“Son buenas noticias”, me explicó el doctor C luego de
revisar pacientemente las 14 láminas de mis resonancias magnéticas.
El primer nódulo el más antiguo no registra contraste, es
decir, se trata de una cicatriz. De los dos nuevos que me detectaron en noviembre
pasado, uno ha desaparecido y el otro registra una huellita que el doctor
también interpreta como cicatriz.
Mi mente no reaccionaba escuchaba pero no entendía si decía
que habían desaparecido o que habían crecido. Cuando dijo “son buenas noticias”,
entonces, por fin salí del aturdimiento. “Por lo menos no hay nada nuevo”, balbuceé,
demostrando el mayor de mis temores.
“Está todo bien pero vamos a continuar nuestro plan original”,
agregó el doctor C. Me puse feliz de que me pusiera nuevamente la quimio. Me faltan
tres sesiones más, es decir faltan 63 días para terminar el tratamiento. Yo
solo pensaba en que en la siguiente resonancia magnética no aparezca ni la
cicatriz. Si tengo que pasar tres quimios más, no me interesa. Si tengo que
volver a las hierbas chinas o hacer una dieta baja en calorías, sin carne, sin
dulces… estoy dispuesta a hacerlo.
En el fondo de mi corazón y mis pensamientos tortuosos, yo
estaba aterrada de que la dieta
proteínica con tanto cuy, hígado, carne, leche, huevo, etc. hubiera alimentado
las células cancerosas y me llevara alguna sorpresa.
Ayer salí a celebrar, me fui al cine y luego a darme un atracón
de fajitas de pollo. Con gusto me habría tomado una Margarita Presidente, pero
recordé –felizmente- que debo cuidar mi hígado para que aguante.
Hoy será un día agitado. Debo terminar todos los pendientes,
comprar mis golosinas saludables, coordinar la movilidad para que me lleven y
me traigan (felizmente es un amigo que ha puesto su servicio de taxi) preparar
la dieta, ir al banco, conseguir billetes chicos para pagar a la señora que me pone
las vacunas, etc. Ahora sí, ¡ estoy feliz!!!
Señor, muchas gracias, por las buenas noticias. Muchas
gracias por este magnífico regalo que me das. Bendice al doctor C, al doctor M
y a todo el equipo de médicos, enfermeras y auxiliares que están pendientes de
mi mejoría. Bendice a mis amigos y a mi familia también.