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viernes, 31 de enero de 2014

¡Feliz Mes Nuevo!

Han pasado 30 días y no me provocaba escribir para el blog. 

Yo me preguntaba por qué. Una amiga me sugirió “tal vez porque ahora te sientes más cerca de la vida que de la muerte”. Me quedé pensando.

He estado muy preocupada de empezar el año forjando hábitos favorables para organizar mi día. Escribir por las mañanas, almorzar sano. Ordenar todo lo que pueda antes de que vuelva a trabajar y por las tardes vida social: Cine, amigas, natación tres veces por semana.

Ahora sí estoy disfrutando mis vacaciones. Mi cuerpo está más fuerte, la natación me está ayudando bastante. Me siento más serena también y duermo como bebé…

Después de ocho meses de descanso médico volví al trabajo pero no era suficiente. Las secuelas de atravesar una experiencia tan dura a nivel físico y emocional requieren más tiempo. Al menos en mi caso. 

Hoy es el último día de enero y me siento tranquila. No siento ese terror a volver al trabajo y que me gane el sistema y termine descuidando mi salud.

Se podría decir que estoy de vacaciones desde el  21 de noviembre en que subí al avión y me fui a Buenos Aires por tres semanas. También me fui a Punta Cana, tres días de sol, mar, aire puro,  yoga y  baile a la orilla del mar,  he bailado salsa, merengue y bachata… me he reconciliado con mi cuerpo, mi mente descansó. Es imposible pensar en una playa paradisíaca… Mi espíritu se tomó un descanso también, se purificó. Siempre es bueno estar fuera, no solo fuera, lejos. Eso nos da la distancia necesaria para ver las cosas de otra manera.  

No tomaba vacaciones en dos años así que he tenido muchos días para reponerme. Y estos 30 días libres han sido una verdadera bendición. Me doy cuenta que puedo ser feliz, que podré serlo. Ya estoy más fuerte.

Extraño enseñar, esa es una parte bonita de mi vida, pero es demandante. Hay que enseñar sintiéndote bien, pudiéndote dar al 100% -o al menos al 80%-.

La vida está ahí esperándome con mil calles para pasear, mil tentaciones para comer, amigos y familia con quienes compartir y sueños, muchos sueños para nuevos proyectos y forjarme el futuro que yo quiera.


Gracias, Señor, por el tiempo que todo lo cura, por las leyes laborales que te asignan 30 días de vacaciones por año trabajado, por el  derecho a descanso médico con goce de haber. Gracias por la sabiduría que surge fruto del caos de la confusión. Muchas gracias.


viernes, 15 de marzo de 2013

Gorgojos Milagrosos


Hoy llamé por teléfono a mi AFP para solicitar una cita para hacer un trámite pendiente. Esperé durante más de 15 minutos hasta que me contestó un representante. Le expliqué mi situación.

-Mire estoy en descanso médico porque me están haciendo quimioterapia y no puedo ir y hacer ninguna cola. Quisiera que me den una cita…

El joven me explicó que  no daban citas para el tipo de trámite que yo deseaba realizar, pero me aconsejó que acudiera el siguiente mes, ya que en ese momento habría menos cola.

De pronto me hizo una pregunta:

-Usted ha pensado solicitar invalidez…?
-No, mi pronóstico es bueno-le respondí
-Ha escuchado usted de la gorgojoterapia-me sorprendió mi interlocutor. Claro que había escuchado hablar de los gorgojos que se tragan vivos y que te curan del cáncer. Varias personas me habían comentado de este tratamiento alternativo pero nadie me había dicho dónde podía encontrar los gorgojos…
-Si, claro- respondí secamente.
-Disculpe que me haya atrevido a preguntarle esto, pero si usted quisiira yo podría proporcionarle los gorgojos, sin ningún costo para usted.
-Ah, Ok- balbucee ante la sorpresa.
-Usted me llama y yo se los llevo totalmente gratis. Los gorgojos se reproducen solos, ya va usted a ver… Yo he visto curarse a muchas personas, entre ellas una niña de siete años que tenía leucemia y ahora ya tiene 15 años…
-Sí, he sabido que son muy buenos…
-Tome nota de mi celular… Mi nombre es José...
-Gracias, José, si después de mi próximo chequeo considero que los necesito lo voy a llamar.
-Bueno, señora, como le decía si usted viene el próximo mes a hacer su trámite todo va a ser más fácil, no se apresure.
-Muchas gracias, gusto de conocerlo.

Todavía estaba aturdida por la gran sincronización que me había llevado a llamar a la AFP y que, entre todos los representantes, me tocara justo aquel que cultiva los gorgojos y que tiene como misión compartirlos con las personas que lo necesitan. Pensaba que, sin duda, este señor era un ángel para mí. Cuando sonó el teléfono.

-Señora Miski- me dijo José- me había olvidado de decirle que si usted me llama a mi celular y yo no le contesto porque estoy trabajando y nopuedocontestarle, por favor, deje el recado “soy la señora Miski, lléveme los gorgojos a tal dirección y yo se los llevo”.
-Gracias, José. Así quedamos.

Colgué y supe que José era un nuevo ángel que Dios me está poniendo en el camino. Se lo comenté a mi papá, quien cada día se asombra más de las coincidencias que se me presentan.

-Son parte de una red de sanación- le expliqué a mi papá- Es parte de una red de ángeles que nos acompañan aquí en la Tierra- me dije para mí misma.


Señor, gracias por la sincronización milagrosa, que no es otra cosa que el resultado de las oraciones, novenas, pensamientos positivos para mi curación. Dame fuerzas para aprovechar estas oportunidades y compartir estos datos con mis compañeros de quimioterapia y cualquier otra persona que lo necesite. Larga vida a José y a sus gorgojos sanadores.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Ayer, Dios me habló


Hace muchos años hago la novena del Divino Niño y siempre me ha dado buenos resultados. Mi socio Alex, siempre está haciendo esta novena por los más diversos motivos. Hace unos días me hizo recordar que la hiciera y me dio un tip: “pide por ti y por lo que le esté pasando a alguien más. Esa es la clave”.

Se trata de una novena muy particular porque le rezas al niño Jesús Niño y no te pide que seas un santo, ni te dice: “oh, no tu eres un pecador a ti no te toca mi ayuda…”. Lo que sí te pide es hacer algunas tareas como difundir la devoción al Divino Niño o donar dinero a quien lo necesite.
Como no estoy en mi casa no tenía la novena a la mano así que solo recé una que otra oración al Divino Niño. Ayer, por la mañana, cuando le di la buena noticia de mis plaquetas a mi tía, me dijo el milagro es del Divino Niño, Mi Divino Niño no me falla!! En este momento estoy de rodillas agradeciéndole, agregó.

Por la tarde, me reuní con mi socio Alex y camino a casa pasamos por una gasolinera. Mientras cargábamos combustible le comenté la grandeza del milagro.

                -“Tu novena al Divino Niño ha dado resultado y le expliqué que las plaquetas habían pasado de 56,000 a 370,000 en solo 4 días”.
                -¿Y tú la rezaste?- indagó.
                - No, porque no encontré mi novena- le contesté.
                -Mira ahí tengo un sobre blanco y hay dos novenas que son para Alexandra (una amiga en común), coge una.

Estaba concentrada en la  gran casualidad de que tuviera con él dos novenas y que yo podía quedarme con una, así me evitaba el viaje a la iglesia de Miraflores donde las venden, cuando alguien se acercó por la ventana del piloto.

                -Hola, soy Axel, yo vivo por aquí y vendo estas imágenes para ayudarme…

Ambos volteamos a verlo y no podíamos creerlo, el  chico nos estaba ofreciendo una pequeña imagen de vidrio que se iluminaba de diferentes colores… ¡Justamente del Divino Niño!!!
Por supuesto que compré la imagen el Divino Niño, mientras escuchaba que el chico me decía que podía pedir una docena con un buen descuento y escribía su celular en la cajita.
Alex y yo nos miramos  atónitos.

                -Así se manifiesta el Divino Niño- me dijo- Ahora tienes que hacer la novena en serio por ti y por alguien más, no lo olvides.

Hoy temprano empecé la novena, por mí y por muchas otras intenciones, porque cuando uno busca, encuentra los más diversos motivos para pedir.


Gracias, Señor por los milagros. Por la oportunidad de rezarte de diversas formas, por los rezos en cadena que resultan muy poderosos. ¡Gracias, Divino Niño!



martes, 26 de febrero de 2013

Médula milagrosa

Acabo de regresar de mi control con el oncólogo. Superé todas las expectativas. De 56,000 mis plaquetas subieron a 370,000 en solo 4 días.

El doctor dice que el descanso me ha ayudado bastante, pero no hay que quitarle méritos a la sopa de cuy (con su quinua y sus garbanzos), al hígado frito, al vaso, a las lentejitas, el batido de plátano con miel de abeja, algarrobina y huevo, la quinua-avena para el desayuno y la noche… en fin.

Agradezco a todos los que han rezado por mía a los que han hecho la novena del Divino Niño o cualquier otra, a quienes me han alentado de una y otra forma para que resista y me recupere.
Hoy estoy feliz por esta buena noticia y porque ya puedo mirarme en el espejo sin asustarme. En cuestión de tres días se me cayó el 95% de mi cabello.

Primero parecía Gollum (el duende de El señor de los anillos, inmediatamente me puse un gorro a pesar del calor veraniego. Esta mañana parecía cocoliso porque todavía me quedaban unos cuantos rulos en el cerquillo, pero entre el análisis y la hora de mi cita con el oncólogo pasé por la peluquería.
 
Ahora estoy feliz, sin cabello pero con mi nueva peluca. He tenido que improvisar, pero ha quedado bastante bien. En estos días debo preocuparme por sacar mi colección de aretes y pañuelos para sentirme más femenina, más yo misma.

 Señor, gracias, muchas gracias por este milagro de vida, gracias por mi médula que responde a las dietas nutritivas y se repone con el descanso. Bendice a todos los ángeles que me cuidan y me hacen sentir tan querida. No los menciono pero tú sabes de quienes te hablo.

domingo, 24 de febrero de 2013

Un pelo en la almohada


Un pelo en la almohada, luego otro en la tina, un manojo entre las hebras del cepillo. Muchos más en el suelo, sobre la ropa. Donde quiera que vaya dejo mi rastro de cabello. Mi nuevo cabello más ensortijado y suave que nunca me está abandonando.

Hace unos días – justo el día 15 del tratamiento- me brotó un dolor generalizado en el cuello cabelludo, se sentía como si todos los folículos pilosos se hubieran abierto. Yo supe que era la señal. El peinado ya no arma.

No he tenido fuerzas de ir a la peluquería, no he podido encargar una nueva peluca. Solo he rescatado algunos pañuelos y mi turbante.

Ayer la caída fue más dramática, ya se nota espacios vacíos en diferentes partes de mi cabeza. Me sigue doliendo el cuero cabelludo. Está inflamado.

Me habían dicho que con esta medicina no se me caería tanto el cabello. Craso error. Esta vez parece que se me caerá todo  y en pocos días.

Me divierto haciendo montículos con mis rizos caídos. Me paso la mano por la cabeza y formo estas bolas de pelo que se van sin despedirse. No me da pena. No me preocupo por la belleza perdida. La belleza no me preocupa hace muchos días. Me preocupa mi salud.

Al contrario de Sansón, yo lanzaré un grito de guerra en cuanto me quede totalmente calva y me cargaré de fuerza para luchar.

Estoy empezando una nueva etapa, la de la visibilidad. “Sí tengo cáncer ¿y qué? Tal vez tú tengas pero no lo sabes”. Eso le diré mentalmente a la gente que me mire en las calles. Si no es para sonreírme  darme aliento, mejor que no me miren.

Me doy cuenta que estoy más furiosa que nunca. No creo que sea por la pérdida de mi cabello. Solo estoy furiosa. Quiero llorar.


Gracias, Señor, por las lágrimas que se llevan las tristezas, gracias por la furia que al final se transforma en serenidad. Gracias porque sigo viva y con fuerzas para luchar.

viernes, 22 de febrero de 2013

Amo mi médula espinal


Hoy  fui a mi cita con el oncólogo, no fue necesario que me hicieran ninguna transfusión. Mis plaquetas habían subido de 37,000 a 53,000. “Tu médula está respondiendo bien”, concluyó mi doctor y se dispuso a hacer los cálculos necesarios para mi nuevo esquema de quimioterapia.

El mínimo de plaquetas para seguir el tratamiento es entre 110,000 - 100,000, por lo que el próximo martes me sacaré un nuevo hemograma y conteo de plaquetas. Si todo va bien, el miércoles empiezo mi segunda quimio.

Estoy segura que me va a ir bien. Con la nueva dieta nutritiva y las ayudas extras que recibo de mis ángeles aquí en la Tierra, mi médula se va a reponer al máximo!!


Gracias, Señor por este cuerpo milagroso, por esta médula trabajadora. Gracias por todas las bendiciones que recibo a cada momento en este difícil momento de mi vida.

domingo, 28 de octubre de 2012

Tres veces ESTRELLA


En mi vida se suceden los acontecimientos a veces con mucha rapidez y no me dejan darme cuenta de lo que realmente está ocurriendo.

Así me ha pasado con este tema de ser estrella de TV.  Salir en el  Programa Cuídate Mucho ha sido un paso muy importante para mí. Salir a contar mi historia a través de una entrevista dando mi cara, con mi nombre y apellido, sin seudónimos. No era Miski, la guerrera, era Rosa María, la escritora.

Verme  en TV fue un cúmulo de emociones desconcertantes. Justo para ese fin de semana mi hermana me había pedido que su hija de 15 años se quedara conmigo, yo ya estaba comprometida cuando me avisaron que salía el programa, esa noche. Yo no le dije nada, esperando que quisiera irse a ver su facebook o jugar algo en la compu, pero no ella se acomodó a mi lado a ver la TV. Yo estaba aterrada.

El programa empezó y yo sentí PUDOR, MIEDO, VERGÜENZA, todo al mismo tiempo, lo único parecido que se me ocurre se denomina AMPAY.

Yo conocía mi historia, he trabajado mucho la de Miski, pero en la TV discurría otra, la que el programa contaba de mí. Y sí, era yo hablando de mi vida, de mis tres cánceres, de mi separación, de mi sobrevivencia, de mi misión con los niños. También estaban las historias de las otras dos chicas, valerosas y optimistas.

Sobreviví a la emisión del programa, pero quedé en estado de shock. No tenía mucho tiempo para digerir lo que me estaba pasando porque al día siguiente, recibiría a mis pequeños escritores a las 10 am y por la tarde sería una estrella de la Literatura Infantil en mi encuentro de Halloween con mis lectores en una de las mejores librerías de Lima. Y yo estaba a cargo de la producción. Por la noche me fui al cine a olvidarme de todo con una película a la medida de mi evasión.

El domingo se cumplían 23 años de la muerte de mi mamá. Mi hermana había reservado misa  las 10,30, pero yo no fui. A esa hora me estaba dirigiendo a Quebrada Verde en Pachacámac para hacer el circuito y luego convertirme nuevamente en  estrella solidaria y dirigir un taller con los niños de la zona. 

El tiempo y las fuerzas me alcanzaron milagrosamente para hacer todo y volví a mi casa como a las ocho de la noche.

Caí rendida, no pensé en nada y dormí hasta el día siguiente. El lunes me levanté temprano, corregí lo exámenes parciales de mis alumnos de la universidad, me preparé mi desayuno y justo cuando me iba a bañar me di cuenta que eran las 10.10 y que mi clase no era a las 11 sino que ya había empezado sin mí. Tuve que llamar, dar una excusa y volver a la rutina lo más rápido posible.

Esta fue la primera señal de mi turbación emocional.  La semana fue dura, felizmente resolví los temas de trabajo, pero tuve que ir  todos los días. Hay que decirlo, las estrellas también trabajan y mucho; y tienen sus pequeñas estrelladas…

Hoy he llorado al ver unas fotos de mujeres con cáncer de mama, de mujeres luchadoras como Miski y como yo, que dan la cara. Me he dado cuenta que es la primera vez que lloro en todo este proceso. Y no lloro por autocompasión o por miedo, lloro porque estoy muy sensible. Lloro porque hay gente que me ha escrito, que me ha dicho que vio el programa, lloro por los mensajes solidarios. Lloro por las pequeñas alegrías y las grandes tristezas. Lloro porque estoy sola en casa y puedo llorar. Y, tal vez, simplemente llore porque necesito un abrazo en este momento.

Esto de ser adulto es difícil, ser una estrella (aunque efímera) de TV es aún peor.


Señor, Gracias, por mi círculo cercano de apoyo, gracias por los ángeles como Mercedes Cardoso, que se comprometen con causas para otros imposibles, gracias  por el valor que me obsequias cada día para que pueda seguir con mi vida y brillar como la estrella que quieres que sea. 

miércoles, 24 de octubre de 2012

Retroceder nunca, rendirse jamás


Retroceder nunca, rendirse jamás, ese es mi lema. Mi cuerpo ha sostenido una increíble recuperación desde que terminé la quimio.

Mi pelo ya ha cubierto todo mi cuero cabelludo, aunque está más crespo que nunca y en vez de crecer se enrolla…

Mis manos dejaron de sentirse el adormecimiento de los dedos… y, aunque con esfuerzo, ya logran quitar las tapas rosca de las botellas de agua o gaseosa.

Mi torso ya no me duele cuando trajino mucho. ¡Qué gran alivio!

Y mis piernas han  recuperado su fortaleza, felizmente. Ya no tengo que cambiar mi auto con urgencia por uno automático. He vencido al pedal del embrague y no me cansa tanto manejar.

Pero lo que aun no puedo vencer es ponerme en cuclillas. He empezado a darle a la bicicleta estática, pero no es suficiente. El sábado me incliné para tomarme una foto con una niña y –como ya es costumbre- terminé caída en el suelo. Unos días antes también tuve un episodio de falta de coordinación con mi pierna izquierda, intentaba bajar de una camioneta por el lado izquierdo y mis piernas se enredaron. No hay forma de que mi pierna izquierda reciba el peso de mi cuerpo, hice unos giros acrobáticos… que ni en el baile del tubo…

Se lo comenté al doctor Pun y su diagnóstico fue tajante: “Se te ha atrofiado el músculo”. Cuando estaba a punto de echarme a llorar, me mostró un libro en francés y me explicó los tres puntos clave para hacerme yo misma una fisioterapia en mi pierna. Lo curioso es que en esta técnica no se usan agujas sino el calor de una especie de puro que se llama mocha (moxaterapia).

La terapia consiste en prender el puro (sin fumarlo)  y acercarlo a los puntos clave haciendo pequeños círculos, cuando la piel ya no resiste el calor, se para. El olor de esta vara de mocha es penetrante y se me impregna en la ropa y en los dedos de la mano, aunque hago mi tratamiento en el patio.

Me maravilla la medicina china, para esta no hay imposibles… siempre tienen una yerba más que agregar a mi preparado o soluciones ancestrales naturales, como esta,  para recuperar mi músculo atrofiado.

Cuando prendo mi mocha me transformo en toda una chamana y disfruto de este encuentro con la sabiduría china ancestral en pleno siglo XXI.


Gracias, Señor, por la oportunidad de contar con la sabiduría ancestral china para resolver nuestros pequeños grandes problemas de salud. Bendice a mis oncólogos y al doctor Pun, que muy a su estilo, me está ayudando a seguir adelante.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Recuperé mis fuerzas


La semana pasada puse a prueba mi resistencia física. 

Sábado tuve un matrimonio que terminó en una fiesta hasta las 2 de la mañana. Fui tan feliz como la misma novia, pero mis motivos eran otros. Por fin podía estar ahí con tacos, vestida bonita y con mi peluca recién peinada. Domingo descansé. Lunes me fui al cine. Martes y miércoles tuve un curso de 7.30 a 10 de la noche, lo que significó que estuviera casi 13 horas continuas en el trabajo. El jueves tuve una cena con mis primos, de ocho a 11.30 de la noche. Entre risa y risa el cansancio se desvaneció.  El viernes fui a una fiesta y bailé durante dos horas seguidas, como un trompo feliz!!!  

Este sábado: dicté mi taller con los niños por la mañana. Recargué mis baterías por la tarde y el domingo me fui de exploradora a pasear por Las Lomas de Lúcumo, en Pachacámac. Manejé mi auto, trepé el cerro en una caminata de una hora, almorcé rico y por la tarde fui a conocer unas huacas aún en estudio.  A las 6 de la tarde volví cansadita pero feliz!!!!

Yo estaba feliz no solo por haberme divertido, por haber socializado, por haber vuelto a la vida pero especialmente porque mi cuerpo ha estado en condiciones de seguirme el ritmo.

Este cuerpito que Dios me ha dado, es una máquina misteriosa, tiene un asombroso poder de recuperación. A cinco meses de mi última quimo ya estoy como si nada… Solo llevo dos marcas que aun me delatan: mi catéter y mi cabello que todavía parece una pelusa.

Aun me cuido y voy al trabajo solo tres días a la semana, los otros días monitoreo desde mi casa y puedo dormir la siesta. Siempre es bueno descansar pero ahora mi siesta es rápida,  no más de 30 minuto: y lo mejor de todo, ya no caigo como muerta.

Me imagino que la dieta y las hierbas chinas para controlar las transaminasas están haciendo su efecto.


Gracias, Señor, por el descanso, por la alegría de vivir, por ni familia y  los amigos que me apoyan, por las hierbas chinas y por escuchar mis ruegos… Pero, especialmente, gracias por mi cuerpo, con su ADN mutante y sus achaques, no me importa!!! Así lo quiero!! Es mi cuerpo y punto!! 

jueves, 13 de septiembre de 2012

Pisando fuerte!!


Estoy decidida a avanzar por la vida dando pasos firmes, recuperando mis intereses personales.

Episodio I

Así lo hice hace poco, me inscribí en un taller de capacitación sobre Promoción a la lectura y escritura a través del arte relacional. Estaba tan emocionada descubriendo mi cuerpo y sus sentimientos para volcarlos en un poema, que me olvidé que alguna vez me hicieron quimioterapia, que aun tenía ciertas limitaciones en mis terminaciones nerviosas de pies y manos…en fin, me olvidé de todo.

Después de estar dos horas de pie, me animé a tomar unas fotos, saqué mi cámara fotográfica y me puse de cuclillas. Foto 1, foto 2, foto 3, un poco más a la derecha, un poco más a la izquierda… 

Cuando estaba por terminar, aún en cuclillas quise mover mis pies y ¡OH, OH!!! ¡Mis pies NO respondían!!! Pies a la derecha, indicaba mi  mente a los pies y estos nada. No sentía ni controlaba nada de mis pantorrillas hacia abajo. Traté de darme impulso con las caderas y solo conseguí rodar por el suelo como los muñecos porfiados.

Felizmente al caer se estiraron mis piernas y recuperé el control y pude levantarme…

Episodio 2

Después de un día atareado, como premio me voy a una tienda decidida a aprovechar las ofertas de fin de temporada y compararme unas botas. ¡Flechazo!!! ¡Amor a primera vista!!! Las botas de mis sueños, en mi talla y con un buen descuento…

Me las probé inmediatamente y para mi sorpresa me quedaban grandes. Pedí una talla menos y me quedaban bien. Palpé la punta de mis pies para ver si efectivamente mi pie estaba cómodo. Yo las sentí perfectas. Saqué mi tarjeta de crédito y me las llevé a casa. Me pasé pensando que falda me pondría para lucirlas al día siguiente. No veía las horas de estrenarlas… Más que emocionada metí mi piecito en la bota y ¡Oh, Oh, maravilla!! Parecía una de las hermanastras de Cenicienta tratando de entrar en el zapato de cristal… Mi pie entró en la bota pero no podía estirar los dedos. Al pisar era evidente que mi pie era más largo que el # 35 que había comprado. ¿Cómo fue que mi pie creció de un día para otro??? 

La respuesta es muy sencilla, las terminaciones nerviosas de mis manos y mis pies aun están afectadas por el placitaxel.
Por suerte logré cambiarlas botas por mi número habitual y ahora sí he podido estrenarlas… ¡Un éxito!!!


Señor, gracias por estos momentos de total amnesia de mi pasado reciente, del olvido total de mis limitaciones. Gracias por los buenos momentos que me regalas en esta nueva etapa de mi vida.

martes, 11 de septiembre de 2012

Un traspié por superar


No han pasado ni tres semanas de clases y ¡PLOP!!! Ya empecé a somatizar… Me brotó un herpes en el pecho y debajo del brazo. Gracias a Dios, que no me ha dolido tanto y que los brotes han sido realmente  pequeños. Mi sicóloga – sí ahora voy a una terapia de grupo- dice que eso me pasa por no hablar de lo que me molesta. ¡Mi cuerpo está protestando!!

Resulta que estoy aterrada de dejarme dominar por la rutina y las urgencias del trabajo. Es difícil para mí, no sentir cierta culpabilidad por haber estado ausente durante ocho meses y que el trabajo acumulado siga así, acumulado –sí, ¡estoy mal de la cabeza!!-.

Yo pretendo organizarme pero me doy cuenta que mis pares no respetan los tiempos de los demás. Hay que estar persiguiéndolos, replanteando citas, insistiendo porque te contesten. Así que ahora me doy cuenta que si no se avanza como se  debe, no es por mi culpa, sino por la ineficiencia de los otros miembros del equipo. Pero como no me gusta integrar un equipo ineficiente estoy dispuesta a apoyar incondicionalmente y ¡…ahí está la trampa!!! Debo aceptar que no integro el quipo de los 4 fantásticos sino el de los 3 gatos que cantan desentonados… ¡Qué golpe para mi ego!!!

Corolario: debo repensar mis prioridades laborales. Debo ponerme límites y aceptar las limitaciones de los presupuestos, los cronogramas, etc. Sin perder el ánimo.


Señor, dame fuerzas para aceptar que no puedo detener las turbulencias de la vida, que debo esperar que pasen sin tomarlo como algo personal. Bendice a mi equipo para que recupere el equilibrio perdido y trabajemos en armonía.

martes, 14 de agosto de 2012

Celebremos la vida!!!!

Hoy estoy feliz, con muchas ganas de celebrar que mis resultados del control fueron excelentes!!!!!

El asunto de los nódulos peritoneales ya está superado, ni se les ve en la resonancia… Hasta los ganglios inflamados dejaron de ser una amenaza para el médico que interpreta las imágenes. Ya no miden 1 cm. sino 0.6 cm. Es decir,  valió la pena la dieta vegetariana y las hierbas chinas.

Otra buena noticia, mi hemoglobina subió a 13.3 así que estoy lista para reintegrarme a mis labores.
Ahora solo falta ver un asunto de las transaminasas que han salido un poco altas, pero eso ya es secundario…

Como decía estoy con ganas de celebrar…!!! Motivos me sobran…!!

Gracias, Señor, por las buenas noticias, por los médicos preocupados que hacen un seguimiento minucioso de tu caso. 

domingo, 5 de agosto de 2012

La tentación de la carne


El martes 13 de agosto tengo mi control de los primeros tres meses, después de la quimioterapia.

Desde hace una semana vengo experimentando todas las formas de somatización de mis temores y ansiedades. Me dio diarrea sin razón aparente, se me rajó la comisura de los labios y, lo peor de todo: tengo un cansancio infinito. Hay días que siento que, si no me echo a mi cama, me caigo. Y, sin más me desplomo y me desconecto del mundo por un par de horas, con el televisor encendido, o un buen libro caído de las manos.

Tal vez haya abusado de mi buena condición física. Primero me fui a Ayacucho, en un viaje relámpago de tres días pero por carretera. Luego vinieron las fiestas Patrias, de ahí me puse al día con la feria de Libro y fui en tres oportunidades a recorrerla de un extremo a otro.

Como estoy haciendo dieta vegetariana, tal vez haya descuidado la alimentación, una cosa es no comer carne y otra nutrirte con lentejas, frejoles, quinua y demás. Yo he estado comiendo causa, arroz chaufa, fideos, en fin… Creo que me he descuidado y mi hemoglobina ha bajado.

¿Y cómo sé que me he descuidado? Porque reconozco esta debilidad. Hasta tengo ganas de comerme una hamburguesa o una carne a la parrilla. Ayer no aguanté. La situación era extrema. Había llegado de un encuentro con niños en Pachacámac y tenía que recuperar fuerzas porque tenía un matrimonio por la noche. Entonces, me debatía entre no pecar pero seguir débil o pecar y recuperar mis fuerzas. 

Rápidamente, cedí ante la tentación de la carne y me despaché un Lomo a lo Pobre (que vino con arroz, papas fritas, un plátano frito y un huevo frito). Para no dejar huella me terminé la carne y el huevo rápidamente y dejé la parte vegetariana para el final, como si mi médico fuera a aparecer en cualquier momento a hacerme un ¡ampay!

Hoy he vuelto a las lentejas y acabo de tomarme una especie de ponche de quinua con manzana. Espero sentirme mejor y que de aquí al martes, (es decir, en dos días) mi hemoglobina suba, porque sino ya me imagino a mi oncólogo resondrándome por lo de la dieta vegetariana. ¡No quiero ni imaginármelo!


Señor, gracias por los alimentos nutritivos que pueden recuperar nuestro estado de salud mágicamente. Gracias por la quinua, las lentejas, los frijoles, los espárragos, las betarragas y las frutas secas.

martes, 17 de julio de 2012

La paz de la muerte


Falleció mi tía, la que estaba enferma. Murió de cáncer, no sé más detalles. Se fue en un par de meses, pero deja tras de sí un halo de buenos recuerdos. Prima hermana de mi mamá, tuvo cuatro hijas contemporáneas a nosotras. Nuestras familias compartieron mucho. Mi papá y mi tía se alternaban para llevarnos a la playa en vacaciones y a las fiestas en nuestra adolescencia. La muerte se había llevado por delante a una nieta y a una hija, con las cuales ya debe estar reunida.

Con la llegada de sus nietos se convirtió en “La Mocita”,  no permitió que le dijeran abuelita. Así era ella, tenía sus detalles.

De una extraña manera hemos estado conectadas. Yo sabía que su partida estaba cerca y le envié un mensaje con mis primas. Firmé como Miski, porque ella seguía mi blog. Me admiraba por mi valentía al contar las cosas. Recibí respuesta, tenía un par de libros para mí.

Cuando me dieron la noticia esta mañana no sentí tristeza, sentí paz. Mi tía se ha ido en paz, rodeada del amor y cariño de su familia.

Yo la recordaré siempre al observar las flores de mi violeta.


Señor, gracias por la Vida y por el Amor que experimentamos en esta travesía terrena. Gracias por las personas buenas que nos pones en el camino. Gracias por permitirnos morir rodeados de nuestros seres queridos, luego de una larga y provechosa vida.

sábado, 14 de julio de 2012

La felicidad del Gozo


Cuando pensé en abrir este blog, mi intención era escribir sobre el contraste entre las cosas que te llenan de felicidad y las que te traen abajo apenas unos días después.

Recuerdo una conversación con mi cuñado Carlos, acerca de la forma en que yo vivía la vida o cómo la sentía. Un día soy feliz al máximo porque logré algo o algo bueno pasó y al otro estoy decaída porque la vida me ha golpeado. Para mí resultaba muy desgastante pasar de la alegría  a la tristeza de golpe.

No se trata de mí, no soy bipolar. Se trata de la vida.  Me casé con el hombre que yo consideraba mi otra mitad y sentí una gran felicidad, a los cuatro meses me operaban de cáncer. Terminé mi tratamiento ¡qué felicidad! Me separé a los dos meses. Sí estas vivencias contrastadas me parecieron violentas,  el ritmo de los contrastes en mi vida ha ido en aumento con los años. Sustenté mi tesis de maestría un día 13 de diciembre, el día 17 celebraba el décimo aniversario de mi publicación más vendida y el día 22 me diagnosticaron los nódulos peritoneales. ¡Plop! Sentí como si tuviera el karma de que la felicidad me durase poco.

Mi cuñado que es de ascendencia china me explicó que los sabios chinos viven la vida en equilibrio, ni muy felices ni muy tristes. Yo no podía imaginar una vida así de aburrida. Me resultaba impensable.
Pero ahora he cambiado. 

Ayer realicé los ejercicios del código curativo que corresponde a la virtud del Gozo. Buscando una frase de enfoque de verdad con la que me identificara encontré la siguiente: “La felicidad depende de las circunstancias. El gozo llega a pesar de las circunstancias. Yo elijo el gozo”.

Cuánta verdad en la frase y qué oportuna en mi vida. Yo nunca me había puesto a pensar en que gozo y felicidad fueran diferentes. Según Google, gozo es el “Sentimiento de placer, satisfacción o alegría por el disfrute de una cosa”, mientras que la felicidad es un “Estado de ánimo de la persona que se encuentra plenamente satisfecha al tener lo que desea o disfrutar de una cosa buena”.
Es decir el gozo es un sentimiento, la felicidad es un estado de ánimo, es decir algo pasajero.

Y ahora que reflexiono al respecto, gracias al gozo es que yo puedo contar cosas divertidas o exaltarme, a pesar de que me encuentro en un periodo de relativa no-felicidad.  

Luchar contra el cáncer no te da felicidad, tal vez te la opaque, pero no te impide gozar de la vida. El gozo está más allá. ¡Qué maravilla!

¿Por qué toda nuestra cultura apunta a ser felices, en lugar de ser vivir gozosos? Esa es la clave de la verdadera felicidad. No depender de las circunstancias sino de tu deseo profundo de ser feliz pase lo que pase, es decir vivir en gozo o con gozo (esto es tan nuevo para mí que no sé ni cómo conjugar los verbos con este sustantivo).

Gracias, Señor por haber puesto esta lectura en mi camino. Por permitirme descubrir a mis 50 años que existe el gozo y que así como el amor es un sentimiento que no se afecta por las circunstancias (…o que no debería). Recuérdame siempre que el gozo de vivir es un regalo tan valioso que no puede opacarse por asuntos terrenales.

miércoles, 11 de julio de 2012

Una violeta llamada Asunción


Hace unos días  me compré la violeta africana que quería, está repleta de flores de un color violeta indeterminado. La he llevado conmigo a mi nuevo hogar  y la he trasplantado a otra maceta. Mientras lo hacía, muchas imágenes vinieron a mi mente: mi mámá, pionera en el asunto de la violetas , y mi tía Asunción, quien descubrió también el gusto por cultivar violetas y llegó a tener ejemplares dignos de concurso.

Mientras la acomodaba me hacía la idea que mi tía me la había regalado, y la he bautizado con su nombre. Nunca antes le había puesto nombre a una planta, pero lo he hecho para sentirme cerca de ella, ahora que está enferma y no puedo verla.

La noticia de su hospitalización me ha golpeado, yo hablé con ella hace menos de dos meses y se le oía muy bien. Aunque es una de mis tías más queridas, he decidido no visitarla. No me siento lo suficientemente fuerte emocionalmente para brindar apoyo, además está en la misma Clínica donde estuvo mi mamá, y eso  todavía me produce conflicto.

En estos días,  también hice un código curativo de El Perdón, no es nada sencillo, porque hay tanto que perdonar en la vida, sobre todo a una misma. Hay cosas que pasan y, entonces, uno tiene que perdonar a Dios, a la vida o al destino. Hay gente que te defrauda y que tienes que perdonarla. Y hay cosas que hacemos a diario por las cuales luego tendremos que perdonarnos.

Cuando pienso que ya no tengo nada que perdonar, me doy cuenta que todavía hay cosas que me molestan, algunas de ellas insignificantes pero ahí están. Bueno, difícil vivir sin tener que perdonar.

Por estos días he pensado mucho en mis primas, que la deben estar pasando mal: en mi tío, que aún no debe salir de su asombro con esta situación repentina. Cuando pienso en mi tía, siento que ella es la que menos sufre. Nada debe compararse a la muerte de mi prima Adita, diez años atrás. Ella impotente sin poder hacer nada por cambiar el destino de su hija. “Todo va a estar bien” le habría prometido, rogando por un milagro que no llegó. Su misión era darle fuerza y apoyo, aunque su corazón se quebraba en mil pedazos y se volvía a pegar una y otra vez.

El cáncer se ha llevado a muchos seres queridos en mi familia, a pesar que hay más probabilidades de sufrir un accidente  de tránsito. Me pregunto si es un asunto de genética o de creencias dañinas, mal manejo de sentimientos  o hábitos alimenticios destructivos que se han transmitido de generación en generación. Aun espero la respuesta.


Señor, dame fuerzas para aceptar tus designios. Dale fuerzas a mi tía para afrontar su enfermedad. Ilumínanos a todos para que podamos perdonarnos unos a otros -y a nosotros mismos- para aliviar la carga de culpa que puede llegar a enfermarnos. 

viernes, 6 de julio de 2012

Volver a la Vida, con calma


Estoy preparándome para volver a la “normalidad” y me aterra. Siento una gran amenaza. Sé que la voluntad es débil y que cuando me cuenten los proyectos y, sobre todo los problemas del trabajo me engancharé nuevamente y me olvidaré de mis prioridades. Por eso prefiero pasar este periodo de convalecencia en casa.

He tomado varias precauciones. En primer lugar me he mudado a vivir sola en mi depa. Ocuparme en la decoración e instalarme me ha tomado varios meses. Estoy contenta, aunque aun no establezco una rutina para escribir. Entre mi papá, mi tía y mis sobrinos dejo mi preciado tiempo libre para estar con ellos. Bueno, pasar tiempo con la familia no es pecado, pero es una “comodidad” peligrosa. Debo permanecer alerta.

Ahora que estoy cumpliendo un régimen de dieta vegetariana, comer se convierte en un ritual que incluye gran concentración. Y más concentración aún requiere el hacer hervir las hierbas chinas, que tomo por la noche. Se trata de hacer hervir un litro de agua hasta que quede solo una taza de esencia concentrada. Me da miedo que el sueño me venza y se evapore todo el líquido, queme la olla y hasta produzca un incendio.

He ganado libertad viviendo sola, pero por el momento no puedo llegar, tirarme a mi cama y olvidarme de todo hasta el día siguiente. Desde cosas triviales como botar la basura o echar llave a la puerta, son nuevas rutinas que debo incorporar a mi estilo de vida.

Por otro lado ya planté mi jardín y ahora debo regarlo con regularidad. Aun me falta colocar mis macetones y volver a comprar una violeta africana, porque la mía se murió en cuanto me enfermé. Estas plantitas son muy sensibles, y nadie cuida tus plantitas como tú misma.

Ya casi todo tiene su sitio determinado en el depa y todavía tengo espacios de almacenaje libres, por ejemplo debajo de mi cama. No sé qué voy a guardar ahí ni cómo porque yo sola no puedo levantar  la tarima y eso de agacharme para guardar cosas ahí debajo me da miedo. Pienso que la cama se va a cerrar y yo me voy a quedar atrapada. Felizmente, ya entregué llaves de repuesto a mi familia por si necesitan venir a mi rescate.


Por último, esta semana he estado muy ocupada empezando a practicar los Códigos Curativos, una terapia creada por el Doctor Loyd, que recoge los principios de la física cuántica para curar las imágenes negativas asociadas a un recuerdo que te produce estrés, y que en consecuencia origina tu enfermedad o dolencia. La curación se basa en detectar los recuerdos que te alteran todavía, trabajar en ellos no para cambiar tu sicología sino para borrar las asociaciones negativas que te producen la imagen de su recuerdo. Estas imágenes negativas no estarían en nuestra memoria (cerebro) como comúnmente creemos sino en cada una de las células de nuestro cuerpo, lo que se llama memoria celular. Para hacer ello te ayudas repitiendo una frase o Enfoque de la Verdad , que es una premisa que tu cuerpo acepta como válida.

¡Es increíble!! Cuando uno busca en su memoria las imágenes aterradores, llega a encontrar algunas, en el proceso te estremeces con el recuerdo, por eso te piden que la califiques del 1 al 10 según la intensidad del malestar que te produce. Luego que practicas los códigos vuelves a evocar la imagen y mides la intensidad del rechazo, a veces ya no hay rechazo… Entonces se ha producido una curación (mayor información en http://www.thehealingcodebook.com).
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Quiero avanzar con los códigos curativos antes de volver a la normalidad y añadir más imágenes estresantes a mi ya estresada memoria.


Señor, gracias por poner en mi camino tantas alternativas de curación, además de la fe. Gracias por mis ángeles que me dan libros o me apoyan en esto. Sé que estoy en buenas manos, me trata el mejor médico oncólogo y el mejor médico chino. Y gracias a tu fuerza, yo soy la mejor paciente, aunque a veces me impaciente.




jueves, 21 de junio de 2012

Ojo que no ve, corazón que no siente

El martes estuve donde el doctor Pum, el doctor de medicina china. Él me había visto hace tres semanas con los resultados de la resonancia magnética. Le expliqué lo que opinaron en la junta de médicos del oncólogo el cirujano oncólogo y el radiólogo.

Con su sabiduría china me hizo saber que el problema de la vagina, que para el cirujano era la cicatriz de la histerectomía, era lo de menos, porque eso me lo podían raspar sin problemas. Lo que le importaba  a él -y era el objetivo del tratamiento que hemos empezado- es atacar los ganglios inflamados. Al contrario de lo que opina mi cirujano: “que no son nada”,  el doctor Pum sí les da importancia y está seguro de poder controlarlos.

Yo que pensé que tomaba las hierbas y hacía la dieta vegetariana y sin hormonas como una precaución, ahora, recién me doy cuenta que estoy peleando una nueva batalla contra el mismo enemigo pero con otras armas.

Saber esto me ha sorprendido. No estoy viviendo un tiempo de convalecencia de los efectos de la quimio, estoy EN TRATAMIENTO, con todo lo que esto implica. Para que me entiendan bien, si estoy en tratamiento, estoy en pie de guerra, es decir hay un enemigo en el frente del cual me debo defender. Para mi doctor chino, no es una posibilidad, está ahí y lo vamos a derrotar.

Yo había optado por creer a mis médicos oncólogos y aunque el panorama de esperar hasta agosto para ver qué pasaba con la nueva resonancia era estresante, me daba un respiro. Durante tres meses iba a dejar de pensar en mi enemigo. Pensé que estaba viviendo un periodo de tregua y me entregué a él sin más, con fe en la medicina occidental.

Aun estoy aturdida por la noticia. Esto de no esperar tres meses con los brazos cruzados para prevenir un posible avance de la enfermedad (en caso de que los ganglios no estuvieran inflamados por otra razón) se ha transformado en “…sigues en tratamiento, Miski”.

Es curioso, para la medicina occidental un ganglio inflamado que mide menos de 1 cm no se considera cáncer. Si crece, entonces hay que preocuparse. Si no crece no hay forma de saber si es o no es cáncer a no ser que te lo extirpen. Pero como los míos están en zonas difíciles de llegar, la solución es esperar. El método de diagnóstico es esperar a ver si crecen, para poder detectarlos con un petscan (que no detecta lesiones de menos de 1 cm) y entonces, recién se da el tratamiento.

En cambio para la milenaria medicina china, el tamaño es lo de menos. Ellos sí pueden controlar lesiones de menos de 1 cm. Es más, según me he informado, las hierbas chinas funcionan mejor con tumores pequeños. Así que no puedo estar en mejores manos.

El doctor Pum me hizo saber también que cada vez me va a aumentar más las medicinas. Ahora ya no solo voy a tomar las hierbas sino también unas pastillas que se llaman Anticancerlín, que tienen las mismas hierbas que ya tomo más una más que no está disponible en Perú.

Anteanoche, tomé las pastillas pero me sentí mal, empecé a toser y a sentirme intoxicada. El vientre se me abalonó y me asusté, pero todo se pasó en unos tres minutos. Pero no me he atrevido a tomar la siguiente dosis.

Hoy tendré que consultar al doctor al respecto. Espero no ser alérgica a este medicamento. Realmente espero que no sea así.



Señor, gracias por poner en mi camino a un representante de la medicina milenaria china. Dame fe y perseverancia para seguir sus indicaciones al pie de la letra. Te pido también un poco más de paz interior para aceptar este nuevo escenario de lucha con la fortaleza necesaria.

martes, 22 de mayo de 2012

Falsa Alarma


Por fin, hoy hubo junta de médicos para ver mi caso. La buena noticia es que tanto el cirujano como el radiólogo coinciden en que las lesiones (por llamarlas de alguna manera) que no habían reducido su tamaño no están asociadas a la enfermedad. Las razones son varias, una de ellas porque no es la forma usual de expandirse el tipo de cáncer que yo tuve antes y la otra porque cuando me hicieron la laparoscopía no detectaron nada en ese lugar, por lo que debe tratarse de la cicatriz de mi histerectomía.

Entonces me van a tener “en observación” eso significa que en tres meses (en agosto) repetirían la resonancia magnética para ver si hay cambios. ¿Y cuál sería el peor escenario? En caso que se equivocaran lo más que podría pasar es que las lesiones crezcan de 1 cm a 2 cm (algo totalmente manejable). Entonces, me harían un petscan y verían cuál sería el siguiente paso.

Como sugerencia adicional, mi ginecólogo oncólogo me sugirió que hiciera mi vida normal, que no me obsesionara pensando solo en esto y que era importante que mantuviera mi inmunidad en buen estado, es decir que no dejara de comer carne, ni nada de esas cosas “…que suelen hacer algunos pacientes…”.

Yo solo sonreí y no dije nada, pero esta mañana tuve cita con un médico chino que me resondró por no haber hecho la dieta vegetariana que hace mi hermana, aduciendo que “Del mismo árbol, el mismo fruto…”, es decir que tengo los mismos genes defectuosos que ella.

El doctor fue radical, nada de hormonas: ni hormonas sexuales ni hormonas de crecimiento, en otras palabras, nada de procedencia animal (ni pollo natural ni pescado) ni soya porque es puro estrógeno. Además, voy a tomar un concentrado de hierbas chinas por 21 días ¡y ya veremos…!!

Al doctor chino no le gusta la quimio, preferiría que me hubiera hecho un tratamiento con medicamentos biológicos. Solo espera que mi hígado aguante y tolere las hierbas.

Así que me despediré de las delicias del mundo animal para sumergirme en las delicias de la Pachamama. Necesito recetas vegetarianas ¡con carácter de urgencia!!!


Señor, gracias, por las buenas noticias, por la oportunidad de consultar la medicina dura y la alternativa, aunque dejar de comer carne resulte más aterrador que la propia quimio. Dame fuerzas para cumplir mi nuevo régimen y bendice a todos mis doctores: a los oncólogos y al médico chino. Amén.

lunes, 16 de abril de 2012

Este cuerpo que habito


Cada día me convenzo más que hice lo correcto al pedir descanso médico en mi trabajo. Han pasado 13 días de mi quinta quimio aquí estoy racionando mis fuerzas. No más de dos horas de actividad y mi cuerpo exige un prolongado descanso. A veces siento que estar sentada no es suficiente y debo echarme en mi cama para recuperarme.

El ser humano cuenta con un mecanismo maravilloso que busca su propio equilibrio como razón de existencia, lo que llaman homeostasis. Si no haces caso al cansancio, te envía un ataque de bostezos hasta que comprendas que “o descansas o descansas…”. Si no te  estás alimentando como debes te envía unos antojos que te atacan hasta en sueños y te tienen todo del día pensando en comida, pero no creas que en golosinas, sino en frejoles, lentejas, carne –mucha carne- hasta en sopita de chifa.

Ayer fui a Wong y encontré esos plátanos palillo- ¿y qué creen?- Mi cena fue plátano frito con huevo frito, algo que no como casi nunca porque le temo a las  frituras. Pero no me pasó nada.

Hoy mi almuerzo será ensalada de lentejas con palta, tomate y unas hebras de pollo… ¡Hmmm! ¡Ya no puedo esperar! De postre prepararé una mazamorra morada natural con sus pasas y sus guindones.Voy a estrenar una harina de maíz morado que encontré en la Bioferia, ¡ya les cuento!!

Y para tomar un emoliente casero…

Como les decía, felizmente que estoy de  descanso médico. Solo así podría descansar y tener el tiempo suficiente para preparar mis alimentos nutritivos, los que pide mi cuerpo - este cuerpo que habito (parafraseando el título de la última película de Almodóvar “La piel que habito”).

Este maravilloso cuerpo que Dios me ha dado me habla de las más diversas formas, pero debo conectarme con él para escucharlo. Comprendo que soy su huésped, su único huésped, así que él depende de mí tanto como yo de él.

En 10 días cumpliremos 50 años de coexistencia en este mundo. Como mi calendario de quimios se modificó por Semana Santa, ya no coincidirá con mi última sesión, sino con el tercer día de mi sexta y última quimio  -según lo planeado. Por lo tanto será un cumpleaños especial, volveré a las prioridades básicas del recién nacido: comer, dormir y hacer pufis…Lo tomaré como un renacimiento. Yo lo siento así.

La celebración tendrá que ser unos 15 días después cuando ya esté con fuerzas para organizar y disfrutar.

Gracias, Señor, por este cuerpo maravilloso que habito, por este cuerpo luchador que lleva por su sangre Paclitaxel y Cisplatino a raudales además de lucir orgulloso las huellas de varias cirugías y tratamientos… le asuste a quien le asuste.