Podría empezar este post diciendo que todo está bien como cuando me llaman por teléfono y digo que todo está OK.
Pero no tiene ningún sentido mentirle a mi blog.
Hasta la semana pasada, fecha en que fui al control post quimio con mi oncólogo, la mayor de mis preocupaciones era un herpes que me había salido en el pallar de la oreja derecha al cuarto día de la quimio.
La verdad es que me sentí vulnerable. Pensé que mis defensas estaban bajas y eso me aterró, pero los exámenes de sangre demostraron que estaba OK. Solo había que esperar que se pasara el virus, tomando antibióticos y un antiviral.
Todo iba bien, un poco incómoda con el herpes que persistía sin desaparecer hasta que recogí el informe médico que le había pedido al doc para mi trámite de subsidio, es decir el descanso médico. Ya en mi casa lo leí y me dio un colapso. La última línea concluía con "sospecha de metástasis hepática".
Fue tanto el nerviosismo que no supe qué hacer ni qué pensar. Esto fue el día lunes. En mi cita anterior el doctor me había pedido que le dejara las resonancias magnéticas que me había pedido para revisarlas con el cirujano. "Quiero confrontar los resultados con lo que ha visto el cirujano", me soltó tratando de no darle importancia, pero yo sabía que algo pasaba...
Me sentí engañada, me sentí ingenua, muy ingenua por creer que todo estaba bajo control. ¿Y si se tratará de un error? ¿Si alguien había hecho el informe y había colocado eso equivocadamente??
Pedí una copia de los informes de la resonancia magnética y lo descubrí. Me ha salido un nódulo en el hígado y tiene 2 cms. Este nódulo no estaba en marzo y solo han pasado dos meses.
No he querido hacer una escena histérica y me he negado a llamar a mi oncólogo y pedirle una explicación. Esperaré tranquila a mi cita de mañana viernes por la mañana. Tal vez no esté en el hígado , tal vez solo esté por ahí como los otros que estuvieron ahí antes.
Pero cinco días son una eternidad . Hoy tuve que ir al piscina, nadé una hora sin pensar en nada, solo sintiendo el agua y su efecto sedante. Me he relajado sí, pero me encantaría tomar vino hasta perder el sentido y ahí sí olvidarme de todo.
Ayer no pude hacerlo porque hoy me hacia el análisis de sangre. Hoy tampoco podré porque sino mañana el hígado va a estar más grande de lo normal. Tendré que esperar al fin de semana.
¡Mierda!
Gracias, Señor, por los ángeles que me envías, por esas llamadas que llegan en el momento oportuno y me dan ánimo. Gracias Señor, por la vida, que hasta ahora puedo disfrutar. Gracias por mis médicos, que siguen luchando tanto como yo. Bendícelos, por favor.
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jueves, 22 de mayo de 2014
martes, 31 de diciembre de 2013
Un buen año más…
¿Qué hace a un año un año bueno? ¿Qué te haya ido bien? ¿Qué
haya sido un año de oportunidades y que las hayas aprovechado? ¿O, tal vez, que
hayas enfrentado una tremenda enfermedad y la hayas vencido?
Este ha sido un buen año para mí. Ha sido un año duro, un
año exigente, pero los resultados han valido la pena.
He estado en tratamiento durante cinco meses, he estado con
descanso médico durante nueve meses y he tomado vacaciones ya sintiéndome sana
y recuperada, durante casi un mes. Luego han venido las fiestas y las he
disfrutado.
Este año he aprendido mucho, me he enfrentado a mí misma, a
mis miedos, a mi sufrimiento corporal y ahora estoy en busca de una nueva forma
de vida más saludable.
Espero que el próximo año haya espacio en mi vida para otras
metas, otras experiencias. Empiezo el 2014 sana, totalmente recuperada en cuanto
a mi vitalidad y mi estado anímico. Voy a recibir el año con mi familia y de
ahí me iré a una fiesta a reunirme con amigos alegres, con amigos que me han acompañado
en este proceso con su cariño y sus oraciones, probablemente. Espero bailar, no
importa si sola o en grupo (mejor si hay hombres bailarines). Espero regresar a
casa cansada, agotada, con ese dolor de pies que te recuerda lo bien que la has
pasado.
Mañana, será otro año, un nuevo periodo para ser feliz.
Gracias, Señor, por
esta nueva oportunidad de alcanzar mis metas y mis sueños. Gracias, por los
milagros que has obrado en mí y en mis compañeros de quimioterapia. Bendice a mi familia, a mis amigos y a
quienes han hecho posible que recobre mi salud y seguirán vigilantes durante el
nuevo año.
martes, 5 de noviembre de 2013
PATATÚS!!!
Hace casi dos meses que volví a trabajar, luego de ocho
meses de descanso médico y ya necesito vacaciones.
Ha sido muy iluso de mi parte pensar que voy a volver a ser
la misma, ilusos también mi médico y mis compañeros de trabajo. Contra todo mi
espíritu luchador y optimista me tengo que conformar y aceptar que NO soy la
misma de antes- al menos por ahora y entiéndase ahora como un prolongado
presente-.
Mi hígado ha quedado muy sensible y al menor contratiempo me
da un PATATÚS. Si como algo grasoso como un pan con mantequilla me da PATATÚS.
Si voy a tener un día tenso amanezco con todos los síntomas del PATATÚS.
Mi estómago se pone rígido, literalmente como tener el
estómago hecho un nudo, me da dolor de cabeza, no siento que respire lo suficiente
y me pongo lenta, muy lenta.
Hoy amanecí con esa sensación horrible, quise ganarle y me
sobrepuse, pero a media mañana estaba a punto de vomitar, con esa sensación de
que el estómago te da vueltas. Lo único que quería era tirarme a mi cama pero
no podía.
En cuanto me convencí que no podría ir al trabajo, tuve que
prepararme una sopa de dieta porque a pesar de todo yo siempre tengo apetito.
Yo pienso que al comer se disuelve la bilis y uno mejora, así que tuve que
hacer guardia hasta que estuvo listo mi almuerzo y recién después pude pegarme
una siesta.
Al despertar seguía con el malestar, aun así tuve que hacer
una gestión cerca a mi casa, pero tuve que renunciar a asistir a una celebración
importante en mi trabajo. ¡No me daba el cuerpo!!
Cómo habré estado de aturdida que me olvidé de ir a pagar
mis tarjetas de crédito que vencían hoy… ni modo. Cuando me di cuenta ya no lo
podía hacer ni por internet.
Pienso en la razón del PATATÚS: ¿Mucho estrés?, ¿Mucho
cansancio?, ¿Algo que comí?, ¿Algún colerón?, ¿Miedo a reencontrarme con la
gente?? ¿O será que ya faltan solo 10 días para mi próximo control médico…? ¡No
había pensado en eso…!
Estos ataques de pánico me hacen recordar al año 1997, luego
de que me hicieran radioterapia por mi segundo episodio de cáncer. Fue la época
más horrible de mi vida, me moría de miedo de morirme y, por las noches, acostumbraba a imaginarme
lo que sería la muerte, hasta que me convencí que la muerte sería algo
agradable.
Realmente necesito tomarme un tiempo para poner mis ideas en
orden y seguir mi recuperación aun no estoy lista para afrontar el estrés
propio del trabajo, al menos no en las condiciones actuales. Estos últimos días
varias personas me han recordado que no debo estresarme, y eso me estresa
porque tengo muchas cosas que hacer contra el reloj. ¡Estoy atrapada en un estresante
círculo vicioso!
Gracias, Señor por las
vacaciones que aún me quedan porque no tomé a causa de la enfermedad. Ahora puedo aprovecharlas y
recuperarme. Tú sabes que las necesito.
miércoles, 16 de octubre de 2013
Todo por un auto nuevo
Mi fiel carrito Daihatsu que me ha acompañado por largos
ocho años, se transformó en un tanque o un buque a consecuencia de los efectos
de la quimioterapia en mis músculos. De solo sacar el auto de la cochera me
quedaba extenuada. Ni hablar lo que significaba manejar 40 minutos para ir a mi
trabajo.
Felizmente, encontré un auto automático y con timón
hidráulico que venía con muchas garantías, casi nuevo ¡Y qué diferencia!! Ahora
ya no manejo, ahora me paseo por las calles de Lima, por más congestionado que
esté el tránsito.
Pienso en lo afortunada que soy de haber encontrado un auto
a mi alcance, que me ha devuelto la posibilidad de movilizarme sin que me duela
nada cuando bajo del auto…
Calles de Lima, ahí voy. Paseos al campo, ahí voy. Veranito en la playa, ahí voy!!!! Ya
me veo por las pistas al volante de mi nuevo Aveo escuchando mi música favorita.
¡Esto sí es vida!!!
Señor, gracias por la
posibilidad de renovar mi auto, gracias por ponerme este auto sanador en mi
camino. Bendice a quien me lo vendió y a quien me compró el mío. ¡Estoy feliz!!
martes, 16 de julio de 2013
¡Vamos progresando!!
Ya van a ser casi dos meses que terminé la quimio y empecé
mi régimen de nutrición.
El cuerpo es una maravilla, ya voy venciendo ese cansancio
abrumador.
Al principio cuando salía
a caminar por media hora, volvía a casa y tenía que dormir una siesta de 2 ó 3
horas para recuperarme porque había quedado extenuada. Ahora, he aprendido un truco.
Antes de salir a caminar como una fruta dulce para tener energía y no
desfallecer. Está dando resultado. La siesta que es obligatoria, todavía, se ha
reducido a una hora u hora y media a lo mucho. Es decir ahora puedo hacer algo
en la mañana y algo por la tarde.
En cuanto a la dieta para bajar los siete kilos extra, está
dando resultado en medidas pero no en peso, si la hacemos caso a la balanza
tendría que decir que he subido medio kilo. La nutricionista trató de darme mil
razones para no traumarme por subir de peso en vez de bajar… Me dejé convencer
con el argumento que señala que mi grasa se está transformando en músculo y eso
es lo que pesa… quiero creer que es así.
La idea es eliminar la grasa como medida de precaución para
evitar una recaída del cáncer. La nutricionista me ha prohibido tajantemente
las gaseosas (yo estuve tomando gaseosa durante la quimio porque me daba
energía), me ha permitido comer un poquito de chocolate con tal que deje la
gaseosa y los azúcares. Ahora estoy endulzando con estevia. No más enlatados ni
comida envasada, todo natural. Puedo comer un pan en la mañana y un
carbohidrato en el almuerzo pero por la tarde ya no. Así que bienvenidas las
ensaladas y las nuevas recetas que me han entregado.
Ahora ando metida en la cocina, empiezo temprano con el extracto
verde y luego del desayuno, dejo todo listo para mi ensalada del día. Con cinco
comidas al día, no hay forma de evitarlo. Yo misma he preparado el souflé de
alcachofas y el ratatouille con zapallito italiano y berenjenas. Todo sea por
comer sano y rico.
No me quejo, lo disfruto. Pero esto es posible porque,
gracias a Dios tengo tiempo libre para hacerlo. ¿Cómo haré después cuando
vuelva al trabajo? Tendré que trabajar menos horas para mantener el ritmo.
Pero eso de volver al trabajo lo veo aun muy lejano…
Gracias, Señor, por la
sensación de bienestar que acompaña a la recuperación. Tú me diste las fuerzas
para superar el tratamiento, ahora me das la perseverancia para salir adelante
con la dieta y el ejercicio.
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domingo, 7 de julio de 2013
No estoy de vacaciones
Ya han pasado 40 días de mi última sesión de quimio y mi
cuerpo ha empezado a recuperarse. Tomen nota, dije “empezado”, he iniciado un
largo proceso de volver a ser la misma de antes.
Esta etapa es dura, porque una quiere hacer todo como si ya
estuviera bien, es decir normal, pero el
cuerpo todavía no responde.
El lunes pasado, por la mañana hice mis 30 minutos diarios de caminata
(recién empecé…), al medio día estaba languideciendo sin saber por qué,
hasta que recordé que había hecho ejercicio. Por la tarde fui un rato al banco
y me puse zapatos con taco. Por la tarde tenía un dolor de pantorrillas como si
hubiera ido al gimnasio y hubiera hecho 2,000 ranitas. Mis músculos han perdido
totalmente su tono y su flexibilidad. Hasta estar sentada en una silla me
cuesta trabajo. De rato en rato tengo que recostarme, lo hago en un sillón
porque recostarme en mi cama me parece demasiado.
Lo de la natación lo estoy postergando un poco porque
realmente me asusta lanzarme al agua en mi estado físico actual. No sé si
resista más de 10 minutos nadando ni
quiero imaginar el dolor de cuerpo que me puede ocasionar después.
Estoy evitando que la gente me vea, sobre todo la gente de
mi trabajo porque empiezan a preguntarme ¿cuándo te reincorporas? Y yo me pongo
de mal humor porque yo aún estoy con descanso médico, NO ESTOY DE VACACIONES.
Los entiendo, es fácil confundirse. Es cierto, yo misma me
miro en el espejo y me veo bien, un poco más gordita, pero con la peluca y
maquillada se me ve bien. Hace unos días me encontré con una amiga y me preguntó qué
estaba haciendo porque mi piel estaba mejor que nunca. Llegamos a la conclusión
que debe ser por el extracto verde, es decir por la clorofila que estoy tomando.
Ella se quedó tan impresionada que me pidió la receta para empezar a tomar el
extracto de perejil, acelga brócoli y zanahoria. Sin duda este extracto está
haciendo efecto en mi nutrición.
Después de haber estado cinco meses con
diarreas continuas, ahora sí debo estar asimilando los nutrientes. Además del extracto estoy agregando germinados de
alfalfa y de espinaca a mis ensaladas, y
además tomo dos veces al día las cápsulas de calcio, magnesio y zinc. ¡Me voy a
poner como Popeye!!
Pero para ser la misma de antes, además de bajar los 7 kilos
que he ganado, tengo que recuperar mi cabellera, mis cejas y mis pestañas. Mi
cuero cabelludo está cubierto de una pelusa, pero no totalmente, hay partes
desérticas y ya deberían estar cubiertas. Estoy aplicándome una loción capilar
de Quina, que dicen es milagrosa. Espero que realmente lo sea.
Este tiempo de convalecencia, llamémoslo de “no vacaciones”,
también me sirve para poner las ideas en orden. Mientras estaba en el
tratamiento solo pensaba en qué día iba y si estaría bien para que me pongan la
siguiente quimio. Ahora las preocupaciones son otras. Yo necesito recuperar mis
fuerzas y luego irme de verdaderas vacaciones.
Gracias, Señor por la
capacidad de recuperación del organismo que nos has dado, gracias por los
extractos milagrosos y tu red de sanadores. Gracias también por el gran apoyo
que recibo de mis médicos, mi familia y mis buenos amigos. Bendícelos a todos
ellos.
miércoles, 22 de mayo de 2013
Mi sexta sesión de quimio
Dicen que la tercera es la vencida. Espero que así sea, esta
es la tercera vez que recibo seis cursos de quimioterapia, como tratamiento.
Pienso en lo fuerte que es mi cuerpo para soportar tanto químico y en mi propia
fortaleza espiritual para seguir la terapia.
Sé que no estoy sola en esta prueba, tengo mucha gente a mí alrededor
apoyándome. Desde buenos deseos, rezos hasta envío de energías en el plano
astral, hasta la mano de Dios interviniendo a mí favor. Yo lo siento, es la
única explicación para la buena respuesta de mi organismo ante el Docetaxel y
la Gembcitabina.
Hoy he empezado mi sexto curso de quimio, mañana me pondrán
suero y medicamentos para la hidratación, pasado mañana también. También
recibiré cinco vacunas de Filgastrín para ayudar a mi médula a producir y
reponer los leucocitos y el próximo miércoles, me administrarán el refuerzo de
la quimio, una dosis adicional, seguida de un día más de hidratación. Ese día habré
concluido mi tratamiento y, siguiendo la tradición de Oncocare (ahora Clínica
Aliada contra el Cáncer) debo llevar bocaditos y una torta para celebrar mi
graduación.
Yo no ando de muchos ánimos celebratorios en este momento
pero creo que debo hacerlo porque celebrar ayuda, me ayuda a mí y a los demás
pacientes (es decir, a la promo).
Mucha gente, entre ellos mi oncólogo, creen que la gente que se aventura a seguir tratamientos
alternativos como comer gorgojos por ejemplo, lo hace por desesperación. ¿Tú comerías gorgojos vivos? me preguntó
en una oportunidad como diciendo estarías tan desesperada para hacer eso… Yo
solo sonreí pero por dentro pensaba Estoy
tan desesperada por curarme del cáncer que me voy a someter a una quimio por
tercera vez en mi vida y solo porque me dicen que me ayudaría a evitar la
aparición de cualquier nuevo nódulo.
Yo no he estado nunca en un caso muy grave (bueno la segunda
vez que me pusieron radioterapia, tal vez sí) pero con las quimios siempre ha
sido por precaución, para evitar… como me dicen ahora. El año pasado sí fue
para desaparecer los pequeños nódulos peritoneales, pero parecía algo fácil de lograr.
Pero a los seis meses aparecieron estos últimos dos. A los que les han dado radio y ahora quimio.
Ya están casi desaparecidos pero seguimos con el tratamiento para no arriesgar…
Yo podría haber dicho
¡Ya, no!. Hasta aquí nomás, pero soy
una persona persistente. Si me he decidió por este tratamiento lo hago
completo, aunque tenga que permanecer en cama descansando por falta de
energías.
En mi opinión, estoy tan desesperada por curarme o más que
aquel que opta por comer gorgojos vivos.
El doctor se olvida que la quimio también es una apuesta, aunque más
científica debemos reconocerlo, pero totalmente dañina para mi organismo y que
implica un enorme sacrificio.
Pero mientras haya vida, hay posibilidades de mejorar la
calidad de vida. Apenas termine mi tratamiento empezaré a purificarme. Ahí sí
cuidaré mi alimentación, tomaré mis extractos de fruta y vegetales y retomaré
las hierbas chinas. Por ahora mis prioridades son estar fuerte y sana para
culminar mi sexta sesión de quimioterapia.
Gracias Señor, por tu
gran apoyo y el de tus ángeles aquí en la tierra. Bendice a mis médicos y a
todo el equipo que interviene en mi tratamiento. Dale ánimo, fortaleza y
esperanza a mis compañeros de promo para que pronto también ellos estén celebrando
su fiesta de graduación.
lunes, 13 de mayo de 2013
¡Golpeada, pero no vencida!!!
En esta segunda parte del tratamiento estoy sintiendo claramente los efectos
del Docetaxel en mi organismo. Cada día me siento más cansada. Y casi no hago
nada en el día. Me he vuelto muy reservada con mis energías.
Solo salgo si me recogen en auto. No tengo
fuerzas para ir a la esquina y parar un taxi. ¡Eso cansa!!! De vez en cuando me
aventuro a una caminata de 3 ó 4 cuadras, es decir dos de ida y dos de vuelta y
con eso tengo más que suficiente.
Estoy convencida que el efecto es
acumulativo. Si para mi cuarta quimio estaba en un 30% de mi capacidad, me
equivoqué al suponer que así seguiría luego de la quinta. Ahora debo estar a un
20% de mi capacidad si no es menos.
Me da miedo pensar que con la sexta quimio
ya no pueda levantarme de mi cama y tenga que quedarme en reposo, pero a veces
siento que mi cuerpo ya no puede más.
Hay mañanas en las que quisiera quedarme en
mi cama y no meterme a la ducha, pero yo misma me sobrepongo y me animo. Ayer celebramos
el Día de la Madre y tuvimos una pequeña reunión en casa, un lonchecito… resultado:
hoy no podía levantarme. Tomé desayuno y volví a recostarme. Recién al mediodía
me metí a la ducha, fue un acto heroico.
No puedo quejarme porque nada me duele, no
siento náuseas, no tengo gases, el estómago me funciona bien (salvo la diarrea
de los días 4to. y 5to.), como de todo, incluso chocolate, pero las fuerzas me
fallan.
A estas alturas del tratamiento no puedo
imaginarme lo que sería de mí si no tuviera a mi papá y no me hubiera mudado
con él. Todos los días doy gracias a Dios porque este hombre de 80 años está
sano, fuerte y puede cuidarme. Él hace todo lo que yo no puedo hacer… y me
engríe. Me compra mi cuy, o el vaso (de res) o me trae algún antojito para
comer. También se preocupa de comprarme bebidas rehidratantes o gaseosas cuando
me da la diarrea. Él lleva la casa con
todo lo que supone tener a una enferma en casa. Yo solo me concentro en recuperarme.
Es un ángel, el mayor de todos los ángeles que ios ha puesto en mi camino.
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sábado, 4 de mayo de 2013
Sarna con gusto no pica - ¡Voy por una!!!
El miércoles 1 de mayo, mientras la mayoría celebraba el Día
el Trabajo, yo iba rumbo a Aliada (Oncocare se ha convertido en Aliada contra
el Cáncer), para recibir mi quinta quimioterapia.
El doctor C me preguntó cómo iba de mis energías, a cuánto
de mi capacidad estaba. Al 30% le contesté. Entonces me dijo que aguantara un
poco más que luego del tratamiento ya volvería a ser la misma Miski de antes.
Lo de las energías es algo difícil de determinar. La semana
pasada era mi semana libre, por lo tanto yo me decidí a celebrar mi cumpleaños
con un almuerzo familiar con parrilla el sábado 27. Cada día de la semana hice
algo: una compra, ubicar los cubiertos, alistar los platos, en fin. Adelanté lo
más que pude, conseguí ayuda y pasé un lindo día. Comí rico pero moderadamente.
Lo que no hice fue hacer mi siesta
habitual después del almuerzo y no me recosté hasta las 7 de la noche, cuando
terminamos de recoger todo.
Al día siguiente, domingo, no podía ni moverme. Me dolía la
espalda como si me hubieran molido a golpes. No tenía fuerzas. Descansé, descansé
y descansé.
El lunes fue otro día. Me levanté mejor, animada porque
tenía cita con mi oncólogo. Como cada mañana me puse a jugar con nuestra perra.
Perseguirla, lanzarle la pelota, perseguirla. Al agacharme a recoger la pelota
sentí un mareo. Me levanté y noté que estaba agitada, tan agitada que el corazón
se me salía por la boca. Entonces me recosté y descansé como media hora, pero mi
corazón seguía latiendo fuerte.
Al llegar al consultorio, me tomaron la frecuencia cardíaca
y mis latidos iban con una taquicardia tremenda porque todavía estaba agitada
porque había subido la escalera al segundo piso en lugar de usar el ascensor.
El doctor C no se alarmó de mi incidente. Por el contrario
me comentó que la fatiga es queja constante de todos los pacientes que reciben
Docetaxel. En todo lugar lo que me han sugerido es que haga una caminata sin
esforzarme mucho para mejorar mi estado atlético.
Es que he subido seis kilos en lo que va del tratamiento.
Pienso que eso también afecta, es mayor esfuerzo para mi pequeño corazón.
Ayer fui a mi segunda sesión de hidratación y coincidió con
la última sesión de quimio de Paty, una de mis compañeras de tratamiento, ella
había llevado bocaditos, chicha y torta para celebrar. Ya se ha vuelto una
tradición hacer una fiesta el día de la última quimio. Todos compartimos la
alegría del momento y le deseamos lo mejor.
No importa si unos días después volvamos para recibir una
hidratación o en la siguiente cita nos manden nuevamente a recibir más quimios.
Lo importante es celebrar que hemos llegado a la meta. Que nuestra voluntad y
nuestro cuerpo aguantaron y lo logramos. Esta amiga ha recibido quimio por la
mama y por el pulmón que se vio comprometido, ahora la van a operar y más
adelante… ya se verá.
En estos días también me he encontrado con otro amigo que ya
había terminado su quimio y ha vuelto porque le han detectado un pequeño nódulo
en el hígado. Estoy rezando por él y me asombra su serenidad y determinación para
vencer este nuevo obstáculo en el camino. Cuando me dio la noticia nos abrazamos
y yo lo alenté diciendo: No te preocupes el doctor C te lo desaparece
en una, a lo que él me contestó: en
una en dos o en tres, no importa.
Gracias, Señor por los
ciclos que se abren y se cierran. Por esas pequeñas metas que vamos cumpliendo
y nos hacen sentir que avanzamos. Gracias por el compañerismo, por el ánimo
festivo, por el cariño que recibimos de los ángeles que nos pones a nuestro
alrededor. Muchas gracias.
jueves, 18 de abril de 2013
¡Voy por dos!!!!
Ayer me pusieron el refuerzo de mi cuarta quimioterapia, hoy
tendré la sesión de hidratación. ¡Ya sólo me quedan dos más!!!!
Debo reconocer que el doctor ha establecido una dosis óptima,
porque los estragos son mínimos.
El mayor malestar de esta última quimio ha sido el reflujo. Felizmente
me agregaron un medicamento extra a la hidratación y me recetaron Dislep para
la casa cada 12 horas y con eso se contuvo.
Otra molestia que he sentido me la producen las vacunas de Filgrastín,
básicamente sensación de fiebre y dolor de huesos que me obligan a tumbarme a
descansar, pero se trata de un sacrificio de cinco días a cambio de que mis
leucocitos suban y resistan los medicamentos
para poder recibir el refuerzo
que termina por tumbarlos pero en límites tolerables.
Realmente no tengo de qué quejarme, como bien, me doy
gustitos cada vez que mi cuerpo me lo pide y le he perdido el miedo a la
diarrea. Ahora sé que la diarrea me va a acompañar como o no coma, o dicho con mayor
precisión, coma dieta o no. Siempre tengo a la mano una bebida con electrolitos
y así voy tolerando mejor ese cansancio
tremendo que me puede llegar a producir.
Como me he sentido tan bien, estoy pensando cómo voy a pasar
mi cumpleaños, tal vez me anime a hacer algo, tal vez un almuercito familiar,
algo íntimo pero con alegría. Justo esa semana descanso de la quimio, así que
tendré energías y buen apetito. El año pasado me pusieron mi última quimio
justo para mi cumpleaños número 50 y aunque estaba feliz porque ya terminaba el
tratamiento, tuve que dejar de celebrar como me hubiera gustado. Ya habrá
ocasión más delante de celebrar a lo grande.
Por ahora ando ocupada penando en cambiar mi auto por uno
automático porque manejar es realmente una tarea ardua. El timón me pesa, el
freno y el embrague me cansan, mis reflejos andan lentos. De momento no manejo,
me movilizo en taxi-remisse. Tengo un amigo que lleva, me trae, voy feliz en un
auto nuevo con aire acondicionado y todo. Me siento como una reina, como la
reina que soy…
También tengo la mente ocupada en escribir, en soñar y
desarrollar proyectos que me puedan servir a futuro. En estos días tengo muchas
ideas, quiero hacer muchas cosas como Miski Guerrera, quiero colaborar con mi
granito de arena. Y además están los trámites laborales, presentar los documentos
para el descanso médico y estar pendiente para que no me vaya a dejar sin mis
haberes en el trabajo. El mes pasado no me pagaron algunos días y este mes me
tienen que reintegrar.
Anoche, me fui a acostar muerta de cansancio. Me tendí en la
cama, me relajé y reconocí la sensación.
¡INSOMNIO!!! El cuerpo agotado y la mente despierta bullendo a mil por hora.
Luché contra el insomnio con mis aceites relajantes (Oleo 32 de Just),
ejercicios respiratorios, etc. pero fue en vano. A la 1.30 de la madrugada ya
me encontraba explorando las redes sociales, revisé mis correos pendientes,
organicé mis pendientes, hasta que ala 3.30 am ya estaba lista para dormir. La
mente estaba ligeramente aletargada pero mi cuerpo ya no daba más.
Este insomnio no es producto de mis angustias personales, es
efecto de la Dexametasona que me colocan. Es un Insomnio diferente. Es un
estado de aceleración especial, tengo mucha mayor lucidez que la habitual. La
Dexametasona es una droga que sirve para muchas cosas, pero yo siento
claramente que estoy drogada. Voy a pedir que me revisen la dosis, no vaya a ser
que me acostumbre al avivamiento de la Dexametasona que es mil veces más
potente que el café (que no consumo hace años) o la coca-cola.
Ahora estoy pagando las consecuencias. El efecto ya pasó.
Acabo de terminar el desayuno y tengo que volver a la camita porque se me cierran
los ojos.
Señor, gracias por
este tratamiento que tolero como si fuera el más benigno. Gracias por la fuerza
y coraje que me das para ayudarme a mi misma y ayudar a los que me rodean.
Bendice a todo el equipo de quimioterapia, a las enfermeras, las técnicas, la
doctora que revisa nuestro caso cada día de tratamiento.
martes, 9 de abril de 2013
¡Buenas Noticias!!
Me volvió el alma al cuerpo.
“Son buenas noticias”, me explicó el doctor C luego de
revisar pacientemente las 14 láminas de mis resonancias magnéticas.
El primer nódulo el más antiguo no registra contraste, es
decir, se trata de una cicatriz. De los dos nuevos que me detectaron en noviembre
pasado, uno ha desaparecido y el otro registra una huellita que el doctor
también interpreta como cicatriz.
Mi mente no reaccionaba escuchaba pero no entendía si decía
que habían desaparecido o que habían crecido. Cuando dijo “son buenas noticias”,
entonces, por fin salí del aturdimiento. “Por lo menos no hay nada nuevo”, balbuceé,
demostrando el mayor de mis temores.
“Está todo bien pero vamos a continuar nuestro plan original”,
agregó el doctor C. Me puse feliz de que me pusiera nuevamente la quimio. Me faltan
tres sesiones más, es decir faltan 63 días para terminar el tratamiento. Yo
solo pensaba en que en la siguiente resonancia magnética no aparezca ni la
cicatriz. Si tengo que pasar tres quimios más, no me interesa. Si tengo que
volver a las hierbas chinas o hacer una dieta baja en calorías, sin carne, sin
dulces… estoy dispuesta a hacerlo.
En el fondo de mi corazón y mis pensamientos tortuosos, yo
estaba aterrada de que la dieta
proteínica con tanto cuy, hígado, carne, leche, huevo, etc. hubiera alimentado
las células cancerosas y me llevara alguna sorpresa.
Ayer salí a celebrar, me fui al cine y luego a darme un atracón
de fajitas de pollo. Con gusto me habría tomado una Margarita Presidente, pero
recordé –felizmente- que debo cuidar mi hígado para que aguante.
Hoy será un día agitado. Debo terminar todos los pendientes,
comprar mis golosinas saludables, coordinar la movilidad para que me lleven y
me traigan (felizmente es un amigo que ha puesto su servicio de taxi) preparar
la dieta, ir al banco, conseguir billetes chicos para pagar a la señora que me pone
las vacunas, etc. Ahora sí, ¡ estoy feliz!!!
Señor, muchas gracias, por las buenas noticias. Muchas
gracias por este magnífico regalo que me das. Bendice al doctor C, al doctor M
y a todo el equipo de médicos, enfermeras y auxiliares que están pendientes de
mi mejoría. Bendice a mis amigos y a mi familia también.
domingo, 7 de abril de 2013
Mañana es el día…
Se preguntarán por qué no he escrito… He estado aturdida
tratando de no pensar en los resultados que me entregarán mañana en mi control
con el oncólogo. En momentos así los nervios te traicionan. Al menos a mi me da
un hambre que podría comerme un caballo. He comido tanto que he estado al borde
de la indigestión varias veces.
Señor, dame valor,
coraje y fortaleza para acudir a mi cita y no morir en el intento.
Tengo fe en que mañana todo saldrá bien y comprobaremos que
la radioterapia dio resultado y ya no hay huella de los nódulos. Pero al mismo
tiempo me da pánico de que me encuentren algo más. Yo no soy consciente del
pánico pero sí reconozco sus señales.
No puedo poner en orden mis ideas, así que trato de
distraerme con algo de jardinería, con mucha televisión y lectura de libros
infantiles. No tolero historias tristes ni estresantes.
Mañana les contaré como fue y seguramente reconoceré que es
un momento de debilidad y que no debo flaquear en mi fe. Pero yo me perdono,
tengo derecho a este desliz… no soy un robot. Tengo temores, miedos, angustias
pero por suerte también tengo amigos y amigas, familiares y muchos ángeles alrededor
mío.
martes, 26 de marzo de 2013
Deshidratada pero con la moral en alto
Les venía diciendo que esta
tercera quimio me estaba tratando mucho mejor.
Eso fue hasta el viernes porque el sábado me empezó la “limpia digestiva”, es decir mi cuerpo decide botar todo lo que tiene dentro a partir del cuarto día de la quimio. Al principio no era diarrea, por la tarde ya lo fue, pero lo toleré bastante bien.
Eso fue hasta el viernes porque el sábado me empezó la “limpia digestiva”, es decir mi cuerpo decide botar todo lo que tiene dentro a partir del cuarto día de la quimio. Al principio no era diarrea, por la tarde ya lo fue, pero lo toleré bastante bien.
El sábado tenía el quinceañero de la
hija de una de mis mejores amigas, así que me preparé como es debido y fui. Me
arriesgué a permanecer tres horas fuera de casa. Disfruté el inicio de la
fiesta y sobreviví a mis problemas estomacales.
Pero el domingo el exceso me pasó la
cuenta. Me levanté tarde, con el cuerpo adolorido, tremendamente adolorido y
empecé el día urgida por las continuas idas al baño. De mi cama al
baño, del baño a mi cama, del sillón al baño, del baño a mi cama, de mi cama al
sillón, del sillón urgente al baño… y así sucesivamente.
Hoy desperté molida, con una
sensación de sequedad en la lengua, paladar, campanita, esófago… Así que decidí
ir al centro oncológico para que me pusieran una hidratación. Estuve dos horas
conectadas al cloruro de sodio con electrolitos hasta que volví a sentir que mi
cuerpo ya asimilaba el líquido elemento.
La lengua quedó blanca, a pesar de todo, pero me invadió una
sensación de bienestar muy agradable. Casi
al terminar la sesión me di cuenta que me había olvidado de tomar Frutiflex, ese
suero oral que te recetan cuando tienes diarrea. Las veces anteriores lo he
tomado pero ahora se me pasó por completo.
Por la tarde me pusieron la última de las cinco vacunas de
FIlgastrín, que son las que me provocan dolor de cuerpo. He seguido descansando, dormitando
frente al televisor y me perdía mi programa favorito, pero ahora ya estoy
mejor. Se me pasó el sueño y me he puesto a escribir.
Me acabo de comer un riquísimo y refrescante melocotón y ya
me apresuro para meterme nuevamente a mi camita.
Mañana será otro día, espero pasarla bien y cuidar bien mis
energías porque el miércoles me hacen el análisis de sangre y de acuerdo a los
resultados me ponen el refuerzo de la tercera sesión de mi tercera quimio.
¡Vamos
avanzando!!!!
Señor, Gracias por
este sabio organismo que responde a los medicamentos, que se repone ante cualquier
amenaza. Es una máquina milagrosa, que solo tú podías haber creado. Dame
fuerzas para seguir adelante y mantener la moral en alto.
jueves, 21 de marzo de 2013
El tercer round de mi tercera quimioterapia
Ayer me pusieron el tercer curso de esta tercera
quimioterapia que recibo en mi vida.
El lunes fui a una cita con mi doctora bioenergética. Irma
Luz, así se llama, me aplicó un filtro para la Gemcitabina. Me dijo que me
disminuirían los efectos del químico.
No puedo explicar cómo es que actúa este filtro. Es una gota
del químico que está entre dos vidrios que llevan un marco y parece una lupa.
La doctora me colocó varios sobre ciertas chacras.
Yo no sentí nada durante el procedimiento, pero por la tarde
me sentía tan cansada como si me hubieran aplicado la quimio, al día siguiente
también estuve muy cansada. Ayer que me pusieron la quimio estuve agotadísima,
pero hoy la he pasado súper bien. Por la mañana recibí la hidratación (dos
horas de suero y algunos medicamentos como el protector gástrico), luego me aplicaron
la vacuna Filgastrin y la estoy pasando fresh. No me duele nada. ¡Es
increíble!!!
Desde el año 1996 acudo a la consulta con esta doctora.
Gracias a su apoyo he podido sobrevivir tantos años de esta lucha contra el
cáncer. Al año de conocerla, y cuatro de haber tenido cáncer de ovario, me diagnosticaron el cáncer de endometrio y
ella me ayudo a enfrentar la histerectomía y la radioterapia que vino después.
Luego me apoyó muchísimo con la depresión que me acompañó largo tiempo. Ella
está convencida que mi peculiar historia familiar tiene que ver con algo del
pasado con una herencia que nos llega por el lado materno, especialmente de mi
abuela materna. Me ha sugerido que lea sobre psicogenealogía, una ciencia que
se desarrollo en Francia y que ahora se conoce como las constelaciones
familiares.
También está convencida que hay varios seres de luz que me
protegen porque aun no he cumplido la misión que me toca en esta vida. Así que
no estaba equivocada cuando dije que sentía que había una red de sanación
alrededor mío.
La doctora me ayuda a un nivel holístico, mi cuerpo, mi
mente, mi espíritu. Cuando finalice mi tratamiento voy a verla de nuevo, pero
estoy segura que durante todo este tiempo ella me va a estar monitoriando,
enviándome energía positiva y orando por mí.
Gracias, Señor, por
los ángeles que pones en mi camino. Unos son científicos tradicionales, otros
son alternativos, otros ni saben que son mis ángeles, pero ahí están
colaborando con mi sanación. Dales larga vida y muchas bendiciones.
viernes, 15 de marzo de 2013
Gorgojos Milagrosos
Hoy llamé por teléfono a mi AFP para solicitar una cita para
hacer un trámite pendiente. Esperé durante más de 15 minutos hasta que me
contestó un representante. Le expliqué mi situación.
-Mire estoy en descanso médico porque me están haciendo
quimioterapia y no puedo ir y hacer ninguna cola. Quisiera que me den una cita…
El joven me explicó que
no daban citas para el tipo de trámite que yo deseaba realizar, pero me
aconsejó que acudiera el siguiente mes, ya que en ese momento habría menos
cola.
De pronto me hizo una pregunta:
-Usted ha pensado solicitar invalidez…?
-No, mi pronóstico es bueno-le respondí
-Ha escuchado usted de la gorgojoterapia-me sorprendió mi
interlocutor. Claro que había escuchado hablar de los gorgojos que se tragan
vivos y que te curan del cáncer. Varias personas me habían comentado de este
tratamiento alternativo pero nadie me había dicho dónde podía encontrar los
gorgojos…
-Si, claro- respondí secamente.
-Disculpe que me haya atrevido a preguntarle esto, pero si
usted quisiira yo podría proporcionarle los gorgojos, sin ningún costo para
usted.
-Ah, Ok- balbucee ante la sorpresa.
-Usted me llama y yo se los llevo totalmente gratis. Los
gorgojos se reproducen solos, ya va usted a ver… Yo he visto curarse a muchas
personas, entre ellas una niña de siete años que tenía leucemia y ahora ya
tiene 15 años…
-Sí, he sabido que son muy buenos…
-Tome nota de mi celular… Mi nombre es José...
-Gracias, José, si después de mi próximo chequeo considero que
los necesito lo voy a llamar.
-Bueno, señora, como le decía si usted viene el próximo mes
a hacer su trámite todo va a ser más fácil, no se apresure.
-Muchas gracias, gusto de conocerlo.
Todavía estaba aturdida por la gran sincronización que me
había llevado a llamar a la AFP y que, entre todos los representantes, me tocara
justo aquel que cultiva los gorgojos y que tiene como misión compartirlos con
las personas que lo necesitan. Pensaba que, sin duda, este señor era un
ángel para mí. Cuando sonó el teléfono.
-Señora Miski- me dijo José- me había olvidado de decirle
que si usted me llama a mi celular y yo no le contesto porque estoy trabajando y nopuedocontestarle, por favor, deje el recado “soy la señora Miski, lléveme los gorgojos a tal
dirección y yo se los llevo”.
-Gracias, José. Así quedamos.
Colgué y supe que José era un nuevo ángel que Dios me está
poniendo en el camino. Se lo comenté a mi papá, quien cada día se asombra más de
las coincidencias que se me presentan.
-Son parte de una red de sanación- le expliqué a mi papá- Es
parte de una red de ángeles que nos acompañan aquí en la Tierra- me dije para mí
misma.
Señor, gracias por la
sincronización milagrosa, que no es otra cosa que el resultado de las oraciones,
novenas, pensamientos positivos para mi curación. Dame fuerzas para aprovechar
estas oportunidades y compartir estos datos con mis compañeros de quimioterapia
y cualquier otra persona que lo necesite. Larga vida a José y a sus gorgojos
sanadores.
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jueves, 14 de marzo de 2013
Murió un luchador
Ha ce una semana, cuando me enteré de la muerte de Hugo Chávez, el presidente
venezolano, sentí mucha pena. Nunca fui su simpatizante en política, pero en
los últimos meses estuve preocupada por su estado de salud. Algo de empatía se
desarrollo entre nosotros.
Cuando yo estaba en mi cama tratando de ahorrar fuerzas para
sentarme en la computadora y enviar un e-mail de trabajo, imaginaba lo que
sería para él dar órdenes para el gobierno de un país desde una cama y un
catéter respiratorio que le impedía hablar.
Pensaba en lo que él podía sentir en lo que él querría
decir, realmente.
La vida da muchas vueltas, la mayor de ellas es pasar de la
fortaleza física, de ser un invencible a convertirte en un paciente que va
viendo mermar sus fuerzas, por una operación, primero, por un tratamiento
agresivo, después, por un pronóstico negativo luego y empezar nuevamente el
ciclo.
No hay hombre de acero que no se ablande con los golpes de
la vida. La palabra paciente está muy
bien puesta. Seguro que los sabios griegos
la crearon, porque al enfrentar una enfermedad debemos desarrollar una
cualidad: la paciencia. Paciencia para sanar o para vivir con la enfermedad
hasta el fin de nuestros días.
Pensaba si Hugo Chávez pensó en política al final de su vida
o si pensó en su vida personal, en su familia. No hay forma de saberlo, solo de
intuirlo. Yo creo que debe de haber sufrido mucho si fue consciente de que iba
perdiendo la batalla, si se vio disminuido como líder. No debe haber sido
fácil.
Lo real es que ya está descansando, ya no sentirá más
debilidad, no más dolor, no más conflictos internos. Llevó una vida plena a su
manera y vivirá en el recuerdo de muchísima gente.
Señor, enséñanos a
aceptar con humildes las limitaciones de esta enfermedad o las que nos acarrean
los efectos del tratamiento. Danos fortaleza física y moral para no desfallecer
y luchar con esperanza y fe. Da sabiduría y mucho amor a nuestros familiares y
amigos que nos ayudan en este proceso. Cólmalos de bendiciones.
Vuelve la calma
Rompo el silencio de dos semanas para decirles que todo va
bien. Mi laptop enloqueció y no captaba internet.
He superado la segunda sesión de quimio con todo y su
refuerzo. Esta vez me pusieron una dosis menor y como los riesgos estaban ya
calculados, mi organismo no ha sufrido tanto como la primera.
Después de mucho
argumentar mi doctor logró que el seguro me aceptara las vacunas de Filgastrim
y entonces mis leucocitos subieron y resistieron el batacazo de la Gemcitabina
y el Doxatel.
Yo, por mi parte, me he dedicado a descansar y alimentarme
bien. Esa es mi tarea.
Esta semana empezó con una sensación saludable. El lunes me
sentí más fuerte, ya desintoxicada, aunque persistía la urgencia de ir al baño.
El martes me saqué la muestra de sangre por la mañana y por la tarde me fui al
cine- ¡por fin!!!- Ayer miércoles fui al
doctor, me confirmó que mi cuerpo ha respondido bien y que el próximo miércoles
empezamos la tercera sesión de quimio con el mismo esquema. Ya estoy en la mitad
del tratamiento ¡No lo puedo creer!!
La primera semana de abril me sacarán una nueva resonancia
magnética de abdomen y pelvis para chequear cómo va todo. La última fue en noviembre y mostraba los dos
nódulos que originaron la radioterapia y este tratamiento complementario de
quimioterapia. Empiezan las angustias…
Me quedan seis días con fuerzas antes de tercera quimio.
Debo aprovecharlos al máximo. Quisiera bailar, quisiera pasear, ordenar mi
clóset, encargarme una nueva peluca, recoger la que dejé en la peluquería. Debo
ir al banco, hacer un trámite en la AFP, llevar mi auto al mecánico... Ya me
toca la revisión técnica… Quisiera escribir, olvidarme de todo y escribir
mucho, mucho, mucho. Pero el día tiene solo 24 horas, y entre el sueño
nocturno, y la siesta me quedan unas 14 disponibles. De estas, paso unas 3
horas preparando mis alimentos y comiendo, restemos una hora de ducha por la
mañana y varias incursiones al baño queme deben tomar como una hora más en
total. Me quedan 9 horas. Si por cada hora productiva necesito dos horas de
descanso, realmente mi día tiene unas 3 horas en las que puedo resolver cosas. El
resto del tiempo se lo dedico al ocio reparador o descanso.
Gracias, Dios Mío, por
gozar del privilegio del descanso médico. Puedo dedicarme a sanarme sin preocupaciones,
sabiendo que a fin de mes cuento con mi sueldo. Gracias a todos los que
lucharon por obtener ese derecho y a todos los que me apoyan para hacerlo
realidad.
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miércoles, 27 de febrero de 2013
Ayer, Dios me habló

Hace muchos años hago la novena del Divino Niño y siempre me
ha dado buenos resultados. Mi socio Alex, siempre está haciendo esta novena por
los más diversos motivos. Hace unos días me hizo recordar que la hiciera y me
dio un tip: “pide por ti y por lo que le
esté pasando a alguien más. Esa es la clave”.
Se trata de una novena muy particular porque le rezas al
niño Jesús Niño y no te pide que seas un santo, ni te dice: “oh, no tu eres un pecador a ti no te toca
mi ayuda…”. Lo que sí te pide es hacer algunas tareas como difundir la
devoción al Divino Niño o donar dinero a quien lo necesite.
Como no estoy en mi casa no tenía la novena a la mano así
que solo recé una que otra oración al Divino Niño. Ayer, por la mañana, cuando
le di la buena noticia de mis plaquetas a mi tía, me dijo el milagro es del Divino
Niño, Mi Divino Niño no me falla!! En este momento estoy de rodillas
agradeciéndole, agregó.
Por la tarde, me reuní con mi socio Alex y camino a casa pasamos
por una gasolinera. Mientras cargábamos combustible le comenté la grandeza del milagro.
-“Tu novena al Divino Niño ha dado resultado
y le expliqué que las plaquetas habían pasado de 56,000 a 370,000 en solo 4
días”.
-¿Y tú
la rezaste?- indagó.
- No,
porque no encontré mi novena- le contesté.
-Mira ahí
tengo un sobre blanco y hay dos novenas que son para Alexandra (una amiga en
común), coge una.
Estaba concentrada en la
gran casualidad de que tuviera con él dos novenas y que yo podía
quedarme con una, así me evitaba el viaje a la iglesia de Miraflores donde las
venden, cuando alguien se acercó por la ventana del piloto.
-Hola, soy
Axel, yo vivo por aquí y vendo estas imágenes para ayudarme…
Ambos volteamos a verlo y no podíamos creerlo, el chico nos estaba ofreciendo una pequeña imagen
de vidrio que se iluminaba de diferentes colores… ¡Justamente del Divino
Niño!!!
Por supuesto que compré la imagen el Divino Niño, mientras
escuchaba que el chico me decía que podía pedir una docena con un buen
descuento y escribía su celular en la cajita.
Alex y yo nos miramos
atónitos.
-Así se
manifiesta el Divino Niño- me dijo- Ahora tienes que hacer la novena en serio
por ti y por alguien más, no lo olvides.
Hoy temprano empecé la novena, por mí y por muchas otras
intenciones, porque cuando uno busca, encuentra los más diversos motivos para
pedir.
Gracias, Señor por los
milagros. Por la oportunidad de rezarte de diversas formas, por los rezos en cadena
que resultan muy poderosos. ¡Gracias, Divino Niño!
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martes, 26 de febrero de 2013
Médula milagrosa
Acabo de regresar de mi control con el oncólogo. Superé
todas las expectativas. De 56,000 mis plaquetas subieron a 370,000 en solo 4
días.
Primero parecía Gollum (el duende de El señor de los anillos, inmediatamente me puse un gorro a pesar del calor veraniego. Esta mañana parecía cocoliso porque todavía me quedaban unos cuantos rulos en el cerquillo, pero entre el análisis y la hora de mi cita con el oncólogo pasé por la peluquería.
Señor, gracias, muchas
gracias por este milagro de vida, gracias por mi médula que responde a las
dietas nutritivas y se repone con el descanso. Bendice a todos los ángeles que me
cuidan y me hacen sentir tan querida. No los menciono pero tú sabes de quienes
te hablo.
El doctor dice que el descanso me ha ayudado bastante, pero no
hay que quitarle méritos a la sopa de cuy (con su quinua y sus garbanzos), al
hígado frito, al vaso, a las lentejitas, el batido de plátano con miel de
abeja, algarrobina y huevo, la quinua-avena para el desayuno y la noche… en
fin.
Agradezco a todos los que han rezado por mía a los que han
hecho la novena del Divino Niño o cualquier otra, a quienes me han alentado de una y otra forma
para que resista y me recupere.
Hoy estoy feliz por esta buena noticia y porque ya puedo
mirarme en el espejo sin asustarme. En cuestión de tres días se me cayó el 95%
de mi cabello. Primero parecía Gollum (el duende de El señor de los anillos, inmediatamente me puse un gorro a pesar del calor veraniego. Esta mañana parecía cocoliso porque todavía me quedaban unos cuantos rulos en el cerquillo, pero entre el análisis y la hora de mi cita con el oncólogo pasé por la peluquería.
Ahora estoy feliz, sin cabello pero con mi nueva peluca. He tenido que
improvisar, pero ha quedado bastante bien. En estos días debo preocuparme por sacar mi colección de aretes
y pañuelos para sentirme más femenina, más yo misma.
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viernes, 22 de febrero de 2013
Amo mi médula espinal
Hoy fui a mi cita con
el oncólogo, no fue necesario que me hicieran ninguna transfusión. Mis
plaquetas habían subido de 37,000 a 53,000. “Tu médula está respondiendo bien”,
concluyó mi doctor y se dispuso a hacer los cálculos necesarios para mi nuevo
esquema de quimioterapia.
El mínimo de plaquetas para seguir el tratamiento es entre
110,000 - 100,000, por lo que el próximo martes me sacaré un nuevo hemograma y
conteo de plaquetas. Si todo va bien, el miércoles empiezo mi segunda quimio.
Estoy segura que me va a ir bien. Con la nueva dieta
nutritiva y las ayudas extras que recibo de mis ángeles aquí en la Tierra, mi
médula se va a reponer al máximo!!
Gracias, Señor por
este cuerpo milagroso, por esta médula trabajadora. Gracias por todas las
bendiciones que recibo a cada momento en este difícil momento de mi vida.
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