martes, 31 de diciembre de 2013

Un buen año más…

¿Qué hace a un año un año bueno? ¿Qué te haya ido bien? ¿Qué haya sido un año de oportunidades y que las hayas aprovechado? ¿O, tal vez, que hayas enfrentado una tremenda enfermedad y la hayas vencido?

Este ha sido un buen año para mí. Ha sido un año duro, un año exigente, pero los resultados han valido la pena.

He estado en tratamiento durante cinco meses, he estado con descanso médico durante nueve meses y he tomado vacaciones ya sintiéndome sana y recuperada, durante casi un mes. Luego han venido las fiestas y las he disfrutado.

Este año he aprendido mucho, me he enfrentado a mí misma, a mis miedos, a mi sufrimiento corporal y ahora estoy en busca de una nueva forma de vida más saludable.

Espero que el próximo año haya espacio en mi vida para otras metas, otras experiencias. Empiezo el 2014 sana, totalmente recuperada en cuanto a mi vitalidad y mi estado anímico. Voy a recibir el año con mi familia y de ahí me iré a una fiesta a reunirme con amigos alegres, con amigos que me han acompañado en este proceso con su cariño y sus oraciones, probablemente. Espero bailar, no importa si sola o en grupo (mejor si hay hombres bailarines). Espero regresar a casa cansada, agotada, con ese dolor de pies que te recuerda lo bien que la has pasado.

Mañana, será otro año, un nuevo periodo para ser feliz.



Gracias, Señor, por esta nueva oportunidad de alcanzar mis metas y mis sueños. Gracias, por los milagros que has obrado en mí y en mis compañeros de quimioterapia.  Bendice a mi familia, a mis amigos y a quienes han hecho posible que recobre mi salud y seguirán vigilantes durante el nuevo año.

martes, 5 de noviembre de 2013

PATATÚS!!!

Hace casi dos meses que volví a trabajar, luego de ocho meses de descanso médico y ya necesito vacaciones.

Ha sido muy iluso de mi parte pensar que voy a volver a ser la misma, ilusos también mi médico y mis compañeros de trabajo. Contra todo mi espíritu luchador y optimista me tengo que conformar y aceptar que NO soy la misma de antes- al menos por ahora y entiéndase ahora como un prolongado presente-.

Mi hígado ha quedado muy sensible y al menor contratiempo me da un PATATÚS. Si como algo grasoso como un pan con mantequilla me da PATATÚS. Si voy a tener un día tenso amanezco con todos los síntomas del PATATÚS.

Mi estómago se pone rígido, literalmente como tener el estómago hecho un nudo, me da dolor de cabeza, no siento que respire lo suficiente y me pongo lenta, muy lenta.

Hoy amanecí con esa sensación horrible, quise ganarle y me sobrepuse, pero a media mañana estaba a punto de vomitar, con esa sensación de que el estómago te da vueltas. Lo único que quería era tirarme a mi cama pero no podía.

En cuanto me convencí que no podría ir al trabajo, tuve que prepararme una sopa de dieta porque a pesar de todo yo siempre tengo apetito. Yo pienso que al comer se disuelve la bilis y uno mejora, así que tuve que hacer guardia hasta que estuvo listo mi almuerzo y recién después pude pegarme una siesta.

Al despertar seguía con el malestar, aun así tuve que hacer una gestión cerca a mi casa, pero tuve que renunciar a asistir a una celebración importante en mi trabajo. ¡No me daba el cuerpo!!

Cómo habré estado de aturdida que me olvidé de ir a pagar mis tarjetas de crédito que vencían hoy… ni modo. Cuando me di cuenta ya no lo podía hacer ni por internet.

Pienso en la razón del PATATÚS: ¿Mucho estrés?, ¿Mucho cansancio?, ¿Algo que comí?, ¿Algún colerón?, ¿Miedo a reencontrarme con la gente?? ¿O será que ya faltan solo 10 días para mi próximo control médico…? ¡No había pensado en eso…!

Estos ataques de pánico me hacen recordar al año 1997, luego de que me hicieran radioterapia por mi segundo episodio de cáncer. Fue la época más horrible de mi vida, me moría de miedo de morirme  y, por las noches, acostumbraba a imaginarme lo que sería la muerte, hasta que me convencí que la muerte sería algo agradable.

Realmente necesito tomarme un tiempo para poner mis ideas en orden y seguir mi recuperación aun no estoy lista para afrontar el estrés propio del trabajo, al menos no en las condiciones actuales. Estos últimos días varias personas me han recordado que no debo estresarme, y eso me estresa porque tengo muchas cosas que hacer contra el reloj. ¡Estoy atrapada en un estresante círculo vicioso!



Gracias, Señor por las vacaciones que aún me quedan porque no tomé a causa de la enfermedad. Ahora puedo aprovecharlas y recuperarme. Tú sabes que las necesito. 

miércoles, 16 de octubre de 2013

Todo por un auto nuevo

Mi fiel carrito Daihatsu que me ha acompañado por largos ocho años, se transformó en un tanque o un buque a consecuencia de los efectos de la quimioterapia en mis músculos. De solo sacar el auto de la cochera me quedaba extenuada. Ni hablar lo que significaba manejar 40 minutos para ir a mi trabajo.

Felizmente, encontré un auto automático y con timón hidráulico que venía con muchas garantías, casi nuevo ¡Y qué diferencia!! Ahora ya no manejo, ahora me paseo por las calles de Lima, por más congestionado que esté el tránsito.

Pienso en lo afortunada que soy de haber encontrado un auto a mi alcance, que me ha devuelto la posibilidad de movilizarme sin que me duela nada cuando bajo del auto…

Calles de Lima, ahí voy. Paseos al campo,  ahí voy. Veranito en la playa, ahí voy!!!! Ya me veo por las pistas al volante de mi nuevo Aveo escuchando mi música favorita. ¡Esto sí es vida!!!


Señor, gracias por la posibilidad de renovar mi auto, gracias por ponerme este auto sanador en mi camino. Bendice a quien me lo vendió y a quien me compró el mío. ¡Estoy feliz!!

jueves, 12 de septiembre de 2013

De vuelta al trabajo y a las sorpresas de la vida

Ayer fue un día muy especial. Mi primer día de trabajo (o retorno al trabajo) luego de casi 9 meses entre vacaciones y  el descanso médico. La jornada tuvo sus altibajos porque mi oficina ha sido asignada a otra persona y mis cosas han sido embaladas  ¡oh, sorpresa!! Parece que no me esperaban tan pronto.

Recibir el cariño de mis compañeros, especialmente del vigilante y el encargado de la limpieza, me hicieron sentir muy querida. Estuve un par de horas, tuve que ir a relaciones laborales a  ver el tema de mi subsidio porque el seguro social me vuelve a rechazar mis documentos. Ahora quieren un nuevo informe médico y un reporte de gastos. Ya se los estoy consiguiendo pero además le voy a mandar mi foto sin pelo al médico auditor para que no le queden dudas de que el tratamiento fue cierto.

Por la mañana cuando abrí mi correo leí un mensaje de Gabriela, una compañera de prom de la quimioterapia. Me escribía a mí y a dos chicas más contándonos que esa tarde la operaban y que rezáramos para que todo saliera bien (chamba para el Divino Niño), saliendo del trabajo fui al centro oncológico para solicitar el informe y demás y me encontré con otra compañera de prom, Melissa, ella ya superó un cáncer de seno y ahora está luchando contra una metástasis al hígado.

Yo que iba por un ratito  me quedé conversando largo rato apoyándola y discutiendo acerca de nuestra situación con el seguro. Las dos tenemos EPS, este seguro paralelo a la seguridad social, solo nos cubre mientras sigamos trabajando. Si dejamos de trabajar qué pasa con nuestra cobertura, qué seguro nos va  a recibir con esta pre-existencia?? Estamos jodidas!! Decidimos que era un tema para plantearle a la congresista Cecilia Tait, que ya se curó de un cáncer y que debería entendernos.

Melissa está curada a un 90%, gracias a la quimio y a la dieta que le ha dado Sasha Barrios, con jugos verdes (extractos) y una serie de indicaciones específicas de alimentación. Me ha dicho que en Wong venden unos germinados de brocoli que son ¡lo máximo! Tendré que conseguirlos.

Por nuestra larga conversación  me enteré que Robertito, un pata que luchó duro contra el cáncer de cólon ha muerto. Yo recuerdo que hace un par de meses me topé con él y me dijo que le habían encontrado un nuevo tumor. Estaba muy decidido a enfrentarlo. No pensé que se fuera tan pronto. Descansa en paz, querido amigo.

Al salir me crucé con Lizardo, otro pata que ha vencido a la leucemia y está en espera de un trasplante de médula. Me hubiera gustado saludarlo pero él no me vio.

Me pongo a pensar en cuántas personas geniales están en la lucha, algunas lo logran  otras no.

Pienso en mi misión, por qué Dios permite que yo siga adelante. Si yo he pasado por todo esto y tengo fuerzas para pelear, pelearé por nuestros derechos, creo que esa es una de tarea que requiere atención urgente.

Gracias, Señor, por esta nueva oportunidad de vida, sé que cada día es un regalo y no quiero desperdiciarlo. Gracias por permitirme conocer lindas personas, luchadoras y decididas. Te pido muchas bendiciones para ellos.





viernes, 23 de agosto de 2013

Las mejores noticias!!!!

Gracias a Dios y a las buenas vibras de mis amig@s y familiares, mi PETSCAN dice que no tengo nada oculto por ahí… En otras palabras no hay actividad de cáncer en mi cuerpo (cerebro, pulmón, abdomen, pelvis, etc.) Es decir el tratamiento ha dado resultado al 100%.

Ahora solo me queda recuperarme del gran susto que he tenido estos días previos a la consulta.


Gracias, Señor, bendice a mi oncólogo, a mi doctora bioenergética, a mi doctor en medicina china y a todos los ángeles que han colaborado con mi restablecimiento.



jueves, 22 de agosto de 2013

Stand-by

Hace más de un mes que no escribo, debería decir hace más de un mes que estoy esquivando la realidad. Estoy abrumada con mis pensamientos y mis temores. No quiero pensar, no quiero hablar,  que nadie me pregunte nada…

La espera de casi dos meses para enfrentarme a mis nuevos resultados ha sido dura pero por fin terminará mañana.

Mañana tengo cita con mi oncólogo, la cita de los 3 meses… ahora con un petscan que va a mostrar si hay actividad tumoral o no en mi cuerpo.

No quiero saber!! No quisiera saber nada!! Pero debo ir a mi cita. Tal vez todos estos temores son infundados pero no puedo dejar de considerar que los resultados pueden ser diferentes a lo que yo quiero oír.

A partir de mañana me esperan muchas decisiones que he postergado porque no estoy segura de nada.

Me doy cuenta que he perdido la fe, la confianza o la esperanza.  No hay nada que yo pueda hacer para cambiar los resultados que ya están esperando que los recoja. Debería relajarme y aceptar la voluntad de Dios o el rumbo del destino.

En este momento quisiera escaparme a otra dimensión y empezar de nuevo en otra piel, si es que se pudiera. Qué lindo sería habitar otro cuerpo sin riesgos ni amenazas, pero no es mi caso.

Esta guerrera está escondida en la trinchera esperando el toque de diana para reaccionar por fin. Mientras tanto digamos que estoy en stand-by.



Gracias , Señor, por el valor que me vas a dar –estoy segura-  para afrontar las nuevas novedades de mi estado de salud. Gracias por la tecnología que permite ver cada rincón de mi organismo, pero valgan verdades… me muero de miedo.

martes, 16 de julio de 2013

¡Vamos progresando!!

Ya van a ser casi dos meses que terminé la quimio y empecé mi  régimen de nutrición.

El cuerpo es una maravilla, ya voy venciendo ese cansancio abrumador.

Al principio cuando salía a caminar por media hora, volvía a casa y tenía que dormir una siesta de 2 ó 3 horas para recuperarme porque había quedado extenuada. Ahora, he aprendido un truco. Antes de salir a caminar como una fruta dulce para tener energía y no desfallecer. Está dando resultado. La siesta que es obligatoria, todavía, se ha reducido a una hora u hora y media a lo mucho. Es decir ahora puedo hacer algo en la mañana y algo por la tarde.

En cuanto a la dieta para bajar los siete kilos extra, está dando resultado en medidas pero no en peso, si la hacemos caso a la balanza tendría que decir que he subido medio kilo. La nutricionista trató de darme mil razones para no traumarme por subir de peso en vez de bajar… Me dejé convencer con el argumento que señala que mi grasa se está transformando en músculo y eso es lo que pesa… quiero creer que es así.

La idea es eliminar la grasa como medida de precaución para evitar una recaída del cáncer. La nutricionista me ha prohibido tajantemente las gaseosas (yo estuve tomando gaseosa durante la quimio porque me daba energía), me ha permitido comer un poquito de chocolate con tal que deje la gaseosa y los azúcares. Ahora estoy endulzando con estevia. No más enlatados ni comida envasada, todo natural. Puedo comer un pan en la mañana y un carbohidrato en el almuerzo pero por la tarde ya no. Así que bienvenidas las ensaladas y las nuevas recetas que me han entregado.

Ahora ando metida en la cocina, empiezo temprano con el extracto verde y luego del desayuno, dejo todo listo para mi ensalada del día. Con cinco comidas al día, no hay forma de evitarlo. Yo misma he preparado el souflé de alcachofas y el ratatouille con zapallito italiano y berenjenas. Todo sea por comer sano y rico. 

No me quejo, lo disfruto. Pero esto es posible porque, gracias a Dios tengo tiempo libre para hacerlo. ¿Cómo haré después cuando vuelva al trabajo? Tendré que trabajar menos horas para mantener el ritmo.
Pero eso de volver al trabajo lo veo aun muy lejano…



Gracias, Señor, por la sensación de bienestar que acompaña a la recuperación. Tú me diste las fuerzas para superar el tratamiento, ahora me das la perseverancia para salir adelante con la dieta y el ejercicio.