que enseñar sintiéndote bien, pudiéndote dar al 100% -o al menos al 80%-.

La vida está ahí esperándome con mil calles para pasear, mil tentaciones para comer, amigos y familia con quienes compartir y sueños, muchos sueños para nuevos proyectos y forjarme el futuro que yo quiera.


Gracias, Señor, por el tiempo que todo lo cura, por las leyes laborales que te asignan 30 días de vacaciones por año trabajado, por el  derecho a descanso médico con goce de haber. Gracias por la sabiduría que surge fruto del caos de la confusión. Muchas gracias.


martes, 31 de diciembre de 2013

Un buen año más…

¿Qué hace a un año un año bueno? ¿Qué te haya ido bien? ¿Qué haya sido un año de oportunidades y que las hayas aprovechado? ¿O, tal vez, que hayas enfrentado una tremenda enfermedad y la hayas vencido?

Este ha sido un buen año para mí. Ha sido un año duro, un año exigente, pero los resultados han valido la pena.

He estado en tratamiento durante cinco meses, he estado con descanso médico durante nueve meses y he tomado vacaciones ya sintiéndome sana y recuperada, durante casi un mes. Luego han venido las fiestas y las he disfrutado.

Este año he aprendido mucho, me he enfrentado a mí misma, a mis miedos, a mi sufrimiento corporal y ahora estoy en busca de una nueva forma de vida más saludable.

Espero que el próximo año haya espacio en mi vida para otras metas, otras experiencias. Empiezo el 2014 sana, totalmente recuperada en cuanto a mi vitalidad y mi estado anímico. Voy a recibir el año con mi familia y de ahí me iré a una fiesta a reunirme con amigos alegres, con amigos que me han acompañado en este proceso con su cariño y sus oraciones, probablemente. Espero bailar, no importa si sola o en grupo (mejor si hay hombres bailarines). Espero regresar a casa cansada, agotada, con ese dolor de pies que te recuerda lo bien que la has pasado.

Mañana, será otro año, un nuevo periodo para ser feliz.



Gracias, Señor, por esta nueva oportunidad de alcanzar mis metas y mis sueños. Gracias, por los milagros que has obrado en mí y en mis compañeros de quimioterapia.  Bendice a mi familia, a mis amigos y a quienes han hecho posible que recobre mi salud y seguirán vigilantes durante el nuevo año.

martes, 5 de noviembre de 2013

PATATÚS!!!

Hace casi dos meses que volví a trabajar, luego de ocho meses de descanso médico y ya necesito vacaciones.

Ha sido muy iluso de mi parte pensar que voy a volver a ser la misma, ilusos también mi médico y mis compañeros de trabajo. Contra todo mi espíritu luchador y optimista me tengo que conformar y aceptar que NO soy la misma de antes- al menos por ahora y entiéndase ahora como un prolongado presente-.

Mi hígado ha quedado muy sensible y al menor contratiempo me da un PATATÚS. Si como algo grasoso como un pan con mantequilla me da PATATÚS. Si voy a tener un día tenso amanezco con todos los síntomas del PATATÚS.

Mi estómago se pone rígido, literalmente como tener el estómago hecho un nudo, me da dolor de cabeza, no siento que respire lo suficiente y me pongo lenta, muy lenta.

Hoy amanecí con esa sensación horrible, quise ganarle y me sobrepuse, pero a media mañana estaba a punto de vomitar, con esa sensación de que el estómago te da vueltas. Lo único que quería era tirarme a mi cama pero no podía.

En cuanto me convencí que no podría ir al trabajo, tuve que prepararme una sopa de dieta porque a pesar de todo yo siempre tengo apetito. Yo pienso que al comer se disuelve la bilis y uno mejora, así que tuve que hacer guardia hasta que estuvo listo mi almuerzo y recién después pude pegarme una siesta.

Al despertar seguía con el malestar, aun así tuve que hacer una gestión cerca a mi casa, pero tuve que renunciar a asistir a una celebración importante en mi trabajo. ¡No me daba el cuerpo!!

Cómo habré estado de aturdida que me olvidé de ir a pagar mis tarjetas de crédito que vencían hoy… ni modo. Cuando me di cuenta ya no lo podía hacer ni por internet.

Pienso en la razón del PATATÚS: ¿Mucho estrés?, ¿Mucho cansancio?, ¿Algo que comí?, ¿Algún colerón?, ¿Miedo a reencontrarme con la gente?? ¿O será que ya faltan solo 10 días para mi próximo control médico…? ¡No había pensado en eso…!

Estos ataques de pánico me hacen recordar al año 1997, luego de que me hicieran radioterapia por mi segundo episodio de cáncer. Fue la época más horrible de mi vida, me moría de miedo de morirme  y, por las noches, acostumbraba a imaginarme lo que sería la muerte, hasta que me convencí que la muerte sería algo agradable.

Realmente necesito tomarme un tiempo para poner mis ideas en orden y seguir mi recuperación aun no estoy lista para afrontar el estrés propio del trabajo, al menos no en las condiciones actuales. Estos últimos días varias personas me han recordado que no debo estresarme, y eso me estresa porque tengo muchas cosas que hacer contra el reloj. ¡Estoy atrapada en un estresante círculo vicioso!



Gracias, Señor por las vacaciones que aún me quedan porque no tomé a causa de la enfermedad. Ahora puedo aprovecharlas y recuperarme. Tú sabes que las necesito. 

jueves, 12 de septiembre de 2013

De vuelta al trabajo y a las sorpresas de la vida

Ayer fue un día muy especial. Mi primer día de trabajo (o retorno al trabajo) luego de casi 9 meses entre vacaciones y  el descanso médico. La jornada tuvo sus altibajos porque mi oficina ha sido asignada a otra persona y mis cosas han sido embaladas  ¡oh, sorpresa!! Parece que no me esperaban tan pronto.

Recibir el cariño de mis compañeros, especialmente del vigilante y el encargado de la limpieza, me hicieron sentir muy querida. Estuve un par de horas, tuve que ir a relaciones laborales a  ver el tema de mi subsidio porque el seguro social me vuelve a rechazar mis documentos. Ahora quieren un nuevo informe médico y un reporte de gastos. Ya se los estoy consiguiendo pero además le voy a mandar mi foto sin pelo al médico auditor para que no le queden dudas de que el tratamiento fue cierto.

Por la mañana cuando abrí mi correo leí un mensaje de Gabriela, una compañera de prom de la quimioterapia. Me escribía a mí y a dos chicas más contándonos que esa tarde la operaban y que rezáramos para que todo saliera bien (chamba para el Divino Niño), saliendo del trabajo fui al centro oncológico para solicitar el informe y demás y me encontré con otra compañera de prom, Melissa, ella ya superó un cáncer de seno y ahora está luchando contra una metástasis al hígado.

Yo que iba por un ratito  me quedé conversando largo rato apoyándola y discutiendo acerca de nuestra situación con el seguro. Las dos tenemos EPS, este seguro paralelo a la seguridad social, solo nos cubre mientras sigamos trabajando. Si dejamos de trabajar qué pasa con nuestra cobertura, qué seguro nos va  a recibir con esta pre-existencia?? Estamos jodidas!! Decidimos que era un tema para plantearle a la congresista Cecilia Tait, que ya se curó de un cáncer y que debería entendernos.

Melissa está curada a un 90%, gracias a la quimio y a la dieta que le ha dado Sasha Barrios, con jugos verdes (extractos) y una serie de indicaciones específicas de alimentación. Me ha dicho que en Wong venden unos germinados de brocoli que son ¡lo máximo! Tendré que conseguirlos.

Por nuestra larga conversación  me enteré que Robertito, un pata que luchó duro contra el cáncer de cólon ha muerto. Yo recuerdo que hace un par de meses me topé con él y me dijo que le habían encontrado un nuevo tumor. Estaba muy decidido a enfrentarlo. No pensé que se fuera tan pronto. Descansa en paz, querido amigo.

Al salir me crucé con Lizardo, otro pata que ha vencido a la leucemia y está en espera de un trasplante de médula. Me hubiera gustado saludarlo pero él no me vio.

Me pongo a pensar en cuántas personas geniales están en la lucha, algunas lo logran  otras no.

Pienso en mi misión, por qué Dios permite que yo siga adelante. Si yo he pasado por todo esto y tengo fuerzas para pelear, pelearé por nuestros derechos, creo que esa es una de tarea que requiere atención urgente.

Gracias, Señor, por esta nueva oportunidad de vida, sé que cada día es un regalo y no quiero desperdiciarlo. Gracias por permitirme conocer lindas personas, luchadoras y decididas. Te pido muchas bendiciones para ellos.





viernes, 23 de agosto de 2013

Las mejores noticias!!!!

Gracias a Dios y a las buenas vibras de mis amig@s y familiares, mi PETSCAN dice que no tengo nada oculto por ahí… En otras palabras no hay actividad de cáncer en mi cuerpo (cerebro, pulmón, abdomen, pelvis, etc.) Es decir el tratamiento ha dado resultado al 100%.

Ahora solo me queda recuperarme del gran susto que he tenido estos días previos a la consulta.


Gracias, Señor, bendice a mi oncólogo, a mi doctora bioenergética, a mi doctor en medicina china y a todos los ángeles que han colaborado con mi restablecimiento.



lunes, 24 de junio de 2013

Chirriando los dientes

Se pasaron 30 días desde mi “graduación” y no he hecho nada en especial. Sigo tan convaleciente como antes. Yo había pensado recuperarme más, físicamente, pero no ha sido demasiada la mejoría.

Lo que sí he empezado un tratamiento  con unas gotas homeopáticas llamadas “drener”, que han servido para limpiar mi hígado y mis riñones. Luego he concentrado mis fuerzas en prepararme el extracto verde (acelga, perejil, brócoli y zanahoria) para tomar en ayunas cada mañana.

A pesar de que mi ánimo estaba bien, optimista como siempre, de rato en rato me sorprendía a mí misma chirriando mis dientes. Esta fue la primera señal de que andaba tensa. Como decía mi abuelita “la procesión va por dentro”. Y debe ser, porque la sorpresa de mi nerviosismo fue tal que me parecía que la que chirriaba los dientes era otra persona, no yo.

El viernes 21 me tocó el control, del primer mes luego del tratamiento. El doctor revisó mi análisis de sangre incluido el marcador Ca125 y las resonancias de abdomen y pelvis.  Esta vez yo no tuve tiempo de revisar los resultados de la resonancia. Supe por el doctor que todo está bien, que el tratamiento ha dado resultado, pero que como todo mi organismo está inflamado todavía, en un par de meses me van a sacar un PET SCAN para obtener un resultado más definitivo. Mientras no me hagan el PET SCAN yo aun no canto victoria (segunda señal).

Mis análisis de sangre han marcado 12.5 de hemoglobina y una gran recuperación de plaquetas  y de leucocitos, pero hay algunos índices que están fuera del rango normal. Entre ellos el colesterol, las transaminasas y la glucosa.  Al doctor todo le pareció aceptable excepto la glucosa y me ha mandado a repetir ese análisis en 10 días.

Respecto al peso, he aumento 7 kilos en estos  cinco meses, así que me han derivado a una nutricionista y me han recomendado que haga ejercicio. “Ahora sí ya puedes hacer ejercicio”, dijo mi doctor.

Así que estoy tentada de tomar clases de natación y caminar. Ambas actividades me ayudan a poner las ideas en orden (¡necesito  sicólogo urgente!!) y son muy beneficiosas para la salud.



Gracias, Señor, por las buenas noticias, que aunque yo me muera de miedo, son buenas noticias. Dame fuerzas para seguir adelante y aceptar que todo va bien.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Mi sexta sesión de quimio


Dicen que la tercera es la vencida. Espero que así sea, esta es la tercera vez que recibo seis cursos de quimioterapia, como tratamiento. Pienso en lo fuerte que es mi cuerpo para soportar tanto químico y en mi propia fortaleza espiritual para seguir la terapia.

Sé que no estoy sola en esta prueba, tengo mucha gente a mí alrededor apoyándome. Desde buenos deseos, rezos hasta envío de energías en el plano astral, hasta la mano de Dios interviniendo a mí favor. Yo lo siento, es la única explicación para la buena respuesta de mi organismo ante el Docetaxel y la Gembcitabina.

Hoy he empezado mi sexto curso de quimio, mañana me pondrán suero y medicamentos para la hidratación, pasado mañana también. También recibiré cinco vacunas de Filgastrín para ayudar a mi médula a producir y reponer los leucocitos y el próximo miércoles, me administrarán el refuerzo de la quimio, una dosis adicional, seguida de un día más de hidratación. Ese día habré concluido mi tratamiento y, siguiendo la tradición de Oncocare (ahora Clínica Aliada contra el Cáncer) debo llevar bocaditos y una torta para celebrar mi graduación.

Yo no ando de muchos ánimos celebratorios en este momento pero creo que debo hacerlo porque celebrar ayuda, me ayuda a mí y a los demás pacientes (es decir, a la promo).

Mucha gente, entre ellos mi oncólogo, creen que la  gente que se aventura a seguir tratamientos alternativos como comer gorgojos por ejemplo, lo hace por desesperación. ¿Tú comerías gorgojos vivos? me preguntó en una oportunidad como diciendo estarías tan desesperada para hacer eso… Yo solo sonreí pero por dentro pensaba Estoy tan desesperada por curarme del cáncer que me voy a someter a una quimio por tercera vez en mi vida y solo porque me dicen que me ayudaría a evitar la aparición de cualquier nuevo nódulo.

Yo no he estado nunca en un caso muy grave (bueno la segunda vez que me pusieron radioterapia, tal vez sí) pero con las quimios siempre ha sido por precaución, para evitar… como me dicen ahora. El año pasado sí fue para desaparecer los pequeños nódulos peritoneales, pero parecía algo fácil de lograr. Pero a los seis meses aparecieron estos últimos dos.  A los que les han dado radio y ahora quimio. Ya están casi desaparecidos pero seguimos con el tratamiento para no arriesgar…

Yo podría haber dicho ¡Ya, no!. Hasta aquí nomás, pero soy una persona persistente. Si me he decidió por este tratamiento lo hago completo, aunque tenga que permanecer en cama descansando por falta de energías.

En mi opinión, estoy tan desesperada por curarme o más que aquel que opta por comer gorgojos vivos.  El doctor se olvida que la quimio también es una apuesta, aunque más científica debemos reconocerlo, pero totalmente dañina para mi organismo y que implica un enorme sacrificio.

Pero mientras haya vida, hay posibilidades de mejorar la calidad de vida. Apenas termine mi tratamiento empezaré a purificarme. Ahí sí cuidaré mi alimentación, tomaré mis extractos de fruta y vegetales y retomaré las hierbas chinas. Por ahora mis prioridades son estar fuerte y sana para culminar mi sexta sesión de quimioterapia.


Gracias Señor, por tu gran apoyo y el de tus ángeles aquí en la tierra. Bendice a mis médicos y a todo el equipo que interviene en mi tratamiento. Dale ánimo, fortaleza y esperanza a mis compañeros de promo para que pronto también ellos estén celebrando su fiesta de graduación.

martes, 14 de mayo de 2013

Del banco, la perra y la peluca


Ayer, avanzada la tarde, me doy cuenta que tengo que pagar mi tarjeta de crédito y ya no  lo puedo hacer vía online, así que me alisto para ir al banco que queda a tres cuadras y hacer el pago en el cajero automático.

Como estoy deportiva con buzo y zapatillas me animo a llevar a la perra conmigo. Aprovecho para que se pasee, pienso.

Enrumbo al banco, la perra camina obediente hasta que a unos pocos metros de mi objetivo se dispone a hacer sus necesidades. ¡Oh, no!!! Si mayores reparos deja un regalito enorme sobre la acera. 
Felizmente estaba preparada y tenía dos bolsas en mi cartera. Me agacho para recoger sus heces y me olvido que llevo puesta la peluca. Estoy en plena faena de recojo cuando la perra se suelta, me incorporo de un salto y me lanzo sobre la correa que se alejaba cada vez más de mi. En ese momento siento que con el impulso la peluca ha dado un brinco en mi cabeza y ha caído por donde ha querido.

Cuando logro levantarme el pelo me cae sobre la frente sin raya ni forma. Tengo las manos ocupadas con la correa de la perra y la bolsa con el recuerdito. Trato de mirarme en el vidrio de las ventanas del banco, no llego a distinguir nada.

Ya en el banco no me queda otra que dejar a la perra afuera, enganchada en la reja, entro con mi bolsa del delito y me acomodo la peluca ante la mirada asombrada del vigilante. De hecho que cumplo todos los requisitos del manual del sospechoso. ¡Con perra y con peluca!!! Hago mi trámite lo más rápido que puedo y recupero el peinado y la dignidad en cuanto vidrio encuentro en mi camino.

Regreso lo más rápido posible y ruego a todos los santos no encontrarme con nadie conocido… Voy pensando que a veces es mejor camina sola, que mal acompañada. Sobre todo en mi situación.


Gracias, Señor, por las anécdotas que le quitan solemnidad a la vida, que nos hacen reírnos de nosotros mismos. Sin ellas que aburrida sería la vida.

lunes, 13 de mayo de 2013

¡Golpeada, pero no vencida!!!


En esta segunda parte del tratamiento estoy sintiendo claramente los efectos del Docetaxel en mi organismo. Cada día me siento más cansada. Y casi no hago nada en el día. Me he vuelto muy reservada con mis energías.

Solo salgo si me recogen en auto. No tengo fuerzas para ir a la esquina y parar un taxi. ¡Eso cansa!!! De vez en cuando me aventuro a una caminata de 3 ó 4 cuadras, es decir dos de ida y dos de vuelta y con eso tengo más que suficiente.

Estoy convencida que el efecto es acumulativo. Si para mi cuarta quimio estaba en un 30% de mi capacidad, me equivoqué al suponer que así seguiría luego de la quinta. Ahora debo estar a un 20% de mi capacidad si no es menos.

Me da miedo pensar que con la sexta quimio ya no pueda levantarme de mi cama y tenga que quedarme en reposo, pero a veces siento que mi cuerpo ya no puede más.

Hay mañanas en las que quisiera quedarme en mi cama y no meterme a la ducha, pero yo misma me sobrepongo y me animo. Ayer celebramos el Día de la Madre y tuvimos una pequeña reunión en casa, un lonchecito… resultado: hoy no podía levantarme. Tomé desayuno y volví a recostarme. Recién al mediodía me metí a la ducha, fue un acto heroico.

No puedo quejarme porque nada me duele, no siento náuseas, no tengo gases, el estómago me funciona bien (salvo la diarrea de los días 4to. y 5to.), como de todo, incluso chocolate, pero las fuerzas me fallan.

A estas alturas del tratamiento no puedo imaginarme lo que sería de mí si no tuviera a mi papá y no me hubiera mudado con él. Todos los días doy gracias a Dios porque este hombre de 80 años está sano, fuerte y puede cuidarme. Él hace todo lo que yo no puedo hacer… y me engríe. Me compra mi cuy, o el vaso (de res) o me trae algún antojito para comer. También se preocupa de comprarme bebidas rehidratantes o gaseosas cuando me da la diarrea.  Él lleva la casa con todo lo que supone tener a una enferma en casa. Yo solo me concentro en recuperarme. Es un ángel, el mayor de todos los ángeles que ios ha puesto en mi camino.


Gracias, Señor, por el ánimo que no pierdo y por las fuerzas que aún me quedan. Gracias por mis ángeles. Bendícelos y protégelos de todo mal. Amén.